La Casa Se Cae

-¡Ayyyyy!- Gritó con fuerza Mija al sentarse al escusado y caer dentro de él.  La tapa se rompió (nadie sabe cuando, nadie sabe como, nadie sabe quien) ya de viejita y se zafó (¿Zafó se escribe con “z”? Deja checo en wordreference… mmm sí). Tengo que comprar una nueva.

-¿Qué te pasó?- Le pregunto a MiBeba al verla con los pelos, espalda y pompis blancos, blancos. Se recargó en una pared cuya pintura se está cayendo en pedazos. Descarapelando como decimos. ¡Uhm! Ahí tengo pintura, no es el mismo color, ni siquiera se parece el tono, así que tendré que pintar toda la pared en vez de parchar sólo el descarapelado. Pero… ¿el olor de la pintura no le molestará a MiNene? ¿Le hará daño? Tendría que sacarlo un día de la casa y armar al niñero(a) con lata de leche en polvo y biberones.

No tengo cortinas, colgué desde hace varios años unas sábanas esperando a tener dinero para hacerme de las dichosas telas. Como las sábanas están más angostas que los ventanales, el sol ha ido carcomiendo el tapiz de los sillones, que por cierto, nos regalaron unos tíos-primos. Entonces, el relleno se les está saliendo a los inocentes. Igual que a las sillas del comedor, una ya se rompió y la tengo que mandar reparar.

Faltan muchas cosas en mi casa, y las pocas cosas que tengo están dañadas, incompletas o inservibles.

Hay humedad en las paredes, la llave de la regadera gotea, el tirol del techo del pasillo está por caerle encima a alguien.

A veces me pongo a soñar despierta: “Si tuviera dinero… pondría cortinas, repararía las llaves, arreglaría las paredes, pintaría los cuartos… compraría calzado para toda la familia, le compraría a mis hijas esos juguetes que tanto piden, aseguraría su educación universitaria, compraría pañales de tela para MiNene…”

En realidad… “Si tuviera MÁS DINERO compraría un carro para nosotros y un carro para mi mamá, viajaría por todo México llevando a mis hijos a conocer tantas maravillas que visitamos cuando ellos aún no nacían, los subiría a un avión, los pasearía en barco, los llevaría a Disneylandia…”

El dinero, principal motivo que desencadena las discusiones con miEspo. Que él quiere hacer muchas cosas, que es muy espléndido, que yo soy coda y quiero estiraaaaar la quincena, que él las quiere llevar a pasear y yo que jueguen en casa, y así…

Mis hijas que quieren dinero para comprar en el recreo, que quieren las Monster High para Navidad y quieren celulares con jueguitos.

Y discutimos, peleamos, nos enojamos y dejamos de hablarnos un rato. Y me quiero ir con miMamá, y quiero salir corriendo y no volver. Y me pongo chipil, porque las niñas se hacen a su lado y a mi me dejan fuera de sus jugadas. ¿Ah sí? Pues yo me quedo con MiNene y a la porra. Como niña chiquita me pongo.

El dinero, el dinero, el dinero. La casa, los viajes, la comida, el gasto, los hijos, el futuro, la educación. El dinero, el dinero, el dinero.

Entonces…

leo en internet… que una bala perdida le quitó la vida a una mujer embarazada de 7 meses en su último día de trabajo…

leo en twitter… que un papá se llevó a su hija del colegio separándola de su mamá…

leo en el periódico… que familias perdieron sus casas, pertenencias y hasta parientes con las inundaciones…

me llaman mi hermano y mi mejor amiga… que si estamos bien por que hay balacera cerca de mi casa…

me llama mi mamáO que si sé de alguien con sangre O- porque la ex-jefa de mi cuñada está en terapia intensiva…

me reencontré con una amiga querida, divorciada desde hace varios años, platicamos y me dice al irse:

“Tienes una familia integrada, agradécele a Dios y cuídala mucho”

Y yo quejándome del dinero, discutiendo con miEspo y regañando como militar a mis hijas… ¡chicles!

P.D. Sigo viviendo dentro de una burbuja sobre nubes rosas de algodón…

40 Días A Tu Lado

Han pasado ya 40 días de su nacimiento; ha sido poco tiempo y a la vez han pasado tantas cosas que no podría redactarlo en tres cuartillas.

Antes que MiNene naciera, MiPart nos había advertido lo difícil y tardado que iba a ser que nos dieran su acta de nacimiento, debido a que aquí hay muchas trabas para que las parteras realicen su labor. Así fue, estuvimos practicamente una semana yendo y viniendo al DIF, al Centro de Salud, al IMSS, etc. hasta que por fin, en la Secretaría de Salud nos dieron la Constancia de Nacimiento y con ese papel nos lanzamos al Registro Civil. Para este último trámite le hablé a una buena amiga para que me acompañara, pues a MiEspo no le dieron permiso de paternidad y no podía faltar al trabajo. Fuimos, pagamos, leímos y firmamos. Leí cada dato: Nombre del padre mñmñm, mñmñmñ la madre mñmñmñ, abuelos mñmñmñ, nació a tintas de tantos de dosmiltontos, mñmñmñm, en la ciudad de mñmñmñmñm… Por la noche, al llegar MiEspo y checar el Acta… me dice:

-¡Te dieron un acta de defunción!
-¿DE DEFUNCIÓN? ¡Chicles!

Ahí voy de nuevo al Registro Civil, pero ahora yo sola… que llego y le explico a la señorita, que me dice:

-Sí señora, si nos dimos cuenta ya muy tarde, una disculpa ¿Usted es la que vive en las Carolinas?
– O.o ¡No, yo vivo en el centro! Pues… ¿A cuantas personas les dieron el acta equivocada?
-¡A tres y usted fue la primera!

¡Diantres! Después de como una hora de trámite, ya me dieron el acta corregida… ¡ah pero le batallamos! Aquí me dió mucha risa porque la señorita que me atendió me dijo que me admiraba y que sus respetos porque una vez ella había asistido a un parto en casa y que casi se desmaya de la impresión ¡HAHAHA! En fin, en fin.

También los trámites de alta en el IMSS, ya sabes, burocracia en el más alto nivel, así como las vacunas y el mentado examen del tamiz neonatal; ¿Como algo tan sencillo puede llegar a complicarse tanto? De esta situación lo único rescatable fue que quienes atendieron a MiNene no lo lastimaron y fueron muy cariñosos. Igual tuve que ir dos veces a la clínica, la primera para el Tamiz, la segunda porque no había vacunas el día anterior. Y de ahí a hacer el súper… con tan sólo 6 días de haber parido.

Ándale ahí tienes que… se me abrió un punto de la sutura del desgarre. ¡Tómala! Yo que me sentía tan bien… tuve que estar varios días en cama, no de reposo absoluto, pero sí más tranquilona.

Por suerte o más bien por bendición, MiMamáO estuvo conmigo los primeros 15 días, apapachándome hasta la otra, es más me quería llevar la comida a la cama (no es para tanto, pero sí me sentí muy achipilada), ayudándome con MiNene, con Mija y con MiBeba. MiEspo se dedicó a la limpieza de la casa, la lavadera de la ropa y la traedera del mandado. A las niñas las tuvimos que enviar en transporte escolar, pues no podía hacer mucho esfuerzo -como seguir con mi caminata de 6 km diarios- sin que me saliera un sangradito o me lastimara los músculos.

MiPart ha venido a revisar al niño y a mí, cada tercer día durante las primeras dos semanas y después una vez a la semana, además de estar pendiente por teléfono, ya sea llamándome ella o que si yo tengo alguna duda le marque a cualquier hora del día (inclusive de noche). ¿Qué doctor particular o del Seguro Social hace eso?

MiPart me dió algunos tips que me hubieran servido mucho en mis partos anteriores: mojar una sanitaria y meterla al congelador, luego colocármela para desinflamar los puntos de la sutura, darme baños de asiento con agua y sal, mantener el área ventilada por lo menos al salir del baño, poner un par de hielos en un trapito y dejarlo un buen rato en el área del periné.

Para los pezones agrietados, me regaló unos sobres de Lanolina, para untarme en el tiempo que no le dé pecho a MiNene, esto me ayudó muchísimo a sanar bien rápido.

