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Corazón Partío

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MiNene agarra mucho vuelo para dar el primer paso. Su espalda se curva un poco hacia atrás, levanta los pies como quien no quiere ensuciarse las suelas de lodo, la cabeza se va de lado (¿No será de Pénjamo?), la sonrisa también.

Sus zapatos como que le pesan, eso o aun no coordina bien sus movimientos al caminar. Se resbaló, era poca la distancia entre su cara y la esquina de la pared, ni siquiera tuvo oportunidad de meter las manos, el filo le abrió la frente… le recogí de espaldas, al voltearlo la sangre brotaba profusamente, escurría por sus ojos, nariz, le cubría la boca.

Casi le aviento mi criatura a MiEspo, salí disparada a buscar un pañuelo, mientras él lo limpiaba con papel higiénico, ¿se tumbó los dientes? ¿se rompió la nariz? ¿aún son dos ojos? ¿a dónde lo llevamos? ¿Al IMSS, a la Cruz Roja, al Hospital Infantil?

A falta de hielos en el congelador, tomé un boli de uva, lo envolví en el pañuelo, a presionar la herida.

Llamamos a un taxi, nos llevó rápidamente al Hospital Infantil, aun siendo derechohabientes del IMSS no quisimos ir a pelearnos por los trámites burocráticos y que nos dejen esperando cuatro horas para atender una herida aparentemente leve pero escandalosa. La Cruz Roja es una opción más económica, sin embargo, cuando llevamos a MiBeba morada por la falta de oxígeno tardaron un buen en socorrerla.

Inmediatamente entrar, lo revisaron y entre cuatro personas lo sujetaron. MiNene no estaba asustado, estaba súper enojado, no quería que lo tocaran, ¡¡¡dzl dzl dzl !!! gritaba con fuerza, apretaba los dientes, me hablaba: ¡Mamá, Mamá!, en tanto yo iba a pagar la consulta y de rato las radiografías y gasas.

No se encontraba la señorita encargada de hacer las tomas, después de mucho se apareció, sólo para volver a desaparecer, que estaba ocupada. Cuando al fin se desocupó la susodicha (lo cual agradezco, porque tuve oportunidad de amamantar a MiNene y calmar un poco su dolor -y el mío-) se entretuvo otro rato en encender el aparato y alistar lo necesario. Dos tomas, una espera, hay que repetir una de ellas, la mamá de la criatura no lo sostuvo bien y salió movida. 😦

“No tiene fractura ni nada grave señora. Cuide que no se le mojen las vendoletas, se le caerán entre cuatro y diez días. No le unte nada, no le ponga nada, no le exprima nada. Puede que le supure la herida, en cuyo caso tendrá que regresar. Paracetamol, un gotero cada seis horas en caso de dolor.” 

MiNene observaba muy atento al Doctor, con sus ojos abiertos como platos, serio, serio. Al finalizar sus explicaciones, mi niñito le extendió la mano al galeno y les dijo adiós a la enfermera y al practicante.

P.D. Estoy pensando muy seriamente en comprarle un casco, rodilleras y coderas; nomás para andar en casa.

P.D.2 Cuando pasan este tipo de cosas, suelo pensar:

  • Como de un momento a otro ocurren los accidentes. Ésta vez no fue grave, pero pudo haberlo sido, si presentase síntomas como convulsiones o pérdida de razón, ¿O qué tal si le hubiera reventado un ojo? ¡Qué se yo! Tengo la mala costumbre de imaginar “lo que pudo pasar” y ahí es cuando me pongo a llorar como Magdalena.
  • Pienso que, es tan solo un corte en su piel, y le duele y me duele tanto verle llorar. Si una herida pequeña es causante de semejante dolor, no puedo siquiera imaginarme a todos esos pequeños maltratados, mutilados, golpeados hasta morir, por quienes se suponen deberían velar por su integridad y bienestar, ¿Cómo es posible?
  • Bendita lactancia, basta con ver los ojitos de amor de mi pequeño para comprender, que el dolor no desaparece, pero se hace más tolerable, en los pechos y brazos de mamá.

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¡M que la…!

“M’ que la.- Locución usada con frecuencia para expresar decepción, desesperación, frustración y otros sentimientos afines. Normalmente va acompañada de palabras con terminación “ada”, v.g. freg, tost, ching…, etc. En algunos casos, se complementa con la palabra canción, con la finalidad de ser aprobada por la audiencia infantil o de oídos sensibles.”

A continuación dos ejemplos representativos de M’ que la dez.

  • Mamá cuida hija.

MiBeba nació en un hospital del Seguro Social. MiEspo no tenía permitido el quedarse a cuidar de nosotras en la noche, por lo que miMamá accedió a hacerme compañía. Llegó la tarde, una señorita entró a la habitación con la charola de la cena, más yo no quise probar bocado. Había escuchado tantas historias de muerte y complicaciones por ingerir alimentos después de aliviarse, que la verdad, no me quise animar. Lo que no tomé en cuenta, era que eso aplicaba a aquellas mamis que habían tenido cesárea, mientras que yo me había aliviado por parto. ¡Chicles! No tenía nada más en mi barriga que el desayuno de la mañana. Imaginará que estaba algo débil después del parto. Deshidratada, hambreada, cansada, también.

Total, que dice MiMamá que ella sí tiene mucha hambre, que si le paso la charola. ¡Claro mamá! Tómela, le digo. Yo semirecostada, adolorida, con las hormonas en plena revolución, cuidando de MiBeba que yacía en una cunita. MiMamá sentada en la cama de al lado, se terminó la cena: pollo deshebrado, gelatina, atole y galletas. Empecé a sentir el sopor propio de tanto esfuerzo, los párpados se me cerraban pesadamente, era una masa de huesos y carne lacia, sin fuerza ya. Zzzzzz…

MiMamá se quiere desvanecer, se convulsiona, casi se cae de la cama. Me levanto de un brinco, les grito a las enfermeras (las cuales no se habían aparecido en el cuarto ni para maltratarme saludarme), rápidamente aparecen no una, ni dos, sino ¡cuatro! cuatro enfermeras atendiendo a MiMamá, una tomándole la presión, otra llevándole medicamento para el asco, otra con un recipiente para el vómito y la cuarta preguntándole si quería suero. Y a mí que me parta un rayo, casi de pie queriendo ayudar a MiMamá.

