Familia·Personal

Tengo Miedo

El año 2011 comenzó de maravilla para mí. Acepté la invitación que nos hizo mi tía prima a pasar el primer día del nuevo año en su casa de la Presa. Un cambio de aires me vino excelente, mis hijas disfrutaron mucho la visita, conviví con primos y tíos, todo estuvo súper.

Al día siguiente, aun con el alma alegre, reía junto a mi familia en el cyber, sonó el teléfono, era mi cuñada.

¡Qué raro!– pensé – Casi no me llama.

Mi mamá Gelo (abue) había sido trasladada en una ambulancia de la  Cruz Roja a la clínica del ISSSTE. Un movimiento extraño en su cadera le impidió dar siquiera un paso. El dolor era insoportable. Una fisura, antigua y no detectada a tiempo, era la causante.

-Necesitará una prótesis, en cuanto la evalúen, le programarán la operación – Dijo la voz al teléfono que cada vez escuchaba más y más lejana.

-Aun está en urgencias, pero en el transcurso de la noche la pasarán a piso – Urgencias… Piso… No puede caminar…

Acaba de cumplir 86 años, hace 2 semanas. Reía. Le regalé chocolates, sus favoritos. Reía. Fue a la reunión familiar donde le cantamos las mañanitas y gritamos porras, ahora es la mayor de la familia. Y Reía.

No comprendo. Debo estar soñando. De pronto no siento nada. Un hueco.

Si la operan, puede quedar en la plancha: su avanzada edad, la anestesia, la depresión…

Si no la operan, ya no podrá caminar: el resto de sus días tendida en una cama…

Tengo Miedo.

Tengo Mucho Miedo, ¡Maldita sea!

Tengo tanto miedo que ni siquiera puedo llorar. Ni el abrazo de mi esposo, ni los besos de mis hijas, ni las palabras de mis amig@s. Nada me quita este miedo que me apretuja el alma.

 

Mamá Gelo

 

Es mi mamá Gelo. Es la fuerte de la casa. Ella me crió, mi mamá siempre trabajó, durante un tiempo se fue a EUA buscando un mejor futuro, mientras mi mamá Gelo nos cuidaba a mi hermano y a mí.

Sobrevivió a sus padres, a varios hermanos, a su esposo. Y ahora no se puede mover. ¿Y si se muere? Está cansada, tiene depresión, ha vivido y ha sufrido mucho. Yo la he visto: creciendo para abajo, cada día va perdiendo su vitalidad. Ya casi no ve con sus ojo operado de catarata. Lleva varias caídas. Las manos le tiemblan. Su mirada pierde brillo. Todo se le olvida. Duerme durante el día.

¿Y si se muere? ¡Oh, Dios Mío! ¿Si muere mi mamita Gelo? ¿Qué será de mi mamá? ¿Qué será de mí sin sus besos? ¿Dónde encontraré sus manos arrugadas, la tibieza de su corazón, su cabello esponjado? ¿Quién me escuchará atentamente como sólo ella lo hace? ¿Cuándo sentiré de nuevo su risa en mis oídos?

¿Y si no la operan? ¿Cómo vivirá así? Ella riega sus plantas, hace la comida (y la hace tan deliciosa), limpia su casa… ¿Qué vida tendrá? ¿Cómo podrá mi mamá cuidarla? Morirá en vida…

Mi esposo no dice nada. Se limita a mirarme. Sus ojos lo dicen todo. De pronto me abraza.

Recibo llamadas de mis amig@s y familiares. Recibo mensajes de mis amig@s. Recibo mails de mis amig@s. Recibo tweets de mis amig@s.

Oraciones, bendiciones, abrazos, besos, buenos deseos. Todo es bien recibido. ¡Maldita sea la cosa, sigo teniendo Miedo!

Eso es egoísmoMe dijo alguien -Piensa en lo que ella quiere. Sí, tiene razón, soy muy egoísta, pensando en que será de mí, si una u otra posibilidad se transforma en realidad.

Voy a verla al hospital, me quedaré esta noche a velar su sueño. Luce tranquila, adolorida, pero en paz.