Ahora sí hice caso de lo de dormir cuando el niño durmiera y los primeros días dormí a pierna suelta (dentro de lo posible) aprovechando cada momento que el pequeño hiciera siesta.

Al tercer día de nacido me asusté mucho, pues en el pañal aparecía un manchadito como de sangre, pero muy raro, color rosa y de consistencia pastosa, como crema dental y encima amaneció con 38° de temperatura. Entre MiPart y la Doctora, vinieron, lo revisaron y me estuvieron llamando en el transcurso del día para darme indicaciones. Resultó que el niño estaba deshidratado y por eso le había subido la temperatura, varios baños, un pedialite y varios trapitos húmedos después volvió a su temperatura normal, aunque el manchadito me dijeron que era por el exceso de bilirrubina y aún continuó un par de días más.

También presentaba un color amarillento en su piel, principalmente en sus ojos: baños de sol me aconsejaron. MiNene nació blanco, ahora ya se ve moreno, se me hace que me pasé de tueste en los baños esos :( .

La hora de la verdad: el cambio de pañal… ¡uy! lo único que yo sabía acerca de cambiar a NIÑOS era que al finalizar había que apuntar el pene hacia abajo. ¡Ajá! ¡ya la armé! Me dije a mi misma… ¡ándale pus cual! Dos veces nos bautizó mi niño, regando su ropa, mi ropa, el cambiador, la colcha, dos almohadas, el pañal sucio, el pañal limpio, ¡Su cara! ¡ARGHHHH! ¿Qué es esto? ¡Parece la fuente de Trevi! ¿qué onda? ¿Onde le cierro? O.o

El baño… ya no fue tan traumante como con mis dos niñas, pero tuvieron que pasar casi 3 semanas para que por fín MiNene se bañara sin llorar. Los baños habían sido con esponja, y con asiento en la bañerita, pero he te aquí que, la bañera data de hace 11 años… entonces bañaba al niño y luego a MiBeba y esta última me jaloneó dos veces la bañera, cayendo al suelo y rompiéndose la orilla… y luego la otra orilla… y luego otro pedacito… estem… ya parece rompecabezas :( ehhhhh… tengo el firme propósito de ir este fin de semana a conseguir otra bañerita, de mientras lo estoy bañando ya en mis brazos y con la regadera… ya dije de mientras, porque no creo poder con él cuando pese más y se mueva más. ;)

El colecho…a pues muy padre. MiNene agarró buen sueño desde el 4° día, cosa que me tomó por sorpresa, ahí me tiene despertándolo cada 2 horas porque me sentía reventar y porque no podía creer que tan pequeño durmiera ¡4 horas seguidas! ¿Cómo es posible? Mija estaba hasta tres horas llorando en la madrugada, ya me volvía loca. Pero este criaturo no, él es otro cantar. Apenas estoy haciéndome a la idea de que sí puede pasar tanto tiempo dormidito y no le pasa nada, sigue tan vivaz y feliz como siempre. Bueno, al que no le agradó mucho fue a MiEspo, porque le daba miedo aplastar a MiNene, así que empezó durmiendo en el sillón de nuestro cuarto y terminó durmiendo en la cama de otro cuarto. Pero yo muy contenta porque apenas me daba vuelta, le daba de comer a mi chiquito y a dormir los dos. :)

La cuna la acabamos de pasar al cuarto de nosotros, apenas esta semana. MiNene duerme ratitos en ella y ratotes conmigo en la cama. Lo que yo quería era un lugar más seguro donde tenerle cuando no le estoy cargando, por ejemplo cuando hago la comida, no puedo tenerle en brazos y me preocupaba que se cayera de la cama (como me pasó con MiBeba de pocos meses). ¿Qué porqué se va a caer si está recién nacido? ¡Pues porque el bebo ya se gira y repta por amplias secciones de la cama!

El carácter… Es muy despierto. Pone mucha atención a su entorno. Se sonríe y mucho, no es un reflejo, es una sonrisa sincera, franca y muy dulce. Se sonríe desde el día que nació… un día me estaba viendo fijamente muy serio, MiEspo le tenía en brazos y de repente ¡Sonrió! lo hizo de un modo mágico, como diciendo: ¡qué feliz estoy mamá! Es muy fuerte, da unas patadas tremendas y araña con ganas, las uñas le crecen muy rápidamente, sí se las corto pero de volada le vuelven a salir. Si algo no le agrada gruñe y lo hace muy alto. Si no se le atiende pronto llora desconsolado, se pone rojo y aprieta fuertemente los puños (como cuando estoy en el baño o tengo una olla caliente en la estufa).

Tiene cólicos, gases y rejurgita la leche. Ya le dieron medicina y no hizo mucho efecto. Ya sé que cuando cumpla unos 4 meses esto desaparecerá por la maduración propia del intestino. No pienso atiborrarlo de medicamento como a Mija, la pobrecita con tanta medicina sufrió muchísimo. En eso sí me ha servido la poca experiencia que tuve con las niñas, ya no me angustio tanto ni me creo todo lo que dicen los doctores ni las vecinas (que los tecitos, que el remedio de la selva lacandona, que el hilito rojo).

Va ganando peso y altura. La primer ropita ya no le queda, creí que le había encogido porque la lavé (a mano y sin exprimir) pero dije ¡es demasiada! Entonces, las personas que le conocieron recién nacido y le volvieron a ver dos semanas después dijeron que había crecido mucho, pero como yo le veo a diario pues no lo había notado.

El porteo… me estoy iniciando en el uso de la bandolera, el niño anda muy bien acostado como en hamaca, pero a la hora de ponerlo en vertical… ¡ARGHHHH! sufre él y sufro yo, se pone tieso como tabla, le comentaba a Dácil, no puedo hacer que doble las piernitas en posición de ranita, ¿Porqué no se porta como los bebés de los vídeos que apenas si se mueven? ¡Noooooo! El mío se pone tieso, tieso y nomás no se deja… a ver si en un par de meses la cosa cambia… el segundo día que tuve la bandolera estaba cargando a miNene cuando ¡Fuash! se me resbaló… ¡Ay que susto! suerte que estaba cerca del sillón y si hubiera caído por completo, caía en él. Lo alcancé a detener con una mano… me falta practicar… y mucho.

Voy recobrando mis fuerzas de a poco, ya puedo lavar a mano en el lavadero, cargar las cestas con ropa sucia, tender la ropa, caminar más cuadras, agacharme a limpiar sin sentir tanto dolor o que algo se me remueve en mi interior.

Las niñas… le adoran. Mija se siente su mamá, le carga, le arrulla, le duerme, le canta, le lee, le cambia el pañal. MiBeba le hace cariños, me avisa cuando despierta, le canta, me trae la bolsita para tirar el pañal sucio y le quiere regalar cuanto juguete encuentra por ahí.

MiMamáO ha sacado fuerzas de flaqueza y me ha ayudado tantísimo, que no sé que hubiera hecho sin su presencia. Apenas puede pero todavía lo carga, le cambia el pañal, le canta y le platica. Le ha alegrado la vida. :)

Las visitas… hemos tenido muchas visitas desde el primer día, que a veces termina engentado el pobre. Le traen ropita, pañales, accesorios, le han regalado tantísimas cosas que es como si me hubieran hecho varios baby shower’s. Y siguen llegando los regalos :D

MiNene hermoso, llegó para enseñarnos a ser mejores, a ejercitar la paciencia, a reconocer en él la presencia y bendición de Nuestro Señor.

Verdad o Reto

Mi querida Bere de Por la Vida, me pasa una cadena que consiste en:

  1. Elegir una frase que me guste, me inspire y que signifique algo para mí.
  2. Publicarla en el blog acompañada de una foto, una historia, una anécdota o simplemente esa frase sin más.
  3. Una vez escogida la frase tengo que pasar el reto a cinco personas de los cinco Blogs elegidos.