Por levantarme de sopetón ¡fuash! se me vino mucha sangre. En tanto, mi pobre amá con vomito y diarrea. 😦 De plano le tuve que marcar a MiEspo, pásale por MiMamá, llévala a la casa a descansar. ¡M que la canción!.

  • Hija cuida mamá.

MiMamá estaba internada en el IMSS. Yo la cuidaba durante el día. Salí a comer unas gorditas a un restaurancito de enfrente. Esa tarde mi madre quiso tomar un baño. Metí una silla previendo que se fuera a marear, pues pasaba la mayor parte del tiempo acostada. Dicho y hecho, comenzó a marearse, al mismo tiempo que a mi me daban náuseas… para seguir con mareo, debilidad, vómito, dolor de cabeza. Las gorditas me cayeron de peso, estaba a punto de desmayarme en el baño contíguo al de miMamá. Pronto, ella se olvidó de su debilidad y desvanecimiento, para atenderme… llamó a la enfermera, me dieron medicamento, me ayudó (mamá) a caminar hasta la cama, me obligó a recostarme, en tanto ella, sentada en una silla, esperaba mi mejoría. ¡M que la fregada!

P.D. Después de esto, creo que nadie nos hablará para cuidar enfermos en hospital.

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Comunicación de la Eliminación

babies-bumsAlguna vez leí, navegando por ahí, sobre un método para que los bebés no usaran más pañales, ni desechables, ni de tela, no más. Y dije ¿Cómo está la onda? O.o

Un poco escéptica seguí leyendo; decía que tenías que quitarle el pañal por completo, traerlo cargado todo el día ( o la mayor parte), poner mucha atención a los gestos que hace y llevar una especie de bitácora para identificar el momento exacto en que va a hacer pipí o popó. Ok, pensé: “Estoy la mayor parte del día en casa, puedo hacerlo”... pero no… no me animé, el pretexto principal era ¿Cómo le haría cuando llegaran los clientes y yo sola con MiNene? Perrrrrmítame tantito, que el niño ya se hizo pipí y le mojó su USB…. Lo dejé de lado.

Pasaron algunos meses, la idea me seguía dando vueltas en la cabeza -ps sí, si me daba vueltas en los pies ¿ps cómo?- Y reflexionaba, en los niños que viven en la sierra, en la selva, en el rancho o aquí mismo en las colonias de la periferia, que no tienen acceso a los pañales, ¿Cómo le hacen? Debe haber un modo.

Por azahares del destino (¡Voitelas y eso que no veo novelas!), apareció en mi pantalla el término “Comunicación de la Eliminación” ¡Ah Chirrión! ¿Y eso con que se come? ¡Pronto a la baticueva! ¡A leer!

Pues sí, me dí a la tarea de ahondar un poquito más en el asunto, afortunadamente ahora hay más información en español, aunque exista mucha en inglés y sea entendible y accesible, una necesita algo que le saque del atolladero rápidamente, y contactar con una comunidad de apoyo.

Para no tirar más rollo, que de por sí soy de lo más chorera, le diré que fue lo que hice y hago:

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  • Ví muchos vídeos en Youtube (sí de comuniqueishon elimineishon).
  • No, no le quité los pañales a MiNene; de haberlo hecho hubiera sido más fácil y rápido, ya sé.
  • Empecé cuando MiNene tenía cinco meses; ya estaba “grande”, se recomienda que lo hagas desde recién nacido, pero si no pudiste, ¡No importa! siempre es buen momento para iniciar (No le hace que sea invierno, verano o Navidad). 😉

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  • Me fijaba que, frecuentemente al quitarle el pañal, MiNene hacía pipí. Entonces, apenas quitárselo lo cargaba y lo sujetaba por las corvas, de frente al wc., con su espalda recargada en mis brazos o en mi vientre; con un dedo le apuntaba el pene a la taza, enseguida comenzaba a hacer.
  • Sí tuve-tengo muchos accidentes en lo que afino la puntería…
  • Observando a MiNene me percato de que cuando va ha hacer popó aprieta los labios, si está jugando se pone serio, su rostro se enrojece un poco, si puja es que ya está en proceso. Inmediatamente le retiro el pañal, lo coloco en posición y ¡Voalá! ¡Poing! ¡Flushhhhhhhh!
  • ¡Aguas aquí! A veces ya hizo en el pañal y cuando lo quito… ehh… uhhh… un papel higiénico grueso, o un guante de látex para no dejar rastro…
  • Si el niño no quiere hacer en ese momento se retuerce, voltea verme con cara de ¿Quéeeeee haces?, grita… se da a entender.
  • Es chistoso, pero no le gusta hacer en baños públicos, espero modificar esto con el tiempo.
  • Si lo tengo cerca (cargado, sentado o a mi lado) y tiene gases, me espero un ratito y luego ya lo llevo. Por lo regular la secuencia es: Gases→ Pipí →Popó.
  • Se recomienda combinarlo con el uso de pañales de tela, pues el desechable es tan absorbente que no se percata ni él ni una de que ya está sucio.
  • Me avisa acariciándome la cara suvemente, que ya es tiempo.
  • En la mañana lo llevo apenas se despierta o bien terminando el desayuno ¡Nunca falla!
  • En la noche no lo llevo al baño, tenemos demasiado sueño.
  • Si veo que quiere pero no se anima, abro el grifo del agua y ¡Santo remedio!

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Le voy a comentar algo más; yo soy muy cuadrada, de “aquí en el artículo 3 sección 6 inciso d) dice qué…”, lo cual me causa frustración y decepción. Pues bien, con esta criatura del Señor estoy aprendiendo a ser más adaptable y menos rígida. Lo digo porque no siempre resulta como uno lo planea; en ocasiones MiNene simplemente no desea hacer en el sanitario, otras me avisa y yo no sé interpretar- ¡ahhhhhhh! Me estaba alertando y yo creí que estaba enojado, ahora entiendo porqué el olor a podrido-, otras está tan ocupado jugando que ni se molesta en decir pío el pollito pío el pollito pío el pollito pío.

Acá le dejo los enlaces más destacados, lo importante aquí es tomárselo con calma y con buen humor, total, nada que con Pinol Bicarbonato y Vinagre no se pueda desinfectar.

