Publicado en Familia, Maternidad

Madre Sin Hijos

Tres Manitas

Hace varios años, en una posadita nos tocó entrar a una casa grande, muy bonita, muy adornada. En la sala donde rezamos, había colgado un retrato enorme: Era la señora de la casa, creo que su marido y sus ocho hijos, todos mayores, muy guapos y trajeados. ¡Qué padre! Pensé. Cuando estábamos comiendo tamales, la señora nos contó que nunca la van a ver, que no la visitan, que la casa está enorme para ella sola (es viuda). ¡Qué triste! Pensé.

Cuando el administrador del Centro Porcino le pidió la casa a miPapáA, creímos que se iría a vivir ahí. Estábamos equivocados, llevó a su madre, quien padecía de sus facultades mentales, permaneciendo así hasta su muerte. Supongo que le llevaban comida, o no sé si la atenderían, por lo que supimos estaba sola. Y tenía más hijos, quienes no se hicieron cargo de ella.

Así como esos, muchos casos más, donde la madre es abandonada a su suerte, familias numerosas, familias pequeñas, hijos con y sin dinero, mujeres con y sin marido, con y sin salud, con y sin hogar. Ese ser que dió el ser, esa mujer que pasó sufrimientos y sacrificios por sus hijos, por sacarlos adelante, no recibe visitas, ni abrazos, ni ayuda. Como si fuera una madre sin hijos.

¿Tan mal se habrá portado? ¿Qué es aquello que los hijos no perdonan? ¿Porqué los vástagos no tienen tiempo, dinero, ni deseo de estar cerca de su progenitora?  ¿Porqué uno se desatiende de su madre anteponiendo muchas veces a los hijos? ¿Cuán seguido pensamos en nuestro propio futuro como madres? Aplicaría también a los padres, como no,  sólo que he visto más madres que padres abandonados.

Ahora que miMamáO está enferma constantemente, convivimos con frecuencia. Aún se vale por sí misma y confío en que sane, o por lo menos, mejore su calidad de vida. Se desespera fácilmente, se queja, se enoja. Ella es así, esté enferma o no. Antes discutíamos mucho. Ahora prefiero quedarme callada, si digo o no digo, si hago o dejo de hacer, siempre me siento juzgada.

Ella necesita tener el control, no sé porque. Quiere saber todo, detalles, el qué, el cómo, el porqué, el quién, el cuándo. Hace una pregunta, tras otra, tras otra, tras otra, cuando uno apenas empieza a contestar la primera, ella ya va por la cuarta. Recuerda el pasado doloroso, quién le ha hecho daño, quién la defraudó. Es muy indiscreta también. Y este post está siendo muy similar a otro donde me quejaba yo de lo mismo… 😦

Por otra parte, le encanta bailar, reír, ver películas, salir, hablar con toda la gente, viajar, escuchar música, comer, visitar a sus nietos, hablar por teléfono, navegar en internet, leer. Es muy inteligente, aprende con facilidad, aunque ella no lo reconozca. Y así no fuera como es, es ante todo mi madre (y la amo).

Releyendo los párrafos anteriores, pareciera que me estoy describiendo a mi misma. ¿Pensará Mija exactamente lo mismo de mí?

Me pregunto si no soy demasiado dura con MiMamáO, si tal vez la juzgo demasiado, si mi falta de paciencia responde más a mis traumas de adolescencia que a su comportamiento en sí. No quiero que termine abandonada, sola, enferma. Pero… a veces es difícil vivir juntas. Cada una hace las cosas a su manera y no coincidimos.

A la vez, pienso en el futuro. En mi misma como madre mayor. Si mis hijos me dejarán en un asilo, o en mi casa sola, o en la calle. Si no querrán venir a verme, si evitarán mi presencia, si me tratarán mal, si me cambiarán el pañal con frecuencia, si querrán empujar mi silla de ruedas, si un millón de si.

¿Soy buena madre? ¿Los estoy educando adecuadamente? ¿Les hago sentir que los amo? ¿Los estoy preparando para la vida? ¿Son felices? ¿Recordarán mis tropiezos, mis fallas? ¿Me perdonarán?