Mi frase es:

“Los sueños y los deseos no se cumplen por sí solos, hay que luchar por alcanzarlos y no desistir”

Desde siempre me ha gustado mucho bailar. Soñaba con presentarme en algún lugar, no por sentir el aplauso de la gente, si no por el simple hecho de pisar un escenario, ver las luces encendidas, sentir palpitar la música en mi corazón… la magia de un teatro. Si había fiesta en casa, bailaba. Festivales escolares ahí estaba. Los viernes nos tocaba Educación Artística en el colegio, danza, dibujo, etc. yo sin dudar escogía danza, y cada semana coreografiaba las canciones de Parchís, con mis amigas, ellas ahora se avergüenzan, yo no. Ya en mi adolescencia, junté dinero vendiendo periódico, ropa usada, etc. y con eso me pagué un curso de Danza Moderna en la Casa de la Cultura.

Gracias al centro cultural, a mi querida maestra y amiga Ana María, a mis compañeros de clase, pude bailar (y cumplir uno de mis sueños) en teatros y otros espacios de: Ciudad Lerdo, Dgo., Gómez Palacio, Dgo., Torreón, Coah., Matamoros, Coah., Parras de La Fuente, Coah., Durango Capital, Juan Aldama, Zac. y varios ejidos de la Comarca Lagunera.

Ese es uno de los muchos deseos que he cumplido, no “se me cumplió” solo, fueron años de ensayos, de caídas, de sudor y también de alegrías, de fiesta, de risa.

Otros sueños cumplidos: Estudiar en el Tecnológico de la Laguna, Tener una hija (no sólo una, dos hijas y un hijo en camino), Envejecer al lado de mi esposo, Viajar por México, Conocer Chichen-Itzá, Amamantar a mis hijos, Conocer personas de otros países, Trabajar con niños, Ganar mi propio dinero…

Todavía sueño ¿Porqué no hacerlo? Aún sigo viva, aún tengo deseos que satisfacer… :D

Me gustaría conocer las frases de:

  1. Ángela – Logos y Filias
  2. Carla – Apasionada
  3. Keii – Diario de una Cineasta
  4. Bren – Amo Ser Mamá
  5. Zary – La Mamá de Sara

Sin Sueño

3:10 a.m. Se me fue el sueño. Mi esposo tiene escasos 10 minutos de acompañarme en la cama. Está en un curso on line, que comienza a las 7:00 p.m. y termina a las 3:00 a.m. Decidió descansar ante la imposibilidad de mantener sus ojos abiertos por más tiempo. Lo admiro de veras, ¿cómo puede irse a trabajar, comer a veces y otras no, regresar, besarnos y preguntarnos como nos fue -escuela, casa-, comer algo y seguir de frente al trabajo? Continúa en casa trabajando, juega un rato con las niñas, va a ver a su mamá que está enferma.

Cualquier día de estos nos da otro susto. Mi suegra, como tantas personas mayores, sabe que está mal, pero no quiere ir al médico. No hay poder humano que le convenza. Hasta que se le ponen las uñas moradas vamos corriendo a urgencias. Ha estado al borde de la muerte en varias ocasiones, se asusta, se toma sus medicinas unos días, al rato se fastidia. Ya no quiere comer. Antier fui por su medicamento al IMSS. ¡Parecía una farmacia ambulante! ¿Cuales de esos fármacos realmente ayudan y cuáles le dañan? Se toma un par de pastillas, las otras… sólo hace gesto y se da media vuelta. En 2 semanas cumple 90 años, según mis cuentas. Me preocupa. Está cansada, ya quiere irse. Lo único que la detiene es mi cuñada.

Mi cuñada, es soltera, sin hijos. Trabaja en una maquila. Su día comienza a las 4:20 a.m. Se levanta, se baña, toma algo ligero, se alista y sale a tomar el autobús que la llevará a su centro de trabajo. Tiene que estar unos 20 minutos antes, ya que el camión varía la hora en que la recoge. Si se le pasa tendrá que pagar su propio pasaje, llegar tarde y no recibir el bono de puntualidad semanal. Está enferma de la columna, le hicieron estudios y no podrán operarla, a menos que ella así lo solicite. Ella es quien cuida de mi suegra y quien la mantiene. Nosotros le damos una pequeña ayuda con los servicios, pero no es suficiente. Ni tampoco completa con lo que ella gana. Seguido está incapacitada, el mismo empleo le ha venido averiando sus discos cervicales, se luxa, se tuerce, se lastima constantemente brazos, columna, cintura. Si la llegan a operar ¿quién cuidará de ella y de mi suegra? Si no la operan, seguirá desgastándose sin remedio. La empresa no la quiere incapacitar permanentemente por no pagarle, ni la despide, ni la cambia de zona para que, al menos, el daño no sea tan grande. Se pelea con mi suegra. Luego se contentan.

Al lado de ellas viven sus sobrinas. Bueno, “viven” porque van y vienen. Pero son muy despegadas. Mi suegra dice que no cuenta con ellas para nada. Que mejor se apoyan en nosotros. A veces me siento muy cansada, como cuando tengo (tenemos) que ir por el medicamento, o dejar una incapacidad, o simplemente ir por las tortillas a varias cuadras. Luego pienso, están solas, enfermas, mayores. Son la mamá y la hermana de mi esposo. No puedo, ni debo quejarme. De todos modos, me quejo.

No pensamos igual, de ningún modo. De mi cuñada me separan más de 15 años de edad. Tenemos mentalidades diametralmente opuestas. No me gusta que critique mi modo de vestir, o cuando decidí volver a estudiar. No me agrada que venga y me diga como debo hacer tal o cual cosa en mi casa, con mis hijas y con mi vida. La escucho, trato de no rezongarle, quiero llevar la fiesta en paz. Mi suegra también tiene sus detalles. Pocas veces le he contestado, por respeto y porque no quiero alargar más una discusión. Sin embargo, ella misma lo dice, soy de las pocas que le llevan la contra. Creo que tenemos el carácter muy parecido y por eso chocamos. Hay cosillas atoradas, que me hacen nudo en la madrugada.

No son malas personas, al contrario, le agradezco tanto a la señora la educación que le dió a mi esposo, por ella, es él quien es, un hombre de valores, respetuoso, responsable, amoroso, valiente, trabajador. Su hermana le enseñó muchas cosas, le acompañó haciendo las veces de “madre-hermana”, se preocupa por él. Cuando hemos estado necesitados, me manda despensa. Quiere mucho a mis hijas, les hace regalitos a pesar de su precaria situación económica. Y ni modo, aunque no coincidamos en muchos aspectos, somos familia y así nos queremos.

Mi madre estuvo por aquí la semana pasada, apenas ayer regresó a su casa. Mi mamá. Una relación amor-amistad-desconcierto que a veces… a veces no sé manejar. Amo a mi mamá, me dió la vida, hizo lo posible por darme una buena educación, quiso ser mi amiga apartándose un poco de su papel de mamá convencional. Es una buena persona, es cariñosa, entregada, ocurrente, trabajadora, responsable, bailadora, amiguera, platicona. También es nerviosa, criticona, pesimista, impaciente, indiscreta. Tenemos roces. De repente no me aguanto, en momentos debo morderme la lengua para no contestar. Me saca de quicio que tenga que saber el más mínimo detalle de cualquier evento en nuestra existencia. ¿Qué te dijo? ¿Porqué te lo dijo? ¿A que horas te lo dijo? ¿Dónde estabas cuando te lo dijo? ¿Qué gestos hizo cuando te lo dijo? ¿Qué ropa traía puesta cuando te lo dijo? ¿Qué clima hacía cuando te lo dijo? ¿Y tú que le dijiste? ¡Ah! Le dijiste que esto y lo otro. ¿no? ¡Le hubieras dicho que esto y que lo otro! ¿Porqué no le dijiste? ¿Qué estabas pensando? ¿Cuándo se lo vas a decir? ¿Y si mejor yo se lo digo? … y así sucesivamente…

Ella gusta de saber todo de todo (así como Sid el niño científico). Hace varios años la encontré esculcando los cajones de los libreros, cómodas y trinchador de mi casa.

-¿Qué busca?- le pregunté.
-Nada, quería saber que tenías aquí.- ¡Plop! (quería saber que había en los cajones del clóset, y en la alacena, y en el baño, y en mi diario, y en el celular, y en mi mente, y… y… y… *ella se da un par de cachetadas guajoloteras y contínua*)

Se hace muchas ideas mi mami. MUCHAS IDEAS. Que si aquel la está persiguiendo, que si aquella la vió feo, que si el otro le contestó mal porqué se enojó porque la tarde del 25 de junio de 1982 mientras volaba la mosca, mi mamá bostezó y el otro pensó que se estaba burlando…

Ayer vino el surtidor del agua. Compré un garrafón, le entregué el envase vacío, me dió la nota. Mi mamá estaba aquí.