Y si prefiere ver en vez de leer, este apartado es pa’ usté 😀



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Pie Plano: Sin Operación

Llegan las vacaciones escolares, muchos padres aprovechan para operar a sus hijos del pie plano. Espero en Dios que este post le sirva por lo menos a uno.

Estaba yo convencida de operar a Mija; convencida sí, con dinero no. Publiqué este post y lo publicité en Twitter. Un par de días después me contactó una persona diciéndome que me esperara con lo de la operación, que podríamos charlar acerca de la condición de Mija, valorarla y ver si era viable que realizace ciertos ejercicios para mejorar su arco. ¡Una esperanza alentadora!

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Lo comenté con MiEspo, quien reaccionó de forma defensiva y desconfiada ¿Quién es? ¿No te querrá sacar dinero? ¿Y si tiene otras intenciones? ¡No le des datos personales! Confieso que yo también tenía algo de desconcierto, sin embargo, como lo había puesto en manos de Dios, sabía que no era casualidad y que sería para bien.

Nos pusimos en contacto con él, su nombre: Kristian Sordo.

Resulta que Kristian está llevando a cabo una investigación acerca del padecimiento del pie plano y como, con los ejercicios adecuados y las condiciones necesarias, se puede revertir el proceso… ¡SIN OPERACIÓN! Además nos advierte que, la edad, no es factor determinante, pues ha logrado ayudar a personas adultas a obtener el arco tan deseado. Los ejercicios se basan en el fortalecimiento de los tendones y músculos de los pies. En palabras del propio Kristian:

“El haber conocido varias personas allegadas a mi que padecen de pie plano, me motivó a estudiar la condición.  De lo que he aprendido, teoricé que al uno fortalecer los ligamentos, tendones y músculos que sostienen el arco del pie durante la marcha, es posible corregir la condición.  De hecho, lo he podido lograr con personas adultas; los médicos nos dicen que la condición no se puede corregir después de cierta edad, pero mi experiencia ha demostrado diferente.  Ya son ocho personas (adultos y niños) que he ayudado a corregir la condición.  He tenido más interesado en hacerlo pero, lamentablemente, abandonan el programa.”

Te envía información, te hace una entrevista, debes rellenar un formulario y te da una lista de ejercicios que debes realizar. Las evaluaciones son cada dos meses: fotografías de los pies y huellas en tinta. Anima, soporta y responde tus dudas, sin ningún coste. Sin embargo tú debes comprometerte a hacer los ejercicios y mandar las fotografías en cada evaluación.

Estuvimos de acuerdo en entrar al programa, seguimos el procedimiento indicado y al cabo de unos meses se notó mejoría en los pies de Mija. Seguimos con los trámites en el IMSS, nos tocó llevarla para una valoración.

La revisaron 3 doctores y dijeron que había avanzado mucho, pues ambos pies eran grado 4 y ahora uno de ellos estaba en grado 2 y el otro en grado 3. Nos aconsejaron seguir usando plantillas y que continuara con los ejercicios, contradiciendo inclusive el diagnóstico del Doctor que quería operarla de inmediato (y que, por si fuera poco, era el jefe de todos ellos). Entonces dijeron que NO era candidato a operación. 😀

Pie - Huella Der
Antes
NA - Pie Der
Después

Abandonamos las plantillas por dos motivos: No vimos mejoría alguna hasta que empezó con los ejercicios; le salieron juanetes (los que desaparecieron con el entrenamiento).

Mija seguía adelante, no obstante, cada vez se nos hacía más difícil lograr que se pusiera al tiro con los ejercicios. En un principio manifestaba algo de dolor, al pasar el tiempo se decrementó hasta que dejó de sentirlo.

Luego me embaracé y ya no supervisé estrictamente a Mija. Después se fracturó el pie, y aunque la convalecencia era de 40 días tardó bastante tiempo más en recuperarse. Abandonó los ejercicios por varios meses y perdió lo que había ganado. 😦

Ahora: Ha seguido haciéndolos, pero no los hace completos, o no los hace bien. Si me pongo a revisarla salimos de pleito, entre que ando cuidando a los otros dos niños y entre que cada vez está más rebelde, no damos pie con bola.

Aún con todo esto, yo sé que si nos lo proponemos de verdad lo lograremos.

Aprovecho para agradecer profundamente el apoyo brindado por Kristian, sin cuya intervención no habríamos tenido más opción que operarla.

Si te interesa ponerte en contacto con Kristian Sordo acá te dejo los datos:

Twitter: @KristianSordo
Hotmail: flatfeet2011@hotmail.com
Gmail: k.sordo@gmail.com

Más información:

Pie Plano
Niños con pie plano

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Parto En Casa

Cada que me preguntan por qué decidí parir a MiNene en casa me encuentro recitando la lista de mis “No quiero volver a pasar por esto” casi de memoria y sin tomar aire. No es hasta que MiPart me pide por escrito los motivos que me llevaron a tomar esa decisión en que me detengo a reflexionar en ellos. Y es, hasta cierto punto gracioso, que teniéndolos (los motivos) me cueste tanto plasmarlos en palabras.

AD - Nacimiento (17)

¿Por qué tuve un parto en casa?

  • Anhelaba un ambiente cálido y familiar para recibir a mi hijo. En casa estarían MiEspo, Mija y MiBeba  con los brazos y los corazones abiertos.
  • Necesitaba la presencia de MiEspo apoyándome, soportándome, animándome, amándome. Que estuviera a mi lado -no afuera en otra habitación o lejos del hospital-
  • Deseaba fervientemente que mis hijas asistiesen al nacimiento de su hermano, que lo vieran sin que nadie les regañase, que lo vivieran natural -como es- sin miedo y sin engaños.
  • Esperaba un parto natural, sin anestesia para poder participar activamente, sin intervenciones innecesarias, quería sentir de nuevo el dolor y al mismo tiempo el gozo de dar vida, experimentar como un ser humano emerge de mi cuerpo, probar los límites de mi humanidad.
  • Pretendía demostrarme que a pesar de mi edad aún era capaz de atravesar el umbral del parto.
  • Ansiaba opinar, decidir, dudar, decir cualquier cosa que me viniera a la mente sin temor a ser callada, ni obligada a hacer algo que no quería.
  • Por respeto, por mi cuerpo, por mis tiempos, por mi voz interior, por mi hijo. Respeto que me había sido negado en los partos anteriores.
  • Por natural. Mi cuerpo esta diseñado para esa función, ¿Entonces?
  • Por confianza. Si Dios conmigo ¿Quién contra mí? Si MiPart está preparada ¿Qué más puedo pedir?
  • Por curiosidad. ¿Cómo será dar a luz en agua?
  • Por terquedad. Quería pujar, gritar, llorar, reír, orar a la hora que lo necesitara. Quería ser yo la que gritara, no el doctor.
  • Por comodidad. ¿En que otro lugar voy a estar mas a gusto que en mi propia casa?
  • Por intimidad. Dios, mi esposo, mis hijas, mi madre, mi partera y la doctora. Nadie más.
  • Por maternidad. Abrazar y besar a mi hijo apenas nacer, que nadie se lo llevase lejos de mí.
  • Mío. Quería un parto mío, un parto nuestro. Y lo tuve.

