Publicado en Maternidad

Crece Niño Crece

MiNene y casita

MiNene está creciendo tan de prisa que no me da oportunidad de sentarme a observarlo.

Ya no es aquel bebé que se quedaba tranquilo en la carreola, apenas lo siento, se pone en pie, asoma su cabeza y pregunta por todos. No se limita a observar, él quiere participar, charla con nosotros en su lengua de trapo, moviendo constantemente sus manitas, dibuja con pluma, mordisquea los crayones, me peina el cabello, juega a las escondidas.

Hemos cambiado playeritos por playeras, mamelucos por pantalones, pies descalzos por calcetones y zapatos. Él muy sonriente coopera al alzar cada brazo e insertarlo en las mangas y levanta el pie derecho siempre que ve acercarse un calcetín o tenis. Esto, cuando tiene ganas, porque cuando no… es intentar vestir a un calamar enojado.

Va dando muestras de carácter, sabe que puede desplazarse, ya caminando, ya gateando, por lo que no acepta un NO por respuesta, se retuerce todito hasta escurrirse y alcanzar el objeto de sus deseos.

Le regalaron una casita a MiBeba, el que la está disfrutando al máximo es MiNene: abre la puerta, entra, se asoma por las ventanas, las cierra, cocina, saca la manita y dice adiós. Si por él fuera, estaría todo el santo día metido en ella.

Imagino que será chef de grande, en cuanto encuentra una cuchara y una olla se pone a revolver y a darnos probaditas de uno por uno.

Gusta de encender y apagar, repetidamente la computadora, casi veo salir la mano del cpu a darle un zape; primero voltea a cerciorarse de que lo esté viendo y acerca el dedito índice muy lentamente, con una pícara sonrisa me reta a un duelo, su dedo contra mi mano… normalmente gana él.

Grita de gusto al ver a su papá regresar del trabajo, le pide los brazos y no se separa de él. Llora desconsolado si lo ve decir adiós.

Adora a sus hermanas, se deja querer, ¡mnaná! le llama a Mija, ¡mnita! a MiBeba. Ríe a carcajadas a su lado.

Le encanta hablar por teléfono, especialmente con su abuelita, de plano me arrebata el aparato y se la pasa gorgoreando elocuentemente.

Gatea hasta la puerta del baño, toca y le habla a su papá para ducharse con él. Cuando no alcanza el tiempo, lo baño en el fregadero de la cocina, lo que termina en un batidero total.

Si lavo los trastes él se entretiene con un bote de plástico donde guardo tapitas y roscas de diferentes colores, las tira, las recoge (a veces), las guarda de una por una y vuelta a tirar.

Revuelve los libros de las hermanas, se sienta “a leer”, pasa el dedo sobre las páginas y hace ruidos de lectura -dsdsds ahhh

Come de todo el infante, le entra con ganas a los tamales de rojo, de verde, al asado de reliquia y a las siete sopas también, ¡órale! Normalmente dice: ¡ah ah ah! con insistencia hasta que le acercas la comida, pero con los tamales un ¡¡¡MÁH, máh!!! (más, más) se instala permanente en su boca.

Aún me busca para dormir, toma su lechita, me hace cariños con su mano, me ve con sus ojitos llenos de amor e inocencia, se sonríe de lado sin soltarme, cierra los párpados despacio, se sumerge en un sueño infinito, su corazón palpita cerca del mío, suspira.

Crece, sus gracias crecen, sus energías crecen, su encanto crece. Y mi amor por él también crece.

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Autor:

Varias ideas rondan mi mente, muchas palabras quieren salir, pocas personas que quieran oir lo que en ocasiones me es dificil decir

25 comentarios sobre “Crece Niño Crece

  1. es un calamar muy listo para pedir tamal de esa manera, yo tb lo haría! q grande se hace cada día, no? *-*

    por cierto, no veas los años que han pasado en mi vida sin haber escuchado la palabra “mameluco” O_O

  2. Y te leo mientras recibo pataditas y me tomó un cereal con leche a falta de tamales…y te envidio y me da gusto y veo que es lento pero a la vez demasiado rápido… un besote desmadroso desde el vértigo 😛

  3. Mientras conserve esa alegría, pues que crezca lo que quiera, aunque uno sienta nostalgia… a mí me pasa igual con Gabriel, lo veo tan grande, cuando hace NADA lo llevaba en mi pancita 🙂

  4. Waaaaoooo llore …. sera porque estoy en una situacion similar y cada dia me enamoro mas de mis hijos 🙂 Enhorabuena Oli !! Besos a tus retoños 😉 y un abrazote y beso pa usté 🙂

  5. Que post tan bonito. Estamos acostumbradas a tener a nuestros bebés en brazos que cuando menos nos damos cuenta ya hacen cosas de mayores, y no parecen nuestros bebés de siempre. Me imagino a tu peque “leyendo” esos libros y me dan ganas de comérmelo a besos. Hay que ver lo rápido que pasa el tiempo. Disfruta esos momentos! Un beso!

  6. Ay preciosura de niñito, riquísimo. Pura ternura este post. Me acuerdo cuando cambiamos los bodies y pijamitas por pantalones. Fue decisión de mi esposo, yo ni cuenta me daba de que era necesario, y él me molesta diciendo que por mí lo sacaba en pijamita hasta los 15 años jijiji 🙂

    1. HAHAHA! Ya me lo imagino! Lo que has de ver, es que recién el sábado cuando recogía a MiBeba del Catecismo, una compañerita de 7 años fue a clases en pijama, así vil, hacía frío pero ni simulaba pantalonera, creo que hasta pantuflas traía 🙂

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