-¿No tiene otro garrafón que me preste? El viernes se lo regreso.
-Sí-
le digo. Ya me lo ha pedido otras ocasiones, y se lo he prestado. Ignoro porque hace eso, pero bueh…
-¿No le habías dado otro garrafón ya? ¡Ya le diste un garrafón! ¿Para que le das 2 garrafones? ¿Si te fijaste que le entregaste 2 garrafones? ¡No te das cuenta!
-Le presté el otro garrafón.
-¿Y para qué? ¿Porqué te pide otro?
-¡Yo que sé!
-Tal vez está haciendo chanchullo, a lo mejor es una tranza, a lo mejor lo vende aparte y las ganancias son para él, a lo mejor rompió un garrafón, ¿Porqué nomás a tí te pide? ¿Sabrá su jefe que hace eso?
-No sé ni me interesa. Ni me beneficia, ni me perjudica.

Silencio…

Ahora que lo escribo, estoy siguiendo el mismo modelo de mi mamá con Mija. :( Apenas le pregunto algo, ya la estoy interrumpiendo, sacando conclusiones y exigiendo una aclaración al porqué de su comportamiento.

-¡Espérame mamá! Todavía no termino de explicarte- ¡Chicles y chocolates!

La riego con Mija. La quiero mucho, la amo, daría mi vida por ella. Es la realización de mis sueños de infancia, la unión de nuestras células, la herencia de mi Padre, la señal palpable  de que hay amor entre mi esposo y yo. ¡Pero como la regaño! La juzgo, la critico, la sermoneo. Parezco un militar de alto rango pisando los talones del nuevo cabo. :( Ella tan hermosa, sensible, inteligente, ocurrente, curiosa, imaginativa, creativa. Pareciera que mi misión en la vida fuera cortarle las alas. Siempre yo con mi cara de fuchi, siempre ella preguntando ¿estás enojada?

El Monstruo aparece. Me enojo, me desespero, me reviento. Porque no me obedece, porque no recoge, porque no me contesta, porque se hace atenida, porque se la pasa acostada, porque quiere estarse el día entero frente a la PC o la TV. Ante el impedimento de salir a jugar con su pierna enyesada, le sugiero: lee un libro, repasa lo del exámen, escribe en tu agenda Amix, escribe en tu diario, arma rompecabezas, ayúdame a forrar las mariposas para el festival, practica la guitarra, dobla la ropa, juega con la plastilina, juega con los imanes, con el pequeño laboratorio, juega con tu hermana, ven para enseñarte tal o cual, juguemos a las adivinanzas, o a las canciones, o…

-¡NO! ¿Porqué eres así conmigo? :(

La pre-adolescencia, su “no quiero crecer”, el yeso, el estar encerrada a piedra y lodo (no ha ido a la escuela, taller, coro, catecismo), el nuevo trabajo de papá, la panza de mamá… todo se le junta a Mija. Y en vez de comprenderla, arrullarla y besarla, la riño, la castigo y la dejo sola.

5:15 a.m. El sueño no regresa. Mi esposo se acaba de levantar a preguntarme que ha pasado. Vuelvo a la cama. A ver si estando allá el sueño me alcanza.

Es un varón

¡Confirmadísimo! Se trata de un varoncito. Ayer por la tarde fuimos al ginecólogo, ya no hay duda: un niño hecho y derecho (bueno, con lo que le falta por crecer). El doctor estaba muy divertido, porque el chamaco traía el cordón umbilical de corbata, dijo que no había problema, que igual se enredaba y desenredaba (yo siento cuando practica sus moños en mi vientre), tanto le gustó que hasta le tomó su fotito. Luego, no se dejaba medir la cabecita, le dice el galeno:

-¡Anda tú! Si ya ni te estoy viendo si eres niño, quédate quieto, sólo quiero medir tu cabeza.

Y el chiquillo seguía con sus maromas. :)

Así han sido mis 3 embarazos, se mueven muchísimo y los siento desde muy pequeñitos, cuando se supone no debería de percibirlos. De hecho, me he dado cuenta de cada uno desde el momento de la concepción. Aunque, a decir verdad, con este bebé, tuve un poquito de dudas, pero el que estaba totalmente seguro del embarazo era mi esposo. Y me dijo desde un principio: sí estamos embarazados y será niño, aunque a mí me gustaría otra niña.

Jamás, ni en mis sueños mas güajiros, me había imaginado con un niño. Desde pequeña soñaba con tener UNA NIÑA. Sólo una y no pensaba en más. Crecí y seguí con esa idea, la cual, era compartida por mi entonces novio, ahora esposo. Tanto tardamos en cambiar de opinión, que mi segunda bebé nació cuando la primera cumplió los 6 años. Y dijimos: ¡Estamos bien y con dos nos quedamos! ¡Y niñas que maravilla! No se nos antojaba un niño.

Tan así, que, a Mija la programamos con la tabla china, con la asesoría del primer ginecólogo que me atendió.

A la segunda, dijimos “lo que Dios quiera” . Y quiso niña. Hasta después de dar a luz, consulté la tabla china y, efectivamente, había acertado.

La tabla china, para quien no la conoce, es una tabulación que combina la edad lunar de la madre en el momento de la concepción con el mes en que queda embarazada. Tiene una antiguedad de 700 años aproximadamente y es acertada en el 93% de los casos.

Ahora, tenía un pequeño dilema. En la tabla “original” que conservo desde el 2001, decía que si concebia en Diciembre con mis 39 años a cuestas, sería niño. En todas las tablas chinas que consulté en internet, decía que sería niña. O sea ¿Cómo?

Al final, volví a decir: que sea lo que Dios quiera, en sus manos me entrego. Quiso niño. Niño será. Una NUEVA AVENTURA en toda la extensión de la palabra.

Ciertamente, ya lo sabía, he soñado con un niño, he visto su rostro. Antes de saber nada, un día que veía telas para cortinas, me encontré de pronto revisando estampados para niño. Y en el centro comercial, mi esposo buscaba ropita para varón, lo que nunca. :)

Mija anda muy preocupada, porque dice, no tenemos ropa para niño. ¡Hay que comprarle juguetes al bebé! Le digo que no se apure. Todo llegará a su tiempo.

P.D. Un dato curioso, es que, mi mejor amiga, me soñó embarazada, con tamaña panzota y que sería niño. ¡Me soñó meses antes de quedar embarazada y sin que le hubiera siquiera mencionado que quería concebir de nuevo! Así, que ayer, saliendo del ginecólogo, fue la primer persona que se enteró del sexo del bebé. “Ya lo sabía” me dice con una sonrisota en el rostro.

*En otro orden de ideas, ando un poco anémica y la glucosa también la traigo baja :( . Se conjuntaron varios factores: tuve demasiado vómito durante este tiempo, la situación económica a ido en franco decrecimiento y muchos alimentos que normalmente consumo, me causaban naúseas. Ya el doctor me regaló unas vitaminas, me ha hecho algunas recomendaciones y me tranquilizó muchísimo con sus palabras.

Algo que me parece digno de compartir, es que me comentó, que para que un bebé obtenga los nutrientes básicos y nazca sano necesito consumir 5 cosas al día: 1 vaso de leche, 100 gr. de queso, 1 huevo, 1 naranja y verdura de hoja verde. Lo demás es vanidad. (Así dijo, así dijo). :P

De Traumas y Otros Horrores

*¡Uf, uf y recontra uf! Nada más darle al buscador de imágenes para ilustrar este post ya me traumé de nuevo. :(

Ok, no era así como quería comenzar hoy. En fín. Va de nuevo: en 5, 4, 3, 2…

Soy una persona sumamente impresionable. He de trabajar en superar esto y he logrado algunos pequeñsisisisimos avances.

Me encuentro practicamente en el 4° mes de embarazo de mi 3° bebé. Físicamente es toda una transformación; el bebé va haciéndose de su propio espacio, empujando y aplastando todo aquello que le “estorbe” en el camino, removiendo partes de mi cuerpo que desconocía que tenía o que al menos, había olvidado que poseía. Y en mi mente también hay un reacomodo. Entre los sueños y dudas acerca del futuro del bebé y de mi familia, surgen los traumas del pasado.