P.D. Gracias a Tirsa por animarme a realizar este ejercicio.

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Depresión Decembrina

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Mi Mamá.
Mi Mamá está enferma. Padece desde hace unos 5 años de los intestinos y desde hace toda-mi-vida de los nervios. No puede hacer esfuerzos, ni cargar cosas pesadas, ni estirarse. Debe llevar una dieta estricta. Se deprime, se desespera, le da insomnio, duerme un promedio de 4 hrs. diarias. Continuamente se atraganta, le baja la presión, se marea con facilidad. Cualquier opresión en el abdomen le lastima en demasía. Le duele la cabeza, el cuerpo y el alma.

Pasa algunos días en mi casa y luego vuelve a la suya. Su casa está desordenada igual que su mente. Entonces no quiere estar en ella. En mi casa tiene alguna ropa, pero no la suficiente. Mis hijos son muy gritones y ella necesita tranquilidad. Ella tiene sus rutinas nosotros las nuestras, chocamos. Entonces no quiere estar en esta casa.

Se estanca en un pasado doloroso, a pesar de que desea salir de ahí, todo el tiempo está recordando y reviviendo momentos que la hicieron sufrir o enfurecer. En sus momentos de lucidez pide disculpas porque sabe que se torna muy agresiva y dice y hace cosas que lastiman. Luego, como si de un trastorno bipolar se tratase, grita, ofende, agarra vuelo y se encierra o se va a la calle y nadie se atreva a preguntarle a dónde-cómo-ni con quién, ella sabe su business. Y ahí estoy yo como madre de adolescente, pensando en si estará bien, si no tendrá crisis, si no se caerá en la calle, si traerá dinero, a qué hora regresará, si le guardo la comida en el refrigerador o la dejo sobre la estufa esperando su llegada.

Como ya alguna vez lo mencioné, tengo complejo de herramienta. En este tenor, desde pequeña me angustio demasiado por ella y tiendo a querer solucionar cualquier problema que tenga. Ella acostumbra también a preguntar mi opinión, mi parecer o mi posible respuesta a casi todo lo que le pasa. Si le respondo se enoja, si no también. Cualquier tema, cualquiera, es motivo de discusión.

En ocasiones me siento totalmente sobrepasada, pues entre que MiNene llora, MiBeba me pide algo a gritos, Mija quiere ser apapachada como bebé, MiEspo que necesita atención y MiMamáO que me urge a que le resuelva, o le ayude o se me pone mala… no sé a quién atender primero. Todos los días, todo el día me estoy haciendo la misma pregunta. Y claro, me estreso, me enojo, me preocupo, me desespero.

Del desconsuelo paso a la culpabilidad, que mala hija soy, no comprendo que mi mamá está pasando por una situación terrible y se me agotan los recursos. La quiero cuidar pero no se deja. En un momento soy su hija querida y al siguiente me habla por mi nombre de pila y soy una lerda, quien no la entiende y “shut up your mouth and forget it”.

Debo tener  paciencia, le debo respeto, pues es mi madre, es mayor, está enferma, hay que considerarla. Y no va a cambiar su modo de ser, soy yo quien debo manejar mi reacción ante sus críticas.

“Conciliar me tocó a mí en esta vidaaaaaa…” tengo que justificar a mis hijas frente a mi madre y a mi madre frente a MiEspo y a MiEspo frente a mis hijas. Tengo que chutarme el mal humor de todo el mundo y ser comprensiva, cariñosa, tierna y callada; más cuando se trata de mí ¿Quién?

Desde siempre ha sido de carácter nervioso, no es eso lo que la define, a decir verdad tiene muchas cualidades positivas… es en Diciembre, en pleno invierno cuando le recrudecen los síntomas de la melancolía.

Sólo espero que llegue pronto el calor, porque esta depresión decembrina que le da a MiMamáO ya se prolongó demasiado. 😦

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Crónica De Un Parto Muy Anunciado II

Viernes 31 de Agosto del 2012

7:00 p.m.

Como quien da un paso al vacío sabiendo que no hay red de protección, con los ojos cerrados y confiando plenamente en Dios, “En tus manos estoy Señor” comencé a repetir.

Apenas puse un pie en el taxi le llamé al celular a mi partera:

-Estoy de 5 de dilatación- le dije
-¿Y las contracciones?- me pregunta
-Muy irregulares, me dan, se me quitan, me duelen, me quedo dormida.
-Mmmh… se me hace muy raro, llámame en cuanto estés en casa.
-Ok.

Llegando a casa, un poco más calmada, le marco de nuevo, me dice que va a llamar a la Doctora que le auxilia y que se lanzan a verme. Yo ando como gallina sin cabeza, camino, me siento, me paro, camino de nuevo, hago un pozo en el pasillo.

9:00 p.m.

MiEspo ya está en casa, anda nerviosón, se pone a ver televisión. Me agüita un poco, esperaba otra reacción, supongo que es como autodefensa, no querer darse cuenta de que realmente está comenzando el parto. Al fín llegaron la partera y la doctora, traen consigo la alberca, puesto que pedí tener parto en agua, traen también una bomba para inflarla, algunos hules para cubrir el suelo, MiEspo coloca la manguera extralarga que compramos con antelación, para poder llenarla desde el baño y no tener que cargar tinas.

Ya me había comentado la partera que muchas mamis se quieren aliviar en agua y terminan aliviándose de pie, sentadas o en cunclillas. A ver como me va a mí.

Traen consigo otras cosillas que se van a usar en el parto, sinceramente ya no presto atención a todos esos artilugios, me urge saber si estoy o no de parto. Bien, mi partera me revisa, me hace un tacto, he de decir que el ginecólogo me dejó un poco lastimada, ella es muy cuidadosa pero de todos modos me duele.

