El Hospital II

Estos días en el hospital transcurren a un ritmo muy diferente. Hay momentos en los que se pierde la noción del tiempo, ya sea por que no hay ventana en la sala de urgencias, donde apenas se vislumbra un rayito de sol por encima de las paredes falsas, o bien porque toca alguna cama que da al pasillo.

Los días parecen tardes, las tardes se pasan rápidamente, las noches son eternas. Es un hospital: lugar donde te hospedan y además te cuidan. No quería hablar mal, pero hay situaciones que te sobrepasan. ¿Cómo es posible que a medias de la noche estén a carcajadas las enfermeras y los del aseo? Golpean paredes, corren, juegan.

Las enfermeras te despiertan en la madrugada para tomarte la presión y todavía te preguntan ¿Estaba durmiendo? Hacen cara de fuchi cuando tienen que cambiar un pañal, o mudar la cama. Te regañan porque te atreves a quejarte, se molestan si les pides algo.

Desfile interminable de enfermeras, pasantes, doctores, trabajadoras sociales, intendentes, los que sirven la comida, las visitas de los otros pacientes. ¿Dónde está el descanso? Y cuando de verdad es una emergencia, nadie te quiere atender: “¿Qué número de cama es? A mí no me corresponde vaya a la otra estación” Ahí vas a buscar la mentada estación para encontrarte con nadie o con un par de señoritas echando el lonche o el chisme. O el chisme y el lonche, y todo para que te contesten, si es que se dignan hacerlo, su clásico y odioso: “ahorita voy”. Ahoritas que duran hasta el siguiente cambio de turno.

Que aquel señor vende la sangre, que la da bien cara y resulta que es el mismo plasma del mismo hospital que tus mismos donadores regalaron. Que no hay suero, tu paciente se queda horas esperando. Que no hay medicinas que las traigas de tu casa. Que aquel joven es diabético, y no ha recibido alimento desde hace 12 horas porque no hay quien le atienda en urgencias. Que no hay camas con oxígeno, espérese 5 días. Que usted no necesita oxígeno pero la vamos a poner en esta cama que sí tiene, mientras se desocupa la que no tiene. Que le hizo reacción la sangre, le salieron ronchas, no puede respirar…”ay ahorita voy, no pasa nada“. Que el único modo de que le hagan caso a uno es siendo igual o más grosero y prepotente que el mismo personal.

Yo sé: es un trabajo pesado. Lidiar con pacientes impacientes y personas tercas. ¡Pobres doctores y enfermeras, todo lo que tienen que soportar! Pero ¿y los enfermos? No pido que les hablen como maestra del kinder a sus pequeños, sólo que tengan un poquito de educación y trato. Hay modos, digo yo, si no ¿para que diantres se meten a trabajar sin una actitud de servicio? Un trato humano. Sin desplantes, ni humillaciones.

Cuatro personas… Tan sólo cuatro personas de una titipuchal de gentes han sido amables, acuden al auxilio, explican el procedimiento: El doctor especialista, un enfermero de urgencias, 2 enfermeras de piso. Es de dar risa. A mí me da coraje.

El Hospital

Llegué al Hospital del Seguro Social como provinciana arrivando a la capital, entre tanta vendimia de comida, frutas y revistas, no lograba encontrar el acceso a urgencias. Como siempre, de lo más despistada, me metí por una puerta que no era. El guardia vió mi cara de WHAT? y me permitió ingresar por donde estaba prohibido “sólo por esta vez”.

Pasillos y más pasillos, esto parece un laberinto, mientras no me salga al encuentro el hombre de los ojos en las manos, todo estará bien… creo.

Abro la puerta: enfermos y heridos, camillas y sueros danzantes… con la pena y todo, tengo que asomarme en cada cortina y ver cada rostro hasta localizar a mamá. El pasillo, que debería estar libre para el tránsito de enfermeras y doctores, está lleno. Así: LLENO. No se puede caminar, se pelean por las sillas de ruedas, hay pacientes que tienen 5 días esperando por una cama para subir a piso. En las sillas dispuestas para los acompañantes, están hasta 3 personas con su respectivo suero/ vendaje/ herida.

Al final encuentro a mi hermano de pie al lado de la camilla de mi mamá. Pasó ahí toda la noche, tiene que ir al trabajo, me quedo con mamá.

A mediodía una doctora ya desesperada, mete 3 camillas a un cuarto, que no sé porque extraño motivo, estaba solo. Ahí estaba una camita de esas donde le dicen a uno: “Recuéstese, le voy a revisar”. De rato, también la camita es usada para otro paciente. 4 enfermos en un cuarto pequeño, con sus respectivos familiares.

Área de Emergencias. Gritos, maldiciones, sollozos, quejas, risas. ¿Risas? Sí de las enfermeras cotorreando. Supongo que es el único momento alegre del día. Necesitas tener mucho espíritu de servicio para trabajar en el Sector Salud. Y un estómago fuerte.

El llanto desesperado de los bebés… estuve tentada a pararme para ir a cargar al que se dejase ¿Qué me pasa? Ahí está su mamá, lo tiene en brazos. Nenitos, niños, jóvenes, adultos, ancianos. Todos en un mismo espacio, separados tan sólo por unas cortinas. En el mejor de los casos, por un panel falso.

En el piso, gotas de sangre y otros líquidos corporales, motas de algodón, papel sanitario, envolturas de golosinas. ¿Dónde guardan la escoba? Voy por una.

¿Qué onda? ¿Qué pasa con todo lo que se paga? ¿A dónde va a parar el dinero? Mes a mes se les quita una parte a los empleados para pagar este servicio médico, que se supone, debería ser de primera. “Debería”

En el camino a los sanitarios se localiza un teléfono público de tarjeta. Tengo que estirarme para no rozar los pies del paciente dormido, justo debajo del aparato telefónico. Los baños, compartidos. Hombres y mujeres usando los mismos retretes.

Nos piden sangre. Tardamos 3 días buscando donadores, los que no están medicados, tuvieron hepatitis o andan crudos o desvelados o acaban de donar o un largo etc. Que la consiguieron pero hay que pagar ($$$) por ella, nos ponen muchas trabas. Luego de dimes y diretes, llamadas y oraciones, deciden prestarnos el dichoso líquido. Decido que en la primer oportunidad que tenga voy a donar mi plasma. A quien sea. No tiene uno maldita idea de lo dificilísimo que es conseguir donantes. ¿Y las personas que vienen de los ranchos? ¿Cómo le hacen?

Estudios y más estudios. Eso sí, los aparatos del IMSS tengo entendido son de los más caros. Y funcionales (cuando funcionan).

Una amiga enfermera me dijo que Dios se manifestaría en alguna de las personas que están atendiendo a mi mamá. Boca de profeta. Un enfermero, de entre la multitud, ha sido de lo más considerado, atento y amable con ella. En su mirada, se refleja la misericordia de Jesús.

Ten Fe

-¡Qué fácil es para tí decirlo!- Me dijo alguien alguna vez.
-¡Sí es muy fácil, si no lo fuera, no lo diría!- Le contesté.

Ten Fé. Confía en Él. Abandónate a sus manos. Dios sabe porqué hace las cosas.

Sí, es muy fácil decirlo. Yo lo digo constantemente, a aquellas personas, que por alguna razón u otra, se topan en su camino conmigo. Me he visto hablando escuchando a perfectos extraños, seres que necesitan vaciar el sufrimiento que en su alma llevan. De igual modo, ofrezco mis oídos y mis hombros a quienes tienen a bien abrirme las puertas de su corazón. En ambos casos me impacta lo mucho que han padecido ¡Yo no podría soportar una pena así! Concluyo que vivo en una burbuja de jabón que flota sobre nubes rosas de algodón. ¿Será por eso que sí, es fácil decirlo?

He sufrido… más cuando veo las tragedias que pasan a mi alrededor digo: ¡No, para nada! yo no sé lo que es el sufrimiento. Cuando oigo, leo, vivo y siento lo que les pasa a los demás, quisiera poder hacer algo para coadyuvar esa angustia. ¿Qué puedo hacer yo? ¡Entregárselos al Señor! Así de fácil, así de sencillo.

Hoy en la tarde llamó mi mamá, toda descompuesta por un dolor agonizante que le atacaba en esos momentos:

-¡Voy para allá!
-No vengas, le hablaré a la vecina

Comenzó a llorar, nerviosa y sumamente adolorida. ¿Y que fue lo que le dije?

-Ud. tranquila mamá, necesita la cabeza fría, si no, no puede actuar. No se apure, ha de ser reacción al medicamento. Si puede vaya a urgencias. Póngase en manos de Dios.

No sé cuánto tiempo pasó, me llamó mi cuñada:

Estoy con tu mami esperando la ambulancia para llevarla a urgencias

¡DEMONIOS! Esto se está haciendo hábito. Primero mi mamá Gelo, ahora mi mamá. Las 2 veces han sido cuando me regreso de haberlas visitado. Yo debería estar allá. Es muy tarde, no tengo auto para trasladarme hasta el hospital, el taxi me cobraría un dineral que no tengo…¡DEMONIOS!

Debí decirle: ¡La quiero mami, todo está bien! Buscaba ella que la tranquilizara, desahogarse y yo no le permití seguir llorando. ¡DEMONIOS!

Y que se presentan los solicitados ángeles caídos.

Miedo. Angustia. Duda. Enojo.  ¿Tú nos mandaste llamar? Aquí estamos, listos para hacerte ver lo hipócrita que eres. ¿No que mucha fé? ¿Dónde está tu fé ahora? ¿Sabes que si no se atiende tu madre puede morir? ¿Será que su enfermedad ya no es controlable? ¿Porqué no estás a su lado? ¿Imaginas siquiera el dolor que está traspasando sus entrañas? ¿Lo sientes acaso? A ver: Abandónate. ¿Ah, verdad?


 

Enciendo el Cirio Pascual. El único que tengo. Mi suegra me lo regaló hace muchos años, nunca lo había usado. Hoy sí. Frente a esa llama delgada y humeante deposito mi miseria. Señor, hágase tu voluntad en mi madre.

Entro a Catholic.net y pongo a mamá en cadena de oración. Que la Preciosa Sangre de Jesús cubra sus heridas.

Entro a Twitter y pido una oración por mi mami. El TL se inunda de plegarias, palabras de aliento, tweets cargados de buenos deseos, DM’s llenos de bendiciones. Esto es demasiado, si fuera pila estaría desbordándose.

¡Dios mío! Te haces presente en cada palabra. Puedo sentirte en cada uno de ellos. Eres tú hablando a través de tus ángeles. Poco a poco la paz llega.

Ve a descansar. Estoy contigo. Todo estará bien.

Frases

Pensaba yo ¿verdad? cabilaba ¿ajá? reflexionaba además, en ciertas frases que por educación, cultura o costumbre solemos usar. Muchas frases existen y las usamos con sin igual alegría, de noche o de día, con conocidos o extraños, se ofrezca o no. Yo las digo, tú las dices, él las dice. Sin más rodeos, aquí algunas de ellas:

    “Siéntase como en su casa”  “Mi casa es su casa” ” Ahí en tu casa”. ¡Achis no! Normalmente es la cortesía la que nos impulsa a decir frases como ésta o sus derivados, es sumamente agradable escucharla, te da la sensación de bienvenida y cercanía. Pero ¿Qué pasa cuando aquellos a quienes les propinamos semejante invitación se la toman en serio? Llegan, se acomodan y empiezan a opinar sobre todo lo opinable que en su casa encuentren: Quita eso de ahí te tapa la luz, Tumba esa pared para que tengas más espacio, ¡que color tan espantoso de cortinas!, cómprate un burro de planchar que sí sirva, etc. Espérame, eso como sea (aquí está otra), que empiezan con la familia: Dile a tu marido que se busque un trabajo, esa beba tuya como ensucia, ay! nena parece que te explotó el boiler, etc. ¡Chinghuahua! Pues para eso es mi casa, no la tuya! Digo la suya! digo… eso… mi casa.

    “Los amigos de mis amigos son mis amigos”. Tampico, digo tampoco. Si bien es cierto, cuando alguien es recomendado por algún amigo cercano se le acepta más rápidamente o con menos obstáculos que a cualquier gente, esto no es garantía de que también será “nuestro amigo”. Si alguien es mi amig@ es porque tenemos nuestra historia. Alguien recién llegado no puede ser mi amig@, nomás porque es amig@ de mi amig@. Numerosas ocasiones me he topado con esta escena: los amigos de mi amig@ son adorables para el/ella insoportables para mí. Y si me llaman amiga a las primeras de cambio, contesto: Déjame ganarme el título a pulso. Tsss ¡oh! ¡ah cómo no!

    “Si te lo hizo a ti se las verá conmigo”. Viene a ser como el complemento de la anterior. Ya he estado en esta situación. Por alguna razón se enojan con alguien cercano, pej. mi marido. Yo le sigo hablando a la persona ofendida-ofensora si es que le conozco o llevamos algún tipo de relación. La bronca la tuvieron ellos, no yo. No pienso perder una amistad por un pleito que no fue mío. ¡Claro que esto no entra en rigor en el caso de mis hijas! Si alguien les hace algo… perdón no puedo publicarlo. *Aplican restricciones y casos de extrema violencia.

    “No, eso no es nada” “Eso como sea” “Eso lo paso, lo que no…” ¿Cómo que eso no es nada? Si tú eres quien está platicando, te interrumpen para decirte “yo tengo una historia MUCHO MEJOR” ¿Tú sufres? Eso no es nada, yo sufro más. Eso como sea equivale a decirte No tiene la más mínima importancia. La cosa es que… sí la tiene. Tiene importancia para ti, tanto que necesitas hablarlo con alguien. Esto me recordó a #cosasqueanadiele importan. En fin. Eso lo paso, lo que no paso es… MENTIRA: ni lo uno ni lo otro lo pasamos. Hacemos entripados por ambos casos. Lo decimos para no sonar tan intransigentes, ¡Oh, sí, soy muy tolerante! ¡Por favor! Ni a la Lactosa siquiera.

    “Ni siquiera le puse atención. Ni me importa ni me interesa”. Pero vidita de mi alma, si nada más estás esperando como un cazador a su presa, que se descuide tantito, que se equivoque, que publiquen algo de ello o que te cuenten el chisme mas calientito para poder caerle encima. Sabes los detalles más escondidos sobre el asunto o persona en cuestión. ¡Imáginate si te interesara!

    “No estás tú para saberlo, ni yo para contarlo pero…” Entonces ¿qué diantres estamos haciendo aquí? ¡Vayamos a salvar la Selva Lacandona! Encima me vas a hablar de alguien que ni conozco, ni quiero conocer, ni me importa ni me interesa… (esto se vuelve un ciclo infinito).

    “No eres tú, soy yo” ¡Ouch! Sí, sí eres tú. Si fuera yo, otro cantar sería. Algo hiciste, algo dejaste de hacer, algo harás. ¡Canij@ Poll@! Eres tú y nadie más que tú. Síiiiii! TÚ! ¡Lo siento, me emocioné! Estem… sí también soy yo, ni hablar mujer, traes puñal. Bueno, los 2. Pero mas tú.

    “Te amo” ¡Si hasta en las películas nos lo enseñan! Todo marcha bien hasta que alguien dice “te amo”. El mundo está de cabeza, un Te Amo debería ser el principio de lo más hermoso. Ahora es tan fácil decirlo, que cualquiera lo hace a la menor provocación. No es que no se sienta, es que muchas veces se confude. Es tanto el anhelo, tanta nuestra necesidad de sentirnos amados, que abusamos de la frase, engañamos nuestro corazón. Lo absurdo viene a ser que, cuando realmente amamos, toda tu persona transmite ese “Te amo” y al final esta frase, sale sobrando.

      ¡Que Desperdicio!

      En la escuela siempre sacaba buenas calificaciones. Estudié en 2 escuelas rurales y luego en un Colegio, donde cursé el resto de la primaria, secundaria y bachillerato. En cada graduación obtuve mención honorífica. Estuve Becada durante 6 años.

      Me gustaba estudiar, investigar y aprender. Recuerdo que estaba en secundaria  ansiando locamente llegar a tercero de Prepa, para conocer (¡por fin!) el Cálculo Integral. No batallaba con las materias, me parecían sumamente sencillas. En realidad lo eran, pues al entrar a la Universidad, me dí cuenta del bajo nivel académico que se manejaba en el Colegio. Entonces sufrí como nunca: entre cursos de preparación, exámenes finales, curso de Danza y mi primer trabajo en el INEGI, era un verdadero remolino. Lo logré:  ingresé al Instituto Tecnológico por mi misma, sin “palancas”, sin que otra persona presentase mi examen de admisión, sin trampas.

      Aquí la historia cambió un poco, reprobé un par de materias, obtuve calificaciones variopintas que en mi vida había tenido. Ingeniería en Sistemas Computacionales y de Programación. Hubo cierto momento, en que estresada y desencantada de todo, quise abandonar la carrera. Mi Papá me dijo: “Si quiere salirse, hágalo. Tómese un descanso. Piense bien lo que quiere. Yo la apoyo.”

      No me retiré, al contrario, tomé con mas ahínco el estudio, con la esperanza del 3° Cochinito:  “trabajar para ayudar a su pobre mamá”. Eso, yo quería trabajar, para apoyar a mis papás con el ingreso familiar. De niña, soñaba con ser independiente económicamente, tener un departamento, tener una hija y ser feliz. ¿Matrimonio? No, al menos no para mí.

      Terminé la Universidad, a 3 décimas de titularme por promedio, “Haré una tesis”, planeaba. Prácticas profesionales en CFE, Servicio Social en Conagua, comencé la tesis, sin tutor. Pasado un tiempo, cambiaron al Director de Sistemas: “Tu trabajo no sirve”. Bien, tomaré un curso pues, de esos de opción a tesis. Tss tss. No.

      Me casé , me mudé a otra ciudad, tuve 2 hijas, regresé al terruño. Buscaba trabajo, de Sistemas, de Maestra, de Secretaria, lo que fuera. Nada.

      ¿Y en que está trabajando?– Un antigüo profesor de la Prepa.
      ¿Cómo, no trabajas en Sistemas? ¡Pero siempre fuiste tan lista! – Un excompañero del Colegio.
      ¿No te has titulado? ¡Para que te quemaste las pestañas todos estos años! -Un tío.
      ¡Yo creí que trabajarías en la NASA!– Mi jefe de prácticas.
      ¡Deberías trabajar! Total las niñas crecen, piensa en tu futuro- Alguien.

      ¿Y si de veras la estoy regando? Sí quiero sentirme “útil”, me encanta programar, sé que estoy obsoleta… al mismo tiempo quiero estar con mis hijas. Quiero verlas crecer, ser la testigo de sus “primeros” y estar ahí cuando me necesiten.

      Se da la oportunidad de estudiar en el NIIT. Voy y presento los exámenes de admisión. Al terminar, me manda hablar la asesora académica, me pide que le relate mi experiencia profesional o si tengo estudios de Postgrado. Yo respondo = Null Pointer Exception.

      -¡Qué desperdicio!- Me dice abriendo los ojos indignada.
      -Tienes uno de los puntuajes más altos ¿qué haces metida en tu casa? Con estos estudios podrás actualizar tu curriculum ¡ya verás! Y ganarás muy buen dinero, te daremos una de las 300 Becas que otorga el gobierno…

      Volver a programar… Conocer los lenguajes OOP… Estudiar… Libros… Beca… Un pupitre, una PC y yo…

      Dale, estudié por poco más de un año, satisfacciones y frustraciones, amistades y desvelos, apoyo de mi esposo, sacrificio de mis hijas.

      Heme aquí, que teniendo varias oportunidades de volver a trabajar, me encuentro de nuevo en casa. En ocasiones me ronda la frase por la cabeza, ¡que desperdicio!…

      Me encontraba en un estado total de depresión, cuando llegó mi mejor amigo y me dijo: Hay un tiempo para todo. Tus hijas están pequeñas, es el tiempo de ellas, tú decidiste tenerlas ahora te toca atenderlas. Tienes la capacidad, sabes que en cuanto sea tu tiempo, encontrarás ese trabajo para tí. Hay prioridades y estás tomando la decisión correcta.

      Sólo Amigos

      Eramos amigos. Me contabas tus cosas, yo las mías.

      Te reías de mis tonterías, escuchaba con atención tus penas, tus alegrías.

      Solíamos charlar por horas, sin aburrirnos jamás. Me buscabas, te perseguía.

      Caminábamos por la tarde, sin rumbo fijo, caminar por caminar.

      A veces en silencio, era tan sólo estar. Era tan sólo ser.

      Ser yo contigo, ser tú conmigo, desde aquel momento en que nos vimos.

      Tomar tu mano, sentir tu piel…

      Escuchar tu voz, grabarla en mis oídos…

      Imaginar que cuando los ojos cerrabas tan sólo en mí pensabas.

      Saber que eramos amigos, intuir que algo mas sentíamos.

      Una noche no pude más, tus labios besé,

      con anhelo, con deseo, con valentía, con timidez

      Tú respondiste con tal vehemencia, que ya no pude pensar

      Tus labios eran míos, mi boca era tuya,

      envueltos en un remolino, nada importaba,

      tus manos volaban, todo mi cuerpo temblaba…

      ¡Dios mío! ¿Qué estoy haciendo? ¡Me muero, me matas!

      ¡Bésame, bésame, bésame! susurraba…

      Dos cuerpos, un corazón, todos mis sueños en ti habitaban

      Sólo tú, sólo yo, no hay nadie más

      ¡No se puede ser tan feliz sin haber muerto!

      ¡Seguro morí, me siento en el cielo!

      Salto, danzo, vuelo

      Y luego el silencio.

      Algo en ti cambió.

      -Tenemos que hablar – dijiste.

      -Seamos sólo amigos – pediste.

      ¿Qué sé yo cual es la razón?

      Proteges tu corazón, destrozas el mío.

      Un crash se escuchó.

      Me dueles. Me hieres. ¡Me muero, me matas!

      ¿Cómo podré vivir si mi corazón dejó de latir?

      ¿A quien le contaré que sufro por ti?

      ¿Cómo mirar mi reflejo en tus ojos, si no son para mí?

      Amanecer pensando en ti. Anochecer y dejar de existir.

      Anhelar estar a tu lado y tú ofreciéndome amistad.

      Lloro, grito, callo

      Lágrimas saladas. Me ahogo.

      Necesito dormir. No quiero despertar.

      Tengo Miedo

      El año 2011 comenzó de maravilla para mí. Acepté la invitación que nos hizo mi tía prima a pasar el primer día del nuevo año en su casa de la Presa. Un cambio de aires me vino excelente, mis hijas disfrutaron mucho la visita, conviví con primos y tíos, todo estuvo súper.

      Al día siguiente, aun con el alma alegre, reía junto a mi familia en el cyber, sonó el teléfono, era mi cuñada.

      ¡Qué raro!– pensé – Casi no me llama.

      Mi mamá Gelo (abue) había sido trasladada en una ambulancia de la  Cruz Roja a la clínica del ISSSTE. Un movimiento extraño en su cadera le impidió dar siquiera un paso. El dolor era insoportable. Una fisura, antigua y no detectada a tiempo, era la causante.

      -Necesitará una prótesis, en cuanto la evalúen, le programarán la operación – Dijo la voz al teléfono que cada vez escuchaba más y más lejana.

      -Aun está en urgencias, pero en el transcurso de la noche la pasarán a piso – Urgencias… Piso… No puede caminar…

      Acaba de cumplir 86 años, hace 2 semanas. Reía. Le regalé chocolates, sus favoritos. Reía. Fue a la reunión familiar donde le cantamos las mañanitas y gritamos porras, ahora es la mayor de la familia. Y Reía.

      No comprendo. Debo estar soñando. De pronto no siento nada. Un hueco.

      Si la operan, puede quedar en la plancha: su avanzada edad, la anestesia, la depresión…

      Si no la operan, ya no podrá caminar: el resto de sus días tendida en una cama…

      Tengo Miedo.

      Tengo Mucho Miedo, ¡Maldita sea!

      Tengo tanto miedo que ni siquiera puedo llorar. Ni el abrazo de mi esposo, ni los besos de mis hijas, ni las palabras de mis amig@s. Nada me quita este miedo que me apretuja el alma.

       

      Mamá Gelo

       

      Es mi mamá Gelo. Es la fuerte de la casa. Ella me crió, mi mamá siempre trabajó, durante un tiempo se fue a EUA buscando un mejor futuro, mientras mi mamá Gelo nos cuidaba a mi hermano y a mí.

      Sobrevivió a sus padres, a varios hermanos, a su esposo. Y ahora no se puede mover. ¿Y si se muere? Está cansada, tiene depresión, ha vivido y ha sufrido mucho. Yo la he visto: creciendo para abajo, cada día va perdiendo su vitalidad. Ya casi no ve con sus ojo operado de catarata. Lleva varias caídas. Las manos le tiemblan. Su mirada pierde brillo. Todo se le olvida. Duerme durante el día.

      ¿Y si se muere? ¡Oh, Dios Mío! ¿Si muere mi mamita Gelo? ¿Qué será de mi mamá? ¿Qué será de mí sin sus besos? ¿Dónde encontraré sus manos arrugadas, la tibieza de su corazón, su cabello esponjado? ¿Quién me escuchará atentamente como sólo ella lo hace? ¿Cuándo sentiré de nuevo su risa en mis oídos?

      ¿Y si no la operan? ¿Cómo vivirá así? Ella riega sus plantas, hace la comida (y la hace tan deliciosa), limpia su casa… ¿Qué vida tendrá? ¿Cómo podrá mi mamá cuidarla? Morirá en vida…

      Mi esposo no dice nada. Se limita a mirarme. Sus ojos lo dicen todo. De pronto me abraza.

      Recibo llamadas de mis amig@s y familiares. Recibo mensajes de mis amig@s. Recibo mails de mis amig@s. Recibo tweets de mis amig@s.

      Oraciones, bendiciones, abrazos, besos, buenos deseos. Todo es bien recibido. ¡Maldita sea la cosa, sigo teniendo Miedo!

      Eso es egoísmoMe dijo alguien -Piensa en lo que ella quiere. Sí, tiene razón, soy muy egoísta, pensando en que será de mí, si una u otra posibilidad se transforma en realidad.

      Voy a verla al hospital, me quedaré esta noche a velar su sueño. Luce tranquila, adolorida, pero en paz.

      Fíjese que la señora de la otra cama no quiere comer, se quiere morir– me dice al oído.

      Ya había hecho amistad con quienes cuidan a la “señora de la otra cama” y le sonreía pacientemente a cuánta enfermera llegaba a pincharle, perdón, a tronarle las venas.

      Mamá: ¿Quiere que leamos los 5 minutos de oración?

      -Sí, ándele

      Abro el folletito y leo lo siguiente:

      "No tengan miedo" (Mateo 5:1-12)
      
      

      He aquí que de pronto dejé de sentir miedo. La mano de Dios obró en todo momento. La operación fue un éxito. Mi mamá Gelo está dando sus primeros pasos con la prótesis en la cadera. Todos sus hijos, mi hermano y yo a su alrededor. Bendiciones han sido derramadas sobre mi mamita. No puedo más que darle las gracias a mi Padre que se valió de numerosos ángeles para quitarme el miedo. Uno de ellos está leyendo en este instante este texto.

      No tengas miedo, pues yo estoy contigo:

      no temas, pues yo soy tu Dios.

      Yo te doy fuerzas, yo te ayudo,

      yo te sostengo con mi mano victoriosa.

      Isaías 41.10


      Los Números De 2010

      Ciertamente esta no es una publicación mía, estoy divagando entre escribir acerca del fin de año, el principio de año o de mis traumas infantiles. Sucedió que, la siempre simpática Araiz publicó en su blog “Los números del 2010” y entré de inmediato a leer. “Wow! ¡Que interesante!” pensé, al mismo tiempo que decía para mis adentros: De seguro estos datos le llegaron por la cantidad tan grande de lectores que tiene. En la vida tendré estas estadísticas. Con lo que me gusta a mí contar.

      Vamos a ver, que entro a revisar mi mail y me mandan las estadísticas del blog. Pocos son mis lectores, llegan aquí a través de Twitter, aunque hay sorpresas como Mike que llegó a través de WordPress.

      Verdadera S O R P R E S A ver el dato del número de veces que fue visto el blog: casi 2,200. Aun no logro asimilarlo. Así pues, lo comparto.

      Los duendes de estadísticas de WordPress.com han analizado el desempeño de este blog en 2010 y te presentan un resumen de alto nivel de la salud de tu blog:

      Healthy blog!

      El Blog-Health-o-Meter™ indica: Wow.

      Números crujientes

      Imagen destacada

      Un Boeing 747-400 transporta hasta 416 pasajeros. Este blog fue visto cerca de 2,200 veces en 2010. Eso son alrededor de 5 Boeings 747-400.

      En 2010, publicaste 21 entradas nueva, haciendo crecer el arquivo para 27 entradas. Subiste 47 imágenes, ocupando un total de 4mb. Eso son alrededor de 4 imágenes por mes.

      The busiest day of the year was 16 de noviembre with 54 views. The most popular post that day was Mi Nombre.

      ¿De dónde vienen?

      Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran twitter.com, dannazo3.wordpress.com, facebook.com, amormaternal.com y es.wordpress.com.

      Algunos visitantes buscan tu blog, sobre todo por furia nocturna, furia nocturna dragon, cheshire cat, avatar banshee y furia nocturna chimuelo.

      Lugares de interés en 2010

      Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

      1

      Mi Nombre noviembre, 2010
      12 comentários y 1 “Me gusta” en WordPress.com,

      2

      Twitter Mode ON abril, 2010
      14 comentários

      3

      How to train your dragon abril, 2010
      1 comentario

      4

      Semana Mundial de la Lactancia Materna 2010 julio, 2010
      9 comentários

      5

      Instrumentos de Tortura y Pena Capital febrero, 2010
      2 comentários

      The Chronicles of Narnia: The Voyage of the Dawn Treader

      No era una película que esperaba con ansías tal como la 3° parte de Toy Story o bien que despertase en mí curiosidad por ver ¿y ahora que viene? al estilo de Shrek Forever After, no. ¿Era el siguiente paso obligado ya que había visto las 2 primeras partes? Tampoco.

      En esta ocasión fueron 2 los motivos que me llevaron a arrastrar –literalmente- a mi marido al cine: en primer lugar quería que mis hijas se “desaburrieran” de estar encerradas en casa prácticamente las 2 semanas de vacaciones. En 2° lugar, tal como dijo mija: -“Quiero ver si todavía me parezco a Lucy”. Pensándolo un poco, fue al revés volteado.

      Pues nada, que esta vez los hermanos Edmund (Skandar Keynes) y Lucy (Georgie Henley) están viviendo en Inglaterra en casa de su odioso y quejumbroso primo Eustace (Will Poulter), mientras que los hermanos mayores Peter y Sue pasan sus días en América al lado de sus padres. A este punto no entendí muy bien, ni muy mal, de plano no entendí: ¿Porqué ellos, los chicos, tienen que quedarse al otro lado del Atlántico? Supongo que tendría que leer el libro, pero bueno, estoy hablando de la película, como sabemos, en las películas omiten muchos detalles por falta de tiempo.

      ¿En que andaba? ¡Ah sí! En la habitación donde duerme Lucy, hay una pintura de un barco estilo Narniano, navegando en altamar. Sí adivinaste. Esta es la puerta a Narnia. Simplemente impresionante la manera en que el mar comienza a inundar aquel pequeño ático. Ya estamos sumergidos en este mundo de fantasía.

      Y comienza la travesía: El Príncipe Caspián, mejor dicho, el Rey Caspián (Ben Barnes) rescata de las aguas a los Pevensie, subiéndolos a bordo del Viajero del Alba, preguntándose todos ¿Cuál es el motivo de esta inesperada aparición? ¿Qué nuevas aventuras les depara el destino a estos niños?

      Averiguarlo será la tarea: reinos inimaginables, criaturas fantásticas, la lucha contra la maldad emergiendo de uno mismo, un redescubrimiento personal de cada personaje, especialmente el tránsito de Lucy de niña a adolescente, nos llevan por tercera ocasión a tener Fé. A creer. A presenciar la magia del mundo creado por Clive Staples Lewis.

      Con alusiones a la mitología griega y tintes de la saga del Señor de los Anillos, logra finalmente una identidad propia.

      La música, insoportable en otras ocasiones, esta vez… magnífica.

      Los efectos visuales: muy superiores comparados con los de las entregas anteriores.

      Yo embebida deleitando mis pupilas con el diseño de vestuario, los detalles en la arquitectura, los escenarios, la ambientación, cada elemento formando parte de un todo perfectamente equilibrado para lograr un resultado sensacional.

      Sinceramente, la disfruté muchísimo más que la primera. Me encantó. Y creo que mija ya no se parece a Lucy… al menos por fuera.

      P.D. Siempre me pasa. Cada que voy al cine, escenas como esa del cuadro y el mar, me recuerdan que tengo que aprender a nadar. No vaya a ser, que se me ofrezca. Uno nunca sabe.

      Un día sin Twitter

      7:00 a.m. Mija ya despertó y fue a cerciorarse que el Niño Dios haya visitado nuestra casa, leído su carta y traído sus encargos. Esto lo quiero Tuitear. Espera… estoy en cama todavía y no tengo dispositivo móvil.

      7:05 a.m. Efectivamente el Niño Dios llegó, ya vino a despertar a mi beba, ahí van juntas las 2 greñudas a revisar la mercancía. Y si lo tuviera, ya estaría tomándole foto a mis hijas en su desesperada carrera hacia el arbolito.


      7:06 a.m. ¡Esperenmeeeee! ¡No abran los regalos! ¡La fotooooooo! Pero la cámara se murió. Apenas enciende un par de segundos y se apaga. Con suerte alcanzo a disparar para captar la sorpresa en sus rostros.

      7:40 a.m. Mamá: Teno musha hame! Ya le preparo el desayuno a mis hijas. Mi marido también intenta despertar. Yo lo que quiero es tuitear. ¿qué voy a tuitear? Quemando el desayuno, como siempre… #dicemibeba Teno musha hame #dicemija Los regalos están escritos con el dedo de Dios

      8:00 a.m. De vuelta a la cama. Tengo mucho sueño. Las niñas siguen jugando. #sueñonecesario #camitaricanecesaria  ¿Y el baño apá?

      9:00 a.m. Las campanas suenan, están llamando a Misa. Yo sigo en la camita. Y si tuviera con que de aqui tuitearía: alguien ya se levantó? #abrazogrupalnecesario

      10:00 a.m. Ding Dong ¿A quién se le ocurre timbrar a estas horas de la madrugada? Mi esposo apenas está saliendo de la ducha. Ya voooy. Un cliente… ¿qué no es la mañana de Navidad? O.o Y si aprovecho que me levanté, enciendo el aparato, la PC, el monitor, redirecciono IP, entro al Chrome y le doy a Twitter? no? mi esposo me regañará? bueno… era sólo una idea.


      12:00 p.m. Lavando. Sí en Navidad. También la ropa se ensucia en estas fechas. Ya lo estaría tuiteando: La lavadora haciendo lo suyo y yo leyendo tweets…. seeeeeh!

      1:00 p.m. ¿qué estará pasando allá afuera? ¿Sí se murió Luis Miguel? ¿Me adelantaron el Día de los Inocentes?


      2:00 p.m. Visitando a mi Mamá Gelo, dándole su #abrazoNecesario, abriendo los regalos que nos dejaron mi hermano y mis mamás. Y yo sigo escribiendo como si estuviera tuiteando.

      4:00 p.m. Ayer le tomé unas fotos al Nacimiento de mi cuñada, con 5 Niños Dioses. Estaría padre subirlas al Twitpic. Ups! Estoy en casa de mi madre y el cyber mas cercano no abrió hoy. Es Navidad.

      7:00 p.m. De regreso en casa, no se ha encendido más computadora que aquella que mi esposo está reparando. Quiero tuitear, quiero tuitear, lo necesitooooo ¡aghhhhh!

      8:00 p.m. Jugando a las escondidas con mis hijas. ¡Ah como me estoy divirtiendo! Malvadas, lograron engañarme. Estoy escondida detrás de la cortina del baño #OkNot

      11:00 p.m. Doblando ropa junto con mija, mientras mi beba canta: Había un hoyo en el fondo de la mar… Meses, tenía MESES, con esa ropa acumulada en los sillones de la sala, Ropa de Verano del Tío Cosa, Ropa de Invierno del Tío Cosa, El Tío Cosa #FrasesDePelícula

      12:00 a.m. Vicio, costumbre, necesidad, adicción. Estoy enferma, tengo Twittitis, el @humbertomena me contagió.


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