Me encuentro de nuevo  con recuerdos que creí olvidados, miedos que habían sido “superados” y ofensas que daba por perdonadas. :( ¡Que mal, que mal que mal!

Hay escenas en mi story board que se niegan a desaparecer. Se ocultan por un tiempo y me retoman de sorpresa. (No Zary, no pienses que te estoy copiando el post, suena muy parecido, lo sé).

Siempre que quiero explicar un comportamiento me remito al pasado, en ocasiones muy pasado. Soy muy nerviosa, mi mamá lo es, mi mamá Gelo lo fué. No creo que sea herencia, más bien educación. Bueno, por ahí cuando yo vivía en la panza de mi madre, ella una jovencita con escasos 19 años, trabajaba para que su esposo estudiara, en una ciudad grande y desconocida para ella. Vivían precariamente, ocupaban un cuarto de azotea en un edificio de varios pisos. Así la cosa, ella tenía que subir muchas escaleras para ir del trabajo a su casa.   Y cargar con las bolsas del mandado. Un mal día llegó al cuartito y lo encontró totalmente revuelto, habían entrado a robar. ¿A robarles qué? ¿Qué pertenencias podían tener unos jóvenes que vivían en un cuartito? ¡Diantres! Se asustó muchísimo mi mamá, salió corriendo de ahí pensando que todavía podía estar escondido el ladrón y se fue a refugiar con una señora que vivía más abajo. Tuvo algunos otros sustos y corajes más, como cuando un hombre la iba siguiendo con sospechosas intenciones y ella a punto de dar a luz apenas podía acelerar el paso. No sé, le pasaron muchas cosas cuando me esperaba.

Luego cuando nací, no bajaba, tuvo un trabajo de parto de casi 3 días, le tuvieron que administrar 3 anestesias, me sacaron con fórceps (mi mamá veía doble, creyó que eran gemelos). Lo bueno que no me pasó nada, no me pasó nada, no me pasó nada.  O.o

El matrimonio de mis padres no funcionó, nació mi hermano y al poco se divorciaron. Ya lo he comentado anteriormente, fue un proceso doloroso y largo. Vivimos un tiempo con mi mamá, él ganó la patria potestad comprando a los abogados, le lavó el cerebro a mi mamá (desde que eran novios), le hizo cosas horribles (algunas de las cuales sólo mi mamá Gelo y ella conocían), por su causa mi madre enfermó de los nervios y ha tenido constantes recaídas durante todos estos años. Luego, él nos llevó a vivir a su lado. En su casa habitaban su mamá, quien recuerdo me regañaba mucho, yo tendría entre 3 y 4 años, y su hermana, a quien llamábamos mamá. Ella (la tía) nos trataba con mucho cariño. Pero de él no recuerdo nada. Ni una muestra de cariño, o que salieramos a pasear, nada. Muchos años después llegué a la conclusión que sólo quiso tenernos con él para causarle daño a mi mamá.

Víviamos en un total descuido, sucios y llenos de piojos nos encontraron una tarde mi papá A (abuelo), mi mamá O, y un abogado amigo de la familia. “Nos secuestraron” y nos sacaron en toalla (estábamos por meternos a bañar) en medio de gritos y sombrerazos de la Tía y de la abuela. Cuando llegamos a la casa de mi mamá, mi hermano lloraba y se consoló con algo que le dieron de comer, entonces lo bañaron. Yo, (me arrepiento tanto de ello) maldije -sí así con todas sus letras- a mi mamá Gelo, a mi papá A, a mi mamá O. “¡¡¡Ojalá se mueran, malditos sean, devuélvanos con mi papá y con mi mamá!!!”. No recuerdo haber llorado, posiblemente sí, lo que recuerdo muy bien era el coraje y odio que sentía hacia aquellas personas que me habían arrebatado de los brazos de quienes conocía como “mi familia”.

Me negaba a comer, no quería que me hablaran, estaba como un gato receloso y herido. Gritaba, pateaba, mordía. ¿Qué crees que hacía mi mamá? Lloraba ¿Qué crees que hacía mi mamá Gelo? Lloraba a escondidas, sonreía, me abrazaba, me ofrecía comida, me hablaba de modo dulce. Mi papá A se quedaba serio y callado viéndome nomás. Mi hermano, por ser más pequeño, fué sumamente dócil. Al día siguiente ya les decía papá y mamá, mientras que a mi mamá Gelo, le llamaba Gelo. Me causa asombro, que no podía evocar la imagen ni la presencia de mi mamá. La había olvidado, como si no la hubiera conocido. También yo tenía el cerebro lavado. Y con Pinol. Pasó el tiempo, de a poco me fuí encariñando con mi “nueva familia”.

Así las cosas estábamos ilegalmente con mis papás. Las constantes visitas de este hombre a la casa, aprovechando la ausencia de mi papá A y muchísimas amenazas de todo tipo, incluyendo que nos “robaría” y nos llevaría al extranjero, hacían que yo tuviera constantes pesadillas. Soñaba con el diablo, con vampiros, con extraterrestres, que venían y nos llevaban. Con el demonio soñaba que poseía a mis seres más queridos, inclusive ya adulta, seguía soñando que me enfrentaba a él, pero que me arrebataba a mis hijas, o a mi mamá Gelo.

Mis papás entraron en una fase de desesperación, visitaron a algunas “curanderas” que para que nos hicieran una “limpia”. Una de ellas nos llevó a mi hermano y a mí aparte y nos dijo (en un cuarto oscuro, lleno de fetiches, muñecos de aspecto diabólico y estampas de santos, incienso y velas) que nos cuidáramos mucho, que si éste hombre nos encontraba nos llevaría lejos, a una montaña y ahí nos dejaría morir, solos, lejos de mis papás.

Salíamos poco, era muy rara la ocasión en que nos llevaban a la Alameda o a algún parque, siempre teníamos el temor de que este hombre saliera detrás de algún arbusto y nos tomara “presos”. Yo no podía reír libremente si me encontraba en un sitio público, ¿qué tal si me veía? ¿si me reconocía? ¿si contrataba a alguien para hurtarnos? ¿si no volvía a ver a mis papás?

Él conocía perfectamente los domicilios de las tías, no desaprovechaba cuanta oportunidad se presentaba para asustarnos e intimidarnos, ya la navidad o el día de la madre, se presentaba a armar un escándalo, siempre acompañado de sus amigos, con palabras soeces y nosotros escondidos en algún cuarto. Nos ocultamos en muchos lugares, entre ranchos y casas de amigos de los amigos, pasábamos temporadas sin ir a la escuela, con el terror continuo de ser secuestrados al menor descuido.

Cierta tarde estábamos mi papá A y yo en el auto, esperando que mi mamá O saliera de un edificio. Él llegó y abrió la puerta de mi lado, metió el brazo para jalarme, mientras que la otra puerta era escoltada por un “amigo” de él que amagaba a mi papá A con una navaja. Mi papá decía que ya nos dejaran, yo le imploraba al amigo que no le hiciera nada a mi papá A, le gritaba a él que no quería volver, que que demonios quería de nosotros, que nos dejara en paz; le dijeron de groserías, pero gracias a Dios no le hicieron daño físicamente. Comencé a gritar pidiendo auxilio, pasaron algunas personas y no sé, algo lo hizo repentinamente cambiar de opinión, cerró de un portonazo el carro y se retiró hecho una furia. Yo tenía 9 años.

Al poco, interpuso una demanda contra mi papá A y logró retenerlo en la cárcel, con cargos falsos, toda una noche, hasta que pagaron la fianza entre mis tíos. Era la víspera de Navidad. Pasaron otras muchas cosas, lo que primero era temor se transformó en odio. Un rencor tremendo que crecía en mi corazón, hacía él, por todo lo que le  había hecho a mi madre, por todo lo que nos había quitado, por tanto sufrimiento a cada miembro de mi familia.