-No, no tienes 5 de dilatación, tienes 3; por eso es que las contracciones no se regularizan. 😦 ¡Oh, no! ¿Y ahora? ¿Otra semana con contracciones falsas? D:

Ya me había explicado, que llegando a 4 de dilatación no había vuelta atrás, empezaba el parto y seguía hasta el final. Ahora me dice lo siguiente:

Como ya has tenido otros partos el cuello del útero está más blando, y se puede estirar hasta 5. Pero más adentro, le falta “borrarse”, ahí apenas estira hasta 3. Podemos hacer dos cosas:

  • Si ya estás desesperada por aliviarte, podemos inducirlo naturalmente: podrías tomar aceite de ricino lo cual te provocaría las contracciones de inmediato (Pero… ¿Voy a estar con las contracciones, los dolores, vomitando, con diarrea y torzones?) y su efecto en el organismo te dura menos de 6 horas (¡Mmmm, nel no se hace!); podrías tomar el té de cominos (no me da confianza, la verdad, ya vinieron a ofrecérmelo en dos ocasiones); inclusive si quieres, podemos romperte las membranas (¡No, no quiero! ¡Quiero que todo sea natural, que todo siga su curso, no quiero nada inducido o forzado o artificial!).

¡Ay amá! Sí estoy desesperada, pero no quiero intervenciones. En eso me entra una duda: ¿Y si … mi cuerpo no puede generar un parto natural? Me han inducido en las dos ocasiones anteriores, si no soy capaz… ¿si no puedo? ¿si me estoy empecinando en algo que no…? ¿si por mi terquedad MiNene se ve afectado? ¿? Dudas, dudas, dudas.

  • O bien, le damos tiempo a la naturaleza para que siga su curso. Según como te sientas más segura, si tú quieres y te sientes cómoda, podemos quedarnos aquí toda la noche (es decir, la partera y la doctora, quedarse a dormir en mi casa), esperar a que se te regularicen las contracciones y hacer el trabajo de parto. Pero en mi experiencia y viéndote así como vas, te aconsejaría que duermas y descanses lo más que puedas, de otro modo, vas a estar despierta toda la noche y mañana en la madrugada o por la mañana cuando se desencadene el parto estarás tan agotada que no podrás pujar. Mejor, trata de dormir y mañana ya “descansada” le damos con todo, si no has comenzado el trabajo de parto, te hacemos que lo comiences. Igual si te dan los dolores en la madrugada, nos llamas. ¿Cómo ves? ¿Qué decides?

11:00 p.m.

Sobra decir que me decidí por la segunda opción, yo sentía que YA pero mi cuerpo decía NO. Y les pedí que se fueran a sus casas, también ellas necesitaban descansar y yo las quería frescas para el gran momento. A este punto mi cansancio era tal, que aunque tuviera muchísima emoción, me quedaba dormida.

Mija me mira de un modo especialmente cariñoso y tierno. Le pregunto que tiene, si siente miedo. Me contesta que no, me abraza fuertemente, me aplasta la barriga. Me dice que quisiera que MiMamáGelo estuviera presente y viera nacer a su hermanito. Le digo que así será, desde el cielo ella nos ve y ese niño por nacer es un ángel que ella nos envía, por eso, en su nombre lleva parte del nombre de su bisabuela 😉

Sábado 1 de Septiembre del 2012

4:00 a.m.

He pasado toda la madrugada con dolores fuertísimos, MiEspo me ha dicho chopetecientas veces que le llame a la partera, ya llenó la alberca con agua calientita, lista para meterme cuando yo quiera… pero no quiero todavía, sigo esperando a que me den más fuertes  y más constantes, ahorita me dan cada 4 minutos y luego cada 2 minutos y luego me quedo dormida y el dolor me despierta (ahora sí estoy al revés 🙂 )

5:00 a.m.

Prendo el Cirio Pascual, rezo unas oraciones a la Vírgen María en su advocación de Schoenstatt, le hablo al retrato de MiMamáGelo, enciendo el incienso, tengo calor, tengo frío, en Dios confío.

6:00 a.m.

Finalmente me decido y le marco a la partera, ya no se me han quitado, ya no puedo dormir, ya no quiero caminar, ni sentarme, ni pararme, ni botar en la pelota, ¡No quiero nada!

7:00 a.m.

Llegan ambas, partera y doctora, me revisan, me toman la presión, revisan el ritmo cardiáco de MiNene, todo muy bien. Almorcé desde las 6:00 a.m., ya no tengo hambre, pero sí tengo mucha sed, luego náuseas, luego sed.

Me están cronometrando las contracciones, cada vez me duelen más. Que lejos se ven aquellos vídeos de partos orgásmicos, tal vez si hubiera tomado otro curso de yoga, conectándote con tu YO interior, o Meditación Trascendental, qué se yo. Pero no lo hice, me limité a escuchar a mi cuerpo. Y mi cuerpo me dice que duele… y mucho y que es apenas el comienzo.

Me piden que me relaje entre contracción y contracción, trato lo más que puedo. Recuerdo que cuando esperaba a Mija sí tomé un curso de yoga para embarazadas, me enseñaron a relajar y a aislar ciertas partes del cuerpo, eso hago, intento relajar la espalda, se me arquea como un gato amenazado, y siento que no la puedo controlar. Sí, no, sí, no, no sé… no sé ya…

A partir de este momento, dejo de mirar el reloj, ya bastante presión tengo, no quiero saber nada de nada, creo que me empiezo a poner de malas.

Me piden que vayamos a caminar, para ayudar a que MiNene termine de bajar; no quiero ni moverme, francamente, no sé como voy a soportar, no quiero, no quiero, me duele todo y creo que estoy perdiendo el control de mi cuerpo, como si alguien más lo moviera por mí. Vamos, me ayudan a levantarme, ¡A caminar! A darle la vuelta a la manzana. Me llevan  apoyándome con cada una a mi lado, aprovechamos para que la doctora vaya a la tiendita a comprarme unos jugos, me gustan de mango, no encuentra y me trae de guayaba, ya MiEspo me había traído también de guayaba y lo vomité temprano, no supe si por el sabor o por las hormonas o por vaya usted a saber porqué, el caso es que fue pa’ fuera.