El otro día, caminábamos por la calle, tomados de la mano MiBeba, MiNene y yo. De pronto, MiNene volteó y me preguntó:

-Mami ¿Shabes que te amo?
-Sí- contesté derretida de ternura.

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Autor:

Varias ideas rondan mi mente, muchas palabras quieren salir, pocas personas que quieran oir lo que en ocasiones me es dificil decir

25 comentarios sobre “Madre Sin Hijos

  1. BUscaba alguna idea para ir al cine y me encuentro con una gran reflexión. Tanto empeño en hacer las cosas bien y al parecer la posibilidad de hacerlo fatal es enorme. Qué difícil es…

  2. Esto es un tema muy complicado.

    Recuerdo cuando trabajaba en la tienda que venía una clienta, una mujer de unos 55 años, que siempre se quejaba de que su suegra se había tenido que ir a vivir con ella y estaba hasta el moño de cuidarla, porque nunca se llevaron bien.

    Una madre es una madre, pero luego los hijos tienen sus propios hijos, maridos, esposas y es muy difícil. Supongo que en su momento tu madre se haría esas mismas preguntas y quizá pasase por algo similar con su suegra o su madre.

    Supongo que nadie sabe nunca si ha sido buena madre. Por muy buena que seas siempre cometerás fallos, que pueden ser muy importantes sin darnos cuenta. Es como ser hija, siempre se cometen fallos. Todos discutimos con nuestra madre, así es la vida.

    Yo como voy a tener mucha descendencia confío en que alguna se haga cargo de mí en el futuro. Y además creo que voy a ser una vieja insoportable, así que más vale que no me pinchen mucho 🙂

    Qué mono tu hijo 🙂

    1. Gracias Doctora, tu comentario me ha tranquilizado mucho. Somos humanas y cometemos errores, es cierto, lo importante es que tratamos de hacer siempre lo mejor.
      Tus tres chiquitas te amarán y se harán cargo, ya lo creo 😀
      ¡Gracias!

  3. Muy triste la historia de muchas madres que en el camino sus hijos han desaparecido. No importa lo difícil que haya sido el proceso de crianza, siempre debe haber un agradecimiento porque sin ellas no tendríamos vida. Espero que pases un feliz año, espero tenerte de visita en mi blog y recibir tus aportaciones en los comentarios. Un abrazo!

    1. Me siento tan mal como si cada una de esas mujeres fuera mi propia madre 😦
      Gracias por tus buenos deseos, igual envío bendiciones para tí.
      Tengo pendiente ponerme al corriente con tu blog, no se me olvida Elizabeth, abrazos para tí!!!

      1. A la mía la tengo muy lejos, tengo que tomar un vuelo con escala que toma unas 12 horas, pero trato de llamarla con frecuencia. Realmente es doloroso que hayan hijos que olviden a sus madres. Te espero entonces en mi espacio, un abrazo también para ti!

  4. ¡Mujer! Has cogido uno de los temas más complicados de las relaciones humanas. En mi opinión, haces muy bien en esforzarte para que no haya tensión entre tu mamá y tú. Para eso hgace falta madurez, creo que una de las cosas más bonita que me ha pasado con la maternidad es aceptar lo mucho que me parezco a mi madre. Y es que todos somos 50% mamá y 50% papá, hasta que no los aceptamos a ellos, es difícil que nos aceptemos a nosotros mismos.
    Un gran abrazo desde Budapest, extrañaba tener tiempo para pasar a leerte.

    1. Hola amiga, tiempo sin leerte.
      Tu comentario me hace ver el lado positivo de la situación, lo cual te agradezco profundamente. En eso he estado cavilando los últimos días en lo mucho que me parezco a mi madre y que, por lo mismo, chocamos.
      Recibo gustosa tu abrazo y te mando otro de regreso 😀

  5. Este es un tema que siempre me ha dado que pensar. Porque no es facil saber si lo estás haciendo bien, de hecho, una siempre se mira mal y se juzga mas de la cuenta. Pero confío en que, aunque equivoco, mi hijo reciba siempre el mensaje que deseo, que lo intento cada día, a veces lo consigo y a veces no, pero siempre tengo mi mejor intención.