Después me enteré que volvió a casarse y tuvo más hijos. Se fué a vivir a Estados Unidos y venía de cuando en cuando. De hecho una vez lo ví, acompañado de uno de sus hijos, en un centro comercial. Él no me vió y doy gracias a Dios. :(

El tiempo pasó, un día de tantos, estando en la Universidad en un curso de verano, lo ví. Estaba frente a mí, aquel hombre que decía ser mi padre (quién pocos minutos antes me confundió con mi mejor amiga, hablándole de manera cariñosa hasta que ella lo sacó de su error) y que “me estuvo buscando todos estos años” quería hablar conmigo. Famoso por su labia y su elocuente manera de envolver a la gente, acepté charlar con él, pero con la presencia de mi mejor amigo y de mi novio. Ahí me tenía, en el aula de dibujo técnico, yo entre 3 hombres. Él se sentía muy incómodo, pero no me importó. ¿Qué quería? Decirme que me quería mucho, que era lo mejor que le había pasado en la vida, que bla, bla, bla. Su boca decía algo mientras su mirada… ¡por Dios! su mirada era vacía, fría, un abismo negro sin emociones. Al final de cuentas lo único que quería era saber como podía ponerse en contacto con mi hermano. (Cuando pequeños le propuso a mi mamá O dejar de molestarla si le entregaba a cambio a mi hermano, ella podía quedarse conmigo).

Sentí muchas cosas y al final, sentí nada. Pude gritarle, cachetearlo y reclamarle todo lo que yo había cargado durante tanto tiempo, todo ese cúmulo de sensaciones se vertió en un sentimiento que no debería albergar: Lástima. Me dió lástima. Su cabello canoso, sus hombros caídos, su rostro acabado, él el hombre alto, orgulloso y hasta guapo, lucía enfermo y demacrado. No pidió perdón, no se arrepentía de nada. Sólo quería decirme un montón de mentiras sin pies ni cabeza, y hablar con mi hermano. Todavía tuvo la delicadeza de burlarse del nombre de mi entonces novio y de querer hacerme caer en su telaraña mental. No, gracias, paso.

Muchos años más tarde, ya adultos y casados, vino mi hermano a charlar conmigo. Me comentó que acababa de conocer a un joven de su misma edad y muy parecido a él. Se trataba de un medio hermano, que nació el mismo año que mi hermano. Su madre nunca se casó con éste hombre, y al parecer, se enteró de nuestra existencia tiempo después del divorcio. Es decir, no sé como lo hizo, llevaba una relación con ella (en otra ciudad) al mismo tiempo que estaba casado con mi madre (en la capital). El muchacho en cuestión quería acercarse a nosotros y hacernos preguntas, que tenía muchas dudas, porque su mamá no quiso revelarle quien era su padre. Mi hermano sí platicó con él, yo no quise saber más del asunto. Sinceramente no le veía, ni le veo, el caso de armar algo en donde no hay nada. Las respuestas las debería dar él, no nosotros.

Mi mamá Gelo le advirtió a mi mamá O la clase de hombre que era y la familia a la que pertenecía, pues los conocía desde que él era un niño. ¡No te cases! le suplicaba. Ella enamorada y con los ojos bien cerrados, hizo caso omiso a sus advertencias. Pasó lo que pasó, y mi mamá O se queja de que mi mamá Gelo nunca le perdonó el haberse casado y regresado a la casa así. Decía que lo mismo le habían advertido a ella, quien también sufrió de las que le hizo mi papá A (guardadas sus debidas proporciones) y jamás volvió a casa de sus padres (aunque ellos le imploraban lo hiciera). Cierto o no, siempre hubo nudos que nunca se deshicieron entre ellas dos. Y yo en medio, tratando de reconciliarlas.

Mi mamá O es la menor de 3 hermanos, la única mujer de la familia. Era la consentida, la pequeña de papá. En cuanto la cosa se puso difícil, mi papá A le dijo: Véngase pa su casa, ¿Qué está sufriendo al lado de ese hombre?. Mi mamá O tenía que salir a trabajar para mantenernos, pues el sueldo de mi papá A era insuficiente para alimentar 5 bocas donde sólo debía haber 2. Por tanto, nosotros pasábamos el tiempo al cuidado de mi mamá Gelo. Entonces mi mamá pasó de ser la nena de la casa a la proveedora del hogar. Luego siguió trabajando, pero algo le faltaba. No vivió esa etapa de transición de adolescente a jovencita. Eso es lo que yo deduzco, pues aunque era responsable de nosotros y cumplía en su trabajo, siempre se portó como la hermana mayor. O la hermana menor. Porque la mayor era yo ¿Me explico? Su comportamiento era el de una adolescente y a veces el de una niña. Jugaba con mi hermano y lo acusaba conmigo: “mira, me está haciendo esto”. No sé, la cosa estaba medio revuelta. Era raro que mi mamá O se metiera en la cocina o que lavara la ropa de nosotros. Eso era trabajo de mi mamá Gelo. En cuánto yo pude comencé a ayudar, en la medida de mis posibilidades. Acercaba una sillita a la estufa y le pedía a mi mamá Gelo me enseñase a preparar un huevo frito. Ya mayorcita lavaba mi ropa interior, los trastes de la comida, limpiaba la casa los fines de semana, también lavaba la ropa de toda la familia.

Crecí viendo a mi mamá Gelo como mi madre y a mi mamá O como mi hermana. Cuando quería tratarla como mi mamá, ella (tal vez inconscientemente) lo impedía. Era muy joven, estaba muy afectada psicológicamente por éste hombre. Quería rehacer su vida, tuvo tres propuestas de matrimonio, no las aceptó por nosotros. Una vez me puse muy celosa de uno de sus novios y lo corrí a escobazos. Quería romperle la cabeza. Yo tenía 6 años. Cuando era adolescente me salió lo comprensivo y le dije a mi mamá que se casara, que comenzara de nuevo. Mi hermano estuvo de acuerdo, más al final no se concretó.

Tendría yo cosa de 11 años, escribía en mi diario. Había un chico en la escuela que me gustaba mucho y yo a él. Mi mamá encontró el diario. Lo leyó de pe a pa. Lo volvió a colocar en su lugar. Cuando llegué de la escuela, a pesar de que todo estaba en orden, yo sentí que alguien había profanado mi intimidad. Por la tarde mi mamá O me bombardeó con preguntas ¿Quién es fulanito? ¿Quién es perenganita? ¿Ya tienes novio y no me has dicho nada? ¿Qué va a pasar tal día? Yo sentí como si me hubiera desnudado en un acto cívico a mitad del patio escolar. Quería ser mi amiga, se portaba como mi hermana menor, pero era mi mamá.

Debido a una mala decisión, mi madre se fue atrabajar a Estados Unidos de manera ilegal. Sufrimos mucho con su partida, temíamos por su seguridad. Allá estuvo por espacio de 2 años, volvió, se regresó y de nuevo volvió para quedarse. Nos mandaba dinero, pero nosotros lo que queríamos era su presencia. Justo se le ocurrió irse cuando recién cumplí los 15. Cuando regresó, quería recuperar el tiempo perdido. Yo la quería mucho, pero la sentía una extraña, porque hasta el modo de hablar y sus gustos habían cambiado. Precisamente en la época que considero más difícil: La adolescencia. ¿Cómo confiar en alguien que parecía ser otra persona?

De repente mi mamá O expresaba fervientemente sus celos hacia mi mamá Gelo. “Es que a ella le cuentas todo” “Nada más ustedes se entienden” “A mí nunca me dicen nada”. Bueno, ella me escuchaba sin interrumpir, me aconsejaba sin criticar, se reía de mis malos chistes, nunca me esculcaba los cajones, respetaba mis decisiones y mi modo de pensar. Por otra parte, mi mamá O siempre mostró predilección por mi hermano. A mí me regañaba por cosas que a él le celebraba. Hacían planes entre ellos y secreteaban. La cosa estaba pareja, creo yo. :(

Mi suegra. Es una persona muy mayor, 2 años más grande que mi mamá Gelo. Ella no quería que su hijo se casara conmigo. Prefería una chica de sociedad, elegante y de dinero para el futuro de su muchachito. Él, el benjamín de la casa, apuesto, atlético, inteligente, noble, responsable, trabajador… tan no deseaba este matrimonio que cuando le comunicó que me pediría en matrimonio ella le contestó: “hazle como quieras, no cuentes conmigo”. Así lo hicimos, como pudimos y como quisimos. Sobra decir que ella no se presentó a la Misa ni al Civil. A mi esposo lo entregó su hermana, a quien tampoco le agradaba yo, pero que frente a mí portaba tremenda sonrisa.