Evito pasar por casa de mi suegra, quien vive a la vuelta de la mía, como no está de acuerdo en que me alivie en casa si paso tendré que dar explicaciones y ahorita lo único que quiero es mentar madres ¡A la fregada! Yo que no digo groserías a menos que se me suba lo Rodríguez a la cabeza, creo que estoy siendo poseída por algo más allá de mí ser. ¡Chicles! ¡Chicles con chile! ¡Chicles con… ARGH! Doy tres pasitos y me encorvo toda a lo Gollum, ¡Ufff! ¡Que me parto!

Una vecina, desde la acera de enfrente, me grita si estoy bien, si necesito ayuda… ¡No gracias! Me sonrío cual Merlina en los locos Adams 2 ¡Estoy bien! ¡Sólo estoy casi pariendoooooooo!

Con todo, todavía tengo ánimo para platicarles algo de mi vida a MiPart(era) y a la Doc. Entre otras cosas, lo curiosas que son mis vecinas, que me han rondado toda la semana diciéndome que ya me tardé mucho en alumbrar, que si me voy a quedar de muestra, etc. También que se asomaron todas asustadas cuando MiPart llegó con sendo tanque de oxígeno y otras monadas para el gran día, supuestamente por aquí nadie sabía lo del parto en casa, a excepción de unos pocos amigos que no hablan con mi suegra. Pero como ya había comentado, mi suegra ya sabía, tuve que decirle a MiMamáO (quien por cierto hoy estaba en su casa)… y algunas vecinitas sospechaban cosas raras… en fín, que no me gusta andar dando explicaciones y ahora, sábado por la mañana, me andaba pavoneando (si así se le puede decir) en plena calle… la discreta me dicen.

Iban por la acera de enfrente un jovenazo y su mamá (imagino), él se me queda viendo con los ojos cuadrados, le pregunta a su mamá que qué es lo que me pasa, ¡ah! responde ella, está dando a luz… ¡Ajá! Me salí a parir a la banqueta… ¡ARGHHHHHH!

Regresamos al fín a casa, ¡Que vuelta tan eterna! A hidratarme, me dan el jugo, de rato leche con chocolate, le pido hielos a Mija, luego agua, más jugo, Mija va y viene, va y viene, MiEspo va y viene, va y viene, MiBeba se queda en el cuarto sentada en la cama observando todo muy atenta… Que quesadilla, que líquidos, que la toalla, que vacíen la alberca, que llenen la alberca, que sí, que no, que caiga el vacilón, que ya mero, que todavía no…

Alguien viene a buscar a MiEspo, se tarda las mil eternidades en volver al cuarto, parece que es un cliente ¿Porqué no lo corre cortesmente y le dice que su esposa está de parto? ¿Tendré que ir a gritarle yo misma en persona? ¡Algunas gentes no tienen consideración! Lo necesito aquí, a mi lado. 😦 Me siento sola.

¡Ahora sí me dicen, no hay vuelta atrás! Mientras me atacan las contracciones me viene a la mente @IamElisol quien me recomendó rendirme ante las mismas, me rindo, no las evito, ni las quiero contrarrestrar, simplemente no puedo, MiPart me da masajes en las rodillas, en los hombros, me ayuda a vocalizar, me recuerda como respirar, la Doc también me da masajitos, me toma las manos, me dice que la apriete si quiero, no, no quiero apretarle las manos, siento que se me va la energía por los dedos y la necesito para resistir el resto de la jornada, MiEspo está en friega con la alberca al igual que Mija, ya la llenan, ya la vacían.

Sigo sentada en un sillón, no sé ni como estar, me dicen que tengo la espalda muy tensa, pero ya no tengo chance de relajarla, las contracciones no me dan tregua, empiezo ahora sí a desesperarme ¿Cuánto tiempo más voy a estar así? ¡Ya debería avanzar algo! Que les avise cuando quiera pujar, pues ya quiero pujarrrrr, tantito pero yaaaaaa.

Tengo muy, muy presente a MiMamáGelo, ella me acompañó al nacimiento de Mija, estuvo conmigo en el hospital, la escuchó llorar, me motivó a salir de la depresión pos-parto. Cuando nació MiBeba vino a ayudarme un fin de semana, luego me llamaba diario y me aconsejaba para su cuidado. Ahora no está, sólo la tengo en una fotografía en el buró de mi recámara.

Le estaba platicando a la Doc, que yo no había gritado con Mija, que con MiBeba sólo lloré un poco (“¡No llore señora, puje!”), que me contenía mucho, mucho. Entonces, ambas me dijeron, que si quería gritar gritara, que si quería llorar lo hiciera, que no me contuviera. ¡Sale! Ya me dieron permiso de mentar mentas, ora se aguantan. ¡Awwww! ¡Ahmmmmm! ¡Ayyyyy weeeeeee!

Tengo una cara muy sincera, todo se me nota, viéndome como estaba, la Doc. se puso a leerme citas bíblicas… ¡Oh Dios Mío! ¡Sé que estás conmigo! Tu palabra, tu presencia Señor, me dan tanta confianza, por un momento dejé de concentrarme en el dolor, cierro los ojos, no puedo mantenerlos abiertos, me recreo en el sonido de su voz… “Si Dios permitió que este nuevo ser se creara en tus entrañas y creciera dentro de tí, también permitirá que nazca y que todo salga bien, según su Voluntad”

Una inmensa dicha me invadió mientras la lectura bíblica seguía, yo con los ojos cerrados ví claramente como se iluminaba la habitación, sentí la presencia de Dios, Jesús del lado izquierdo, el manto de la Virgen hacia el lado derecho y… no me lo crea si no quiere, pero en medio de ellos ví a MiMamáGelo, sonriente, radiante, con su molachillo en la boca, su piel sonrosada, feliz, tendiéndome la mano… yo la tomé y comencé a llorar de felicidad, de alegría, de emoción… Dios, la Virgen, MiMamá estaban ahí conmigo, diciéndome que todo estaría bien, sólo necesitaba abandonarme…

Mija a mi lado dándome besos y más besos, acariciándome el cabello, diciéndome: –Tranquila mamá, todo está bien, Si Jesús cayó y se levantó ¡Tú también puedes!