Fíjese que la señora de la otra cama no quiere comer, se quiere morir– me dice al oído.

Ya había hecho amistad con quienes cuidan a la “señora de la otra cama” y le sonreía pacientemente a cuánta enfermera llegaba a pincharle, perdón, a tronarle las venas.

Mamá: ¿Quiere que leamos los 5 minutos de oración?

-Sí, ándele

Abro el folletito y leo lo siguiente:

"No tengan miedo" (Mateo 5:1-12)

He aquí que de pronto dejé de sentir miedo. La mano de Dios obró en todo momento. La operación fue un éxito. Mi mamá Gelo está dando sus primeros pasos con la prótesis en la cadera. Todos sus hijos, mi hermano y yo a su alrededor. Bendiciones han sido derramadas sobre mi mamita. No puedo más que darle las gracias a mi Padre que se valió de numerosos ángeles para quitarme el miedo. Uno de ellos está leyendo en este instante este texto.

No tengas miedo, pues yo estoy contigo:

no temas, pues yo soy tu Dios.

Yo te doy fuerzas, yo te ayudo,

yo te sostengo con mi mano victoriosa.

Isaías 41.10


6 comentarios sobre “Tengo Miedo

  1. Vaya, conforme iba leyendo no sabía cómo sentirme, quizá sea porque tengo una familiar que también va por esa edad (ronda los 88 años) y me estaba imaginando que le ocurría a ella…

    Sin embargo, me alegro de que al final todo saliera bien y gracias a Dios (y nunca mejor dicho) todo acabó en alegrías y risas de nuevo.
    🙂

    1. ¿Sabes Mike? Tengo tiempo observándola, pensaba: no me va a durar mucho mi ma’. Luego pasa esto y dije: ya se la lleva Dios a su lado, pero yo NO QUIERO!!! Egoísta sí. Y … no sólo le permitió seguir un tiempo más, sino que me ha hecho conocer la bondad de personas de quienes JAMÁS lo habría esperado. Una lección de vida me está dando mi ma’.
      Cuida a tu familiar, ámale, díselo, abrázale y gózale en cada oportunidad q tengas. Y dale un beso enorme de mi parte.

  2. Olivia, es natural tener miedo: eso es humano. Siempre tendremos miedo porque no sabremos cuál será la decisión que Dios tome para cada circunstancia. Cierto es que mientras Dios quiera nos los deja. Llegará un día que dirá: Hasta aquí. Habremos de sufrir y luego recordaremos cuánto nos hicieron felices, cuánto nos amaron y cuánto nos hicieron amar. El amor no terminará, pero habrá una distancia entre ellos y nosotros, que minuto a minuto se acortará hasta que volvamos a estar juntos.
    Con mucho cariño y profundo dolor por los que ya no tengo aquí, pero que espero en Dios volver a ver @rebechoc

  3. Niña: Dios nos envia mensajes todo el tiempo, solo que a veces no nos damos cuenta. Cuando viajé para mi segunda operación de mano y no me la pudieron hacer, me desvaneci, la asistente del doctor me dijo: “El tiempo de Dios es perfecto”, pero seguí mal, hasta que tuve que llenar un formulario y me prestaron un boligrafo, lo observé y decia: “Dios te ama”.

    No prestamos atencion a las señales, pero ahí están. Que tu abuela tuviera que pasar por lo que pasó no fué algo que le afectara solo a ella, los movió a todos, nos movió a todos!!! Todo sucede por un motivo, aunque parezcan situaciones dolorosas, todo sucede por una razón, Dios sabe como hace las cosas, las hace de forma misteriosa, si, es verdad, pero si nos dejamos llevar por las señales que nos envía, de seguro veremos los milagros suceder justo frente a nuestros ojos, como lo vieron ustedes…

    Un abrazote para ti y tu Mamá Gelo!!!

    1. Todos hicimos de lado nuestras diferencias para estar con mi Mamá Gelo. Recibimos ayuda de las personas que menos nos imaginábamos, recibiendo lecciones de sencillez y compasión. Conocí quienes son de verdad amigos. Gracias por tus palabras querida Fati.

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