Mi suegra se enfadaba si mi esposo le mandaba menos dinero mensualmente, estando recién casado había muchos gastos que solventar. Le molestaba que saliéramos de vacaciones, o que le llamara a diario para ver como estaba. Cuando me embaracé, ella quería un niño y no tardó en mostrar su decepción al ver que era una niña. Se mofa cuando escucha que nos decimos “mi amor”.

Cuando tuve la oportunidad regresé a estudiar, para actualizarme después de tantos años de haber egresado. Me levantaba a las 5 am, salía de la casa a las 6 am, las clases eran de 7 am a 11 am. Volvía al hogar a las 11:30 a.m. más o menos, a seguirle con las tareas e investigaciones, luego a hacer la comida, por la tarde atender el negocio, a las niñas y a hacer los trabajos de la escuela. Dormía a partir de la 12 am o 1 am. Al día siguiente lo mismo.  A ella no le gustaba para nada todo esto. Decía que para que me había metido a estudiar, de que me iba a servir, pura pérdida de tiempo y de dinero. La mujer debe estar en casa, el hombre es quien sale a ganar dinero. ¿Porqué lo dice? ¡No entiendo! Ella se salió de su casa muy jovencita a trabajar y salir adelante, mi cuñada actualmente trabaja y es quien mantiene el hogar ¿Entonces?

Conseguí un trabajo eventual y debía estar fuera de casa casi todo el día, caminando bajo el sol. Regresaba por la tarde, a bañar mi beba, dar de cenar y morir el resto de la noche. Mi suegra le dijo a mi esposo, que yo lo estaba haciendo pend…, que ganando dinero me iba a ir de la casa y que le iba a dejar a mis 2 niñas por irme con otro hombre. ¿Qué importancia tenía este comentario? Que lo dijo frente a mi hija mayor. Sentí mucho coraje, mucha rabia e impotencia. No puedo ponerme a discutir con ella, es mi suegra, es muy mayor, está enferma. Esto pasó hace 2 años, y es ahora que rebota en mi pensamiento. Es muy buena persona, hace mucho por nosotros, pero tiene esos DETALLES que… ¡ARGH!

No estoy centrada en estas memorias, simplemente salieron a flote de repente, como una avalancha que sin querer me aplasta. No estoy llorando, ni me siento mal, tengo la imperiosa necesidad de sacarlo nada más. Hay otros traumas infantiles y adolescentes escondidos debajo de un montón de buenos recuerdos, que si le seguimos escarbando, no termino. Es curioso, porque todo esto no tiene nada que ver con que esté embarazada. ¿O sí?

P.D. No siento rencor hacia ninguna de las personas que aquí mencioné. Sólo busco desahogarme.

Duermes

Duermes hija mía. Y en tu rostro se muestra toda la ternura y la paz de la que sólo los ángeles pueden disfrutar. Tus largas pestañas enmarcan tus enormes ojos, chocan cual aleteo de mariposa con uno de tus tres lunares que forman un caminito precioso que desciende a tu mejilla izquierda.

Tu piel, tibia y suave, nueva y mía, comienza resecarse un poco en el área de tus manos. Creo que es porque has trabajado mucho con resistol, corrector y otros productos en la escuela. O quiza porque ahora juegas con tierra y te trepas a los juegos más que antes. No lo sé. Pero tus delgados dedos están creciendo mucho. Toda tú mi niña, pronto dejarás de ser una chiquita para convertirte en señorita. Tu cuerpo cambia, tu corazón también.

El tiempo, como siempre, pasa tan de prisa cuando de tí se trata. Hace tan poco te tenía en mi regazo, ahora tienes curiosidad por saber lo que es el primer beso. ¡Mi niña hermosa! ¡Tienes tanta prisa por crecer! ¡Disfruta tu niñez! ¡Cuando menos acuerdes habrá pasado como el vuelo del colibrí!

Quieres hacer tantas cosas, que no te alcanza el día: vas a la escuela, al curso de la USAER, al coro, al catecismo. Hoy se te ocurrió asistir a la patrulla juvenil, llegaste rendida, apenas tomaste un respiro y un poco de agua y ahí vas corriendo al ensayo del coro y después a la ceremonia del miércoles de Ceniza. Así, que al volver, alcanzaste a bañarte y justo a mitad de tus ejercicios te quedaste dormida. Profunda y plácidamente dormida.

Te coloqué las calcetas en los pies desnudos, te cobijé como cuando eras bebé, te peine tu cabello aún húmedo. Despertaste un segundo, tus ojos rojizos y llorosos denotaban el cansancio que sentías. Parecías preguntarme ¿Qué haces aquí mamá? pero tus labios ni siquiera se movieron, volviste a cerrar los ojos y a aletear esas bellas pestañas que Dios te dió. Ahí me quedé unos minutos observándote. Llenándome de tu respiración y del calorcito de tu cuerpo. Sigues siendo una niña. Una tierna niña, que sueña con hadas y príncipes, que quiere luchar contra dragones y explorar al lado de dinosaurios, que igual baila una canción moderna y lee un libro de una sentada. Pero estás transformándote en una pequeña señorita que se sonroja al ver al objeto de sus ilusiones.

Aún me tienes confianza. Quiero que no me la pierdas. Quiero que puedas contarme lo que sientes, lo que te pasa, lo que temes. Quiero que Dios me dé sabiduria para aconsejarte y paciencia para no juzgarte. No quiero ser tu amiga, quiero ser tu madre y que tú me veas así, como aquella persona que no te miente y que aunque se equivoque, siempre hará lo que crea mejor para tí.

Sé que te regaño mucho, que a veces puedo parecer muy exigente. Sólo deseo que seas una persona de bien, que sueñes y luches por tus sueños, que seas feliz haciendo lo que te gusta, que tengas disciplina y responsabilidad, orden y templanza. No lo hago por fastidiarte, necesito que te sepas valer por tí misma. Anhelo verte crecer, ver como vas alcanzando lo que querías, acompañarte cuando descubras todo el potencial que tienes, estar ahí para tí cuando alguien te rompa el corazón, tratar de darte una razón para cada uno de tus porqués.

No soy la mejor, ni la peor, simplemente soy tu mamá. Quien daría la vida por tí si fuese necesario. Quien olvida lavar el uniforme a veces, quien te busca el chocolate en el súper, quien recoge esas muñecas que dejaste debajo de la cama, quien sueña con que un día puedas usar zapatillas en vez de zapatos ortopédicos, quien te presiona cada noche para que uses tu aparato dental.

Siempre te esperé, siempre supe que tú vendrías a mí, que serías mía y yo de tí.

Te amo, mi princesa, mi niña soñada. Y me gusta tanto verte dormir. :)

We Bought A Zoo

Miércoles por la mañana. Mija y su papá van camino a la escuela, escuchando la radio infantil en el celular. El locutor hace una invitación para asistir al cine esa misma tarde. Mija llama y casualmente su llamada logra entrar. Se gana su pase. A la salida de clases, fueron ambos a recoger el boleto. Resultaron ser 2 pases dobles para la función de las 7:10 p.m. Ese día hizo mucho frío y estábamos a punto de decir que no, pero la ilusión de mis niñas por ver la película pudo más y nos lanzamos. Únicamente alcancé a checar en el internet la hora y la ubicación de la sala, ya no me entretuve en la sinópsis ni en nada parecido. Por ahí ví el nombre de Matt Damon, así que deduje que me gustaría. Y así fué.

Realmente la historia es muy sencilla: Un hombre, acostumbrado a vivir al extremo, nunca pensó que su mayor aventura comenzaría al morir su esposa. Dispuesto a iniciar una nueva vida, se muda con sus hijos (un adolescente de 14 años y una pequeña de 7) a una casa que parece de ensueño, con un pequeño detalle: viene acompañada de un zoológico.

Él, que no tiene conocimiento alguno sobre el cuidado y administración de un parque zoológico, ahora es el dueño y tiene una enorme lista de To-do’s por cumplir. El equipo que trabaja  desde hace tiempo en este lugar ha ido mermándose poco a poco, debido a la falta de ingresos. Ellos se han quedado más por amor a los animales -varios en peligro de extinción- que por resultarles una actividad redituable.