¡Órale pues! Me desvisten, me ponen una bata que me presta MiPart porque yo ni bata tengo ¡caray! me meto a la alberca, esto apenas empieza… ¿Qué horas son? ¡Sepa la bola! No tengo la más mínima noción del tiempo…

La alberca ha sido vaciada, vuelta a llenar, vuelta a vaciar; ya que se me enfriaba el agua a cada rato. Encima se empezó a desinflar. Ponen de nuevo la bomba portátil a pilas que trajeron para inflarla, hace mucho ruido y se tarda bastante en hacer su tarea. Se le acaban las pilas. Yo con mis dolores. MiEspo tiene que inflarla “a mano”, es decir “a boca”. Ahí está el pobre hombre, poniéndose verde cual Hulk, infla que ifla, sopla que sopla, con todo el cansancio y la tensión acumulada, mientras yo… lo siento no puedo evitarlo… empiezo a gritar bajito, mediano y alto… no puedo, en serio no puedo evitarlo, esto es más fuerte que yo…

Ya mi cuerpo no me pertenece… cada vez grito con más fuerza… no sé de donde me salen tales alaridos, espero no asustar a MiBeba y a Mija… no, no están asustadas, están tan tranquilas que me espantan a mí… dejo de verlas, sigo con mis ojos cerrados, no tengo cabeza para pensar, ni para hablar, ni para nada que no sea gritar… ya no quiero hacerlo, no quiero gritar más, me estoy desforzando, más no puedo, no puedo evitarlo… siento un poco de vergüenza, pero me la aguanto, ya a este punto me vale madres quien me escuche y quien no ¿En que estaba pensando? ¡No lo vuelvo a hacer! ¡Yo no conocía este dolor! ¡Jamás lo había sentido! ¡No fue así con Mija ni con miBeba! ¡Oh Dios mío! ¡Me muero! En algún momento creí que sería más fácil por las experiencias pasadas, no ha sido así…

Apenas alcanzo a respirar, el aire está muy sofocante, estamos encerrados en mi cuarto, el cuarto de papá y mamá, MiPart, la Doc, MiEspo, Mija, MiBeba y yo… el vapor que emana del agua calientita y yo sudando a mares, parezco Benny Hill, me siguen hidratando a pesar de mis quejas, ya no quiero beber nada, ¡cómo de que no! me siguen dando agua, jugo, hielos, siento frío en la espalda, en los brazos, los cuales tengo agarrados de unas asas especiales en la alberca… tengo escalofríos, todo el cuerpo me tiembla, esto me ha pasado en los 3 partos, me pongo a temblar como gelatina a medio cuajar… ¡Brrrr! ¡ARGHHHH! ¡AWWWW! Si fuera de noche ya estaría aullando… momento, creo que ya lo hice, ya ni sé…

Han timbrado a la puerta, es MiMamáO, le digo a Mija que le diga que espere, no quiero que entre al cuarto, verla ahí me causará más tensión, lo siento por ella, porque me escucha como estoy gritando y no puede hacer nada más que rezar, pero ya no quiero a nadie más en esta habitación, creo que estoy hasta gruñendo cual león enjaulado. No era así como me lo había imaginado, pero ¿qué más da? Es mi parto, no puedo no sentir nada como otras amigas que no les ha dolido… ni puedo reír porque me duele tanto…

Siento que no avanzo nada, a pesar de todas las porras que me echan tanto MiPart, como la Doc e inclusive MiEspo, que soy muy valiente (¿Cual? ¡Ya me estoy rajando! ¿Aquí no se puede una césarea? ¡o jálenle al cordón de perdis!), que soy muy fuerte (¿Fuerte yo? Pero sí estoy que me desmayoooooo, no puedo más, no siento la cabeza, me voy a dejar, me voy a desmayar, háganle como puedan, yo en la esquina bajaaaaaan), que voy muy bien (no puedo respirar, no alcanzo a agarrar aire, me ahogo, ¡Madre mía de Guadalupe! ¡Quiero a mi mamáaaaaaa! ¡No mejor no! ¡O bueno sí!).

Pujo, pujo y no percibo progreso alguno, el esfuerzo que hago es como si no hiciera nada, el agua me regresa toda la fuerza, aparte siento que me aplasta por encima la panza. Si bien, sentí menos dolor lumbar cuando me sumergí en la alberca, ahora es como si nada pasara, no avanzo nada, no baja nada, no nace 😦 …

Mis gritos se escuchan en la privada de atrás, una vecina sale corriendo de su casa y se topa con la señora de la papelería, ambas recorren la cuadra buscando a quien está desgañitándose de ese modo, así llegan a mi casa, como ven que el candado no está puesto se meten a la cochera, tocan con insistencia la puerta, sale MiMamáO. Ellas pensaban que estaba yo sola pariendo en casa, querían ayudar, miMamáO les explica que están MiEspo, MiPart y la Doc. Se van compungidas. :S

Casi al instante aparecen en escena mi cuñada y la señora de la tiendita de la esquina, mi cuñada de plano también se mete a la casa, y se pone a discutir ¡Con MiMamáO! ¡Que qué son esos gritotes! ¡En el IMSS no las dejan gritar! ¡¿Porqué no se la llevan al Seguro?! ¡Cierre todas las puertas que se le mete la contaminación! Ya estaba muy decidida a entrar a mi cuarto, pero MiMamáO se lo impidió, alegando que decía la Doc. que nadie debía de entrar. Se retiró súper enojada. 😦

No sé sinceramente, cuanto tiempo ha pasado, todos me siguen dando ánimos, palabras de aliento, nadie me ha regañado, son muy pacientes conmigo, yo siento desfallecer…

MiPart no puede tomarle bien el ritmo cardiaco a MiNene dentro de la alberca, mi presión está bien, yo me siento fatal, no creo poder soportar más. Me sugiere que me salga un momento de la alberca para hacerme un tacto y checar que de veras esté de 10 de dilatación, porque tal vez tenga menos y esté sobre esforzándome, lo cual podría desencadenar en más daño que bien.

Como pude me levanté, salí en tres capítulos, ahora siento mucho más frío, con toda la bata mojada pegada al cuerpo, los dolores a todo lo que dan… efectivamente, estoy toda dilatada, ahora sí, me preguntan si quiero volver a la alberca, contesto que no, ya no quiero, me dicen que en qué posición estoy más cómoda ¡En ninguna! Me doy cuenta que parada no puedo estar, así que me sugieren me ponga en cunclillas, así lo hago mientras MiEspo se sienta en un banquito, para sostenerme por la espalda, grito un poco más, no alcanzo a tomar el aire…

-Respira, mándale oxígeno a MiNene- Me susurra al oído MiEspo.

