Maternidad

Entre Doctores Te Veas

El Pie

¿Recuerda que Mija se fracturó su pie izquierdo allá por Mayo? Le dieron 6 semanas de yeso. Pasado ese tiempo y unos 5 días más, le dieron la cita con el Traumatólogo del IMSS. Era viernes, llegamos a tiempo al hospital, la asistente estaba atendiendo una fila de 3 personas hasta donde yo estaba. De pronto se levantó y se ausentó cosa de 15 – 20 min. Cuando volví la vista atrás, había por lo menos unas 10 gentes en formación. Regresa, atiende rápidamente a los 2 delante de mí, me regaña por haber llegado tarde… le explico que Mija, la pobre apenas pudo avanzar con su yeso y su andadera, desde donde nos dejó el taxi, atravesando el mega frente del hospital, hasta el consultorio (Sudó la gota gorda). En fín, después de mi regañada, me dice que me siente que ellos me hablan. Lo único que me pidió es la tarjeta de citas y la vigencia de derechos.

Casi dos horas después nos hablan. Más bien, Mija desesperada, comenzó a tocar la puerta, hasta que nos abrieron y llamaron. Entramos al minúsculo consultorio, apenas con una silla para el paciente.

-¿Qué le pasa a la niña?- Pregunta. Le explico el rollo.
-¿Dónde está la radiografía y la hoja de envío?
-¡CHICLES! ¡No las traje! (Cuando saqué la cita, le pregunté a la asistente que debía llevar para la revisión, me dijo que sólo la vigencia y la tarjeta de citas, ¿la radiografía no? No, nada más lo que le estoy diciendo)
-¿Y cómo quiere que la atienda? ¡Tengo que ver los rayos! ¡Debo leer la hoja médica! ¿Dónde los tiene? (segundo regaño, este sí lo merecía)
-En la casa (También mi abuelita tenía). Déjeme ir por ellos, vivo cerca, me tardo 15 min.
-No, yo salgo en 20 min. Véngase el próximo Martes a las 9:00 a.m. con esos papeles, no saque cita, viene y me toca.

¡GRRR! ¡Que mala pata la mía! ¿Cómo se me olvidaron esos papeles? Tanto para nada. Salí fúrica del lugar, murmurando no sé que diantres, cuando Mija me dice tan fresca:

-Entonces, ¿Nos vamos al cine?