Se adivina el surgimiento de 2 romances casi inevitables, uno entre la encargada del lugar y el ahora dueño, el otro entre los adolescentes (la prima de la encargada y el hijo del dueño). En especial éste último me pareció cándido, tierno y sublime. Sus personalidades son diametralmente opuestas, ella del campo, él de la ciudad, ella es un sol, él se refugia en las sombras, ella habla hasta por los codos, él emite gruñidos. :P

Terminas por tomarle cariño a cada personaje que interviene en la narración. Cada uno tiene un elemento especial cuyo aderezo le da más sabor a esta ensalada. Me gustaron mucho las actuaciones, se ven muy naturales, nada sobreactuados, todos muy en su papel. La chiquitina robó mi corazón, recordándome en muchas actitudes a mis propias hijas. El conflicto entre el hijo adolescente y el padre abrumado por la pérdida de su compañera harán reflexionar a más de 2 en la sala de proyección.

Uno de los momentos más emotivos lo constituye una escena en la que el papá está revisando fotografías familiares en su lap. Hay una foto donde su esposa duerme plácidamente. Y entonces… abre los ojos. Las fotografías cobran vida, todo se recrea ante la mirada tierna y lluviosa del protagonista. las lágrimas caen sin parar, la risa aparece en su rostro, la brisa en el aire, su esposa danza ante él, los niños juegan, el perro corre… lo que sucede normalmente cuando uno ve fotografías ¿o no?

El hecho de que la leyenda del póster diga: “basada en hechos reales” implica para mí dos cosas: La primera es que tengo constantemente presente que esas son las vidas, las admirables vidas y decisiones de alguien que existe o existió en este mundo, no sólo producto de la imaginación, lo que me lleva a estarme preguntando a cada momento ¿Que haría si a mí me tocara vivir algo así? ¿Qué sentiría si mi esposo muriera y tuviera que hacerme cargo yo sola de mis hijos? ¿Me atrevería a comenzar de nuevo? ¿Tendría el valor de dejar TODO atrás? ¿Me daría la oportunidad de volver a enamorarme?

Lo segundo es que, sé que NO TODO lo representado en pantalla es real, ya que hay que hacer adaptaciones para que ciertas partes sean más atractivas al público, como situaciones imaginarias o cambios en detalles por cuestión de narrativa. Algunas de esas alteraciones se mencionan por acá si les interesa.

Una película netamente familiar, que a los más pequeñitos puede llegar a cansar (como en el caso de mibeba, que pedía ya irse a casa, si no fuera por las palomitas no nos habríamos enterado en que terminaba todo este asunto), pero a los mayorcitos sí les resulta atractiva (Mija y otros niños presentes estaban súper emocionadísimos con todo lo que pasaba en pantalla).

No sexo, no choques, no explosiones, no naves, no sangre, no violencia, no groserías.

Manejo de valores, la unión de la familia, la crisis existencial de un adolescente, el mundo de fantasía de una pequeña, las enseñanzas de los animales, no darse por vencido, todo problema nos trae una lección.

Para más información: http://www.weboughtazoo.com/site.php#/home

P.D. “Todo lo que necesitas son sólo 20 segundos de valor”

El Vendedor de Sueños

“Todo lo que es o fue, comenzó con un sueño…” The adventures of Sharkboy and Lavagirl

Ayer se festejó el Día del Catequista en un evento sumamente emotivo realizado en el Centro Saulo de Torreón. Hubo misa, tema, reflexiones, las bromas de Hipo -el Doctor de la risa-, convivencia, cantos y hasta imitaciones. Lo pasamos genial, de la lágrima a la carcajada, fue una buena sacudida al alma. También renovamos votos, con la esperanza y el ánimo que sólo los chiquitines nos pueden infundar.

Lo que más me tocó el corazón, fue la proyección de el cortometraje “Sueños”, que quiero compartir a continuación. Espero que lo disfrutes tanto como yo.

Comentaba el ponente, que ahora los niños tienen tanta prisa por crecer, se visten, se portan y opinan como adultos. Les hemos robado su niñez. Ellos, los niños necesitan soñar. Muchos ya no sueñan más. Y nos hacía estas preguntas: ¿Cuántos sueños has vendido hoy? ¿Les ayudas a soñar? ¿Les impulsas a soñar? ¿Compartes sus sueños? ¿Tú mismo(a) sigues tus sueños?

Creo que las preguntas no aplican sólamente para los catequistas, sino para todos aquellos que tienen en sus manos el poder de transformar a un pequeño: maestros, héroes, profesionales, asesores y sobre todo, padres y madres, quienes en casa, somos los primeros evangelizadores de nuestras criaturas.

Nos quejamos mucho de la juventud, decimos que no tiene futuro, y dejamos de lado, que alguna vez fueron niños a los que tal vez no se les permitió soñar.

¿Qué estamos forjando para la humanidad? ¿Qué les queremos ofrecer a nuestros niños? ¿Cuántos sueños hemos vendido hoy?

Agenda Amix: Recapitulación

Han pasado escasos 3 meses de que le entregaron a mija su Agenda Amix. Si bien no ha seguido al pie de la letra las indicaciones, su comportamiento en general ha sido positivamente influenciado. Le insisto en que se haga del hábito de escribir a diario en ella. Me había comentado que de repente “se le iba la inspiración”. Luego hojeando la agenda me topé con esta nota:

“Sé que a veces escribo y a veces no… pero cuando escribo es porque lo necesito”

Pues sí, como los diarios personales. Uno no tiene obligación de escribir en ellos, lo hace por necesidad, por querer desahogarse, por plasmar ideas que le rondan a uno la cabeza. Y es lo que mija hace. Escribe y cuenta algún detalle que le haya pasado en el día. De repente también algún propósito o meta por alcanzar. Me dijo que no quería usarlo para anotar la tarea, porque ya tenía un cuaderno destinado a ello y también porque el espacio es poco. Yo creo que el espacio es suficiente, puesto que cada hoja trae una sencilla explicación del valor en turno, una declaración y una práctica; además de un dibujo que representa gráficamente la idea central.

Lo que más me gusta es la sección de agradecimiento y propósitos, el hacer que el niño haga un autoexamen diario, que dé gracias por las bondades recibidas y se proponga mejorar aquellas áreas en las que crea fallar. Sinceramente, pienso que este ejercicio es el que más ha favorecido a mija. Te pueden dar muchas explicaciones del valor y de como aplicarlo, pero es hasta el momento en que cierras los ojos y preguntas para tus adentros ¿Qué agradezco en este día? ¿Qué puedo mejorar mañana? en que te das realmente cuenta si estás o no poniéndolos en práctica.

Hago énfasis también en la declaración del día: es como programar la mente del pequeño para llevar a cabo naturalmente la práctica. El cambio viene desde adentro y desde arriba, comenzamos por modificar pensamientos, que generen sentimientos que deriven en acciones. Pero esta transformación se va dando en forma casi imperceptible, no querramos ver algo instantáneo. Así como los hábitos se van reforzando un día tras otro, los valores se fomentan paso a pasito.

Con tanta violencia, desintegración familiar, crisis y deshumanización del planeta, a veces nos es prácticamente imposible ver el lado positivo de la vida. La Agenda Amix nos recuerda que sí existe la otra cara de la moneda. Le muestra a los niños lo que pueden lograr en el exterior conociendo su interior. ¿Cómo lo hacen? Trabajando en su propia salud, fomentando valores como el Respeto, el Razonamiento, la Canalización y la Interiorización. El siguiente paso es externar estos valores, dejar huella en el ámbito familiar, de amistad y escolar. Entonces se practicarán valores como la Tolerancia, la Responsabilidad, el Orden y la Honestidad.

¡Que mundo tan diferente sería si a muchos de los jóvenes de hoy se les hubieran inculcado los valores ya mencionados! No todo está perdido, en nuestra manos como padres, maestros y sociedad está el sembrar la buena semilla en nuestros niños, cuidar de ella, velar por su integridad, para que el día de mañana pueda germinar y dar abundante fruto, crear niños conscientes que se transformen en jóvenes con futuro. Un futuro con valor. Un futuro con valores.