-¡Ya se le ve el pelito! ¡Vamos, vamos!- Me anima MiPart.

-Ahora sí, necesito que ahogues tu grito, te lo tragues y con esa fuerza pujes todo lo que puedas, tu hijo está por nacer- Ya no sé quien me dijo esto, si MiPart o la Doc… ¿Quién fué?

-Falta poco para que lo tengas en brazos, ya casi lo tienes, sólo puja un poco más- La Doc.

Pujo, ahogo el grito que me hace explotar por dentro, creo que todo mi minúsculo cuerpecillo se desbaratará en la próxima contracción, no sé si podré… ¡ah! pero yo sé respirar, yo ya he pujado, yo ya fuí madre dos veces, yo… yo… yo sola no puedo…

-¡Ayúdame MiPart! ¡Ayúdame por favor! – Le imploro a punto del desmayo.

-¡Sí, sí te ayudo! – Me contesta con toda la autoridad y seguridad del mundo.

Introduce sus dedos en mí, me presiona y me indica en dónde debo hacer fuerza para que ya nazca MiNene. Estoy coronando, pero tengo la sensación de que ya salió la cabeza, no me atrevo a abrir los ojos,  y ¿Qué tal si se me queda a medio camino? ¿Si se me queda atorado? ¡OMG! ¡Dios Santísimo ayúdame!

-¡Está por nacer! ¡Ya viene!

Mija se había aburrido de tanto grito y sombrerazo, se fue a ver la TV.

-MiBeba: ¡Dígale a Mija que venga, grítele a su abuelita que venga corriendo, que ya va a nacer MiNene!

-¡Sí mamá! ¡Herrrmanaaaaaa, Abuelitaaaaaa ya va a nacer el hermanitooooooo!

¡Ayyyyyyyy! Siento que me voy a hacer del bañoooooouuuuu… un último pujido… Un ardor increíble que me quema por dentro… ¡Ya nació! ¡YA NACIÓ MINENE!

1:08 p.m.

-¡Gloria a Dios!– La Doc.

-¡Ya está aquí tu bebé!– MiPart

-¡Hola  MiNene, soy papá! – MiEspo

-¡Bendito mi Padre Dios! Mira nuestro hijo: ¡es perfecto! ¡es bello! ¡es mío! ¡Nuestro hijo! – YoMera

-¡Hola mi corazón, soy mamá, todo está bien, te amo, te amo tanto!- YoMera

P.D. La mano de Dios se hizo presente en todo momento:

  • Fíjese en mi lista de “No quiero volver a pasar por esto”, Dios me lo concedió, punto por punto.
  • Hubo un momento en que el latido de MiNene bajó peligrosamente, MiPart me dió indicaciones de respirar profundo porque el bebé peligraba, yo asentí con la cabeza, pero en realidad no escuché nada, el que me hizo reaccionar fue MiEspo hablándome al oído, como si me sacudiera. MiPart le hizo señas a la Doc. para que preparase lo necesario para darle reanimación a MiNene cuando naciera. Afortunadamente y Gracias a Dios, todavía no le salían los pies cuando ya estaba llorando, no necesitó ningún estímulo extra.
  • MiNene salió enterito en un solo pujido, normalmente nace la cabeza, se gira un poco y luego salen los hombros y el resto del cuerpo. Él nació de un sólo tirón. 🙂
  • No fue necesario limpiarle las fosas nasales a MiNene, con el llanto fue suficiente, no pasé de nuevo por la horrible experiencia de verle casi morir como a MiBeba.
  • Con mis hijas el calostro me bajó al tercer día, la leche al sexto día. Con MiNene, el calostro estuvo disponible inmediatamente al nacer él.
  • No sufrí la episotomía, tuve un ligero desgarre, del cual ya cicatricé.
  • Por mis antecedentes, MiPart esperaba una hemorragia fuerte, ya venía preparada para ello. Sin embargo, me dice que he sido de las que menos ha sangrado.
  • Debido a que tengo los músculos abdominales muy separados MiPart preveía un parto largo (aunque a mí me pareciera eterno) me dijo que fue realmente rápido, hay mamis que han estado 4 días con trabajo de parto.
  • Simplemente desde el momento de la concepción, por mi edad, era probable que tuviera muchos problemas y fuera de alto riesgo. No fue así, todo marchó de maravilla.
  • Ni siquiera he tenido depresión posparto, que me dió bien fuerte con las niñas.
  • MiPart me dijo, que quería que yo me diera la oportunidad de vivir el parto sin intervención alguna, que me convenciera de que sí podía tener un trabajo de parto de manera natural… y así fue.
  • Se pudieron presentar mil y un situaciones de último momento, por lo que teníamos previsto marcharnos en el auto de la Doc. al IMSS si algo pasaba. No fue necesario.
  • Como Dios fue poniendo en el camino a las personas adecuadas y las situaciones acertadas; para que todo fuera cayendo en su lugar.

Gracias de corazón, a Dios por brindarme este regalo de un tercer hijo, mi primer varón; a MiEspo por su amor incondicional, a Mis hijas por su paciencia, a MiMamáO por su invaluable ayuda, a MiPart por todo lo que me enseñó, a la Doc. por sus cuidados, a MiGine por sus atenciones, a mi familia por ser mi soporte, a mis amigas por sus oraciones, a las vecinas por estar, a mi gente linda de Twitter y de Google + que siempre me animó, me acompañó y me comprendió durante todo este proceso. Gracias a tí que me estás leyendo, por ser parte de esta historia.

Juan 16:21;

“La mujer, cuando va a dar a luz,
siente angustia porque le llegó la hora;
pero cuando nace el niño,
se olvida de su dolor,
por la alegría que siente
al ver que ha venido un hombre al mundo.”

 

P.D.2 Una imagen dice más que mil palabras, entonces nueve imágenes dicen más que nuevemil palabras…

 P.D.3 ¿Sabes quien tomó estas fotos? Mija fué. Ehm, se suponía que tomaría vídeo, pero a la hora de la hora, si no es porque le pido que agarre la cámara, se le habría olvidado. Mejor no me quejo y le agradezco que haya dado fé de los hechos. 😀