    De verdad espero darle buenos valores para que no quiera desterrarme de su vida una vez tenga su familia, y trataré no ser una vieja cascarrabias cuando me tengan que cuidar.

    Me encantó volver a leerte, por fin pude pasar. Un abrazo!

    1. Parece que no, pero los hijos sí son conscientes de los esfuerzos que uno hace, tanto por ser buena madre, como por hacer lo que consideramos mejor.
      Creo también que, como dices, nos juzgamos más duro de lo que debiéramos, tal vez en esa sobreexigencia debíamos cambiar.
      ¡Gracias por tu comentario Madre Maya! Me dió gusto leerte de nuevo 😀

    1. Hola Laura, gracias por comentar.
      En eso vas dando un paso adelante, pues muchas veces ni siquiera nos detenemos a pensar en el trato que le damos a nuestra propia madre, y efectivamente, como comentas, vamos poniendo el ejemplo ante nuestros hijos.
      Un gusto tenerte por acá, me ha gustado mucho tu blog 😀

  6. Oli este tema es difícil. Tampoco lo entiendo. Las familias en sí son diferentes, hay rencores, mal entendidos, amor, solidaridad… Desgraciadamente a veces gana el egoísmo y el rencor, que el amor a la madre, el típico que espera a que otro hermano ayude, para ayudar él, porque no le parece justo; o espera que su madre cambie (lo cual siendo realista es imposible). Pienso que la mayor parte de las veces es el ejemplo lo que cambia todo. Es difícil que uno vea a sus padres cuidando de los abuelos, y no aprendas que eso es lo que se debe hacer. Y también creo que muchas veces influye que los padres les dan todo a los hijos, sin darles ninguna responsabilidad… y el hijo crece pensando que lo merece todo, y que sus padres no necesitan nada.
    Me pasa igual que a ti con mi mamá, aunque ahora ha estado muy bien de salud, gracias a Dios, también la veo más frágil que antes, así que procuro no pelear ni discutir… ya no tiene caso.
    Abrazos!!

    1. Hola Bere, ya te extrañaba 😉
      Sí es difícil, sean dos o diez hijos, es difícil coordinar el cuidado y atención, pero se nos hace bolas el engrudo digo yo, si nuestra madre pudo (la mayoría de las veces) ella sola apechugar con los dos o diez hijos ¿Cómo no vamos a poder nosotros cuidarla en sus años más críticos? Cada quien antepone responsabilidades, trabajo, sus propios hijos -como comenta más arriba la Doctora- es cierto, sí, sin embargo debemos cumplir hasta por mero agradecimiento con quien nos dió la vida.
      Gracias por tus palabras Bere, te envío un gran abrazo 😀

      1. Yo también extrañaba leerte 😀 ya me actualicé, pero ya sabes que a veces el trabajo es más absorbente que toalla de cocina, jajaja.
        Abrazos y paciencia, amiga! has tenido la fortuna de cuidar a tuMama y ahora a tuMamaO, lo más importante, tendrás la conciencia tranquila, saber que hiciste lo correcto. Y la esperanza de que tus hijos aprendan a hacer también lo correcto 😉

  7. Que tema tan complicado! Historias como esa, todos hemos oído /leído y es inevitable pensar qué pasará en nuestro caso. Yo por mi parte les digo a mis hijos que serán doctores, así será más fácil que se ocupen de mi salud y me pasearan en su camioneta, verdad? Verdad? Jaja. No te creas, lo mejor es inculcarle valores por el prójimo y más tratándose de la familia. Pero aún así no tenemos la certeza del futuro.
    Tratándose de mi madre vive cercas de mi casa puesto que me ayuda muchas veces con mis niños. A veces me molestan ciertas cosas de ella pero prefiero no decir nada pienso que seguramente esta haciendo como yo, su mejor esfuerzo. 🙂
    Un abrazo!!

    1. ¡Ay Jennie! Te voy a contar dos historias:
      1) Mi tía abuela Carmen, tuvo tres hijos: dos doctores y una maestra. La maestra le compró casa, la mantuvo, la cuido hasta su muerte. Los dos doctores vivían a una o dos cuadras de ella. No la visitaban, la veían muy poco. La maestra les pedía, que la fueran a ver como sus hijos y como médicos. Nada. Murió mi tía abuela Carmen, el segundo doctor lloraba, gritaba en el funeral. Al tiempo murió el primer Doctor, varios años después murió el segundo. Triste. 😦
      2) La suegra de un tío, tuvo siete hijos: Doctores, enfermeras y licenciados. Tiene cien años, se rolan para cuidarla, pero todos reniegan, que está muy pesada, que se pone necia, que no conoce a nadie. No quieren pagar por alguien que la cuide, pero siempre están molestos “por tener que cuidarla”. Triste 😦
      Es una fortuna que tu mami viva cerca, porque siempre nos sacan de apuro y son apoyo cuando tenemos dudas. Me ha enternecido sobremanera tu comentario, ellas hacen su mejor esfuerzo, aunque muchas veces nosotras no lo valoremos.
      Recibo gustosa el abrazo, envío otro de regreso.

  8. Justo te leo después de hablar con mi hermana y quejarnos ambas de mi madre… 😦
    Siempre tuvimos una relación complicada y ella siempre fue muy celosa de mi relación con mi padre (y la de mi hermana también) Es dificil Oli, no podría dejar de verla, pero lo pero de la personalidad de todos se acrecienta con los años, lo digo por ella y por mi. Me es muy dificil a veces… la quiero, la veo, la llamo a diario… mis hijos la quieren y tratamos de que hagan cosas juntos porque me parece que el vinculo con los abuelos es fundamental…
    Cuando los chicos son chicos, como los nuestros, mas alla de las peleas y la cotidiana, es puro amor, manitas, cuentos, abrazos y amarse “hasta el infinito y mas alla” y podría decirte que esa es mi relación con mi padre aún hoy…. mi madre me cuesta, me saca, y hay días que creo que pone a prueba mi paciencia…
    Sin embargo hago ommm y sigo, la visito, le pregunto como esta y trato de hacerlo lo mas amenos posible, porque la quiero y me importa…
    Ojala mis hijos me quieran mucho!!
    (si te sirve, tengo pensado con mis amigos, armarnos una especie de condominio, para la vejez, te aviso si arreglamos algo!! 😉
    beso!!! grande!!! y a tus niños también!!

    1. Es que sí es difícil… será por ser mujeres, porque yo me doy cuenta que MiMamáO siempre se lleva mucho mejor con MiHno que conmigo y siempre tuvo pleito casado con MiMamáGelo y era la preferida de MiPapáA 😦
      Lo bueno aquí es que, a pesar de tus diferencias con tu mamá, eres consciente y propicias una buena relación entre ella y tus hijos, así crecen viendo con amor a su abuelita y cuando sean mayores serán más amorosos contigo 😀
      Oye, Carla, eso está muy bueno, me gusta la idea 😉
      Besos recibidos y reenviados!!!

      1. Eso espero! Tengo 2 varones, me deberían querer mucho! 😜….Le pongo voluntad… No es mala…. Pero tampoco valora las cosas buenas que tiene y me da mucha bronca….
        Si te gusta la idea te hago lugar!!😉. Beso enorme!!!

  9. la forma en que se articulan ahora las familias ha cambiado mucho, mi mamá y mis tías se ocupan de mis tías abuelas sin hijos… aún cuando mis abuelos ya no están… harían lo mismo mis sobrinos por mí? lo dudo, no hemos vivido juntos, todos en montón en casas enormes, las cosas ahora son más complicadas para los jóvenes, las necesidades son otras… es difícil

    y bueno, la relación madre-hija es de las más complejas e intensas que puedan existir, qué te voy a contar! (y no sé si es que lo he vivido o qué… pero he tenido un deja vu con este post! O_o)

    1. Muy difícil querida amiga… pareciera lo más simple, pero no lo es. Ahorita mismo MiMamáO está unos días con nosotros y no tolera nuestra dinámica (risas, llantos y rock & roll), pero no puede estar sola en casa por su enfermedad… así que cede ella y cedemos nosotros… pero no deja de ser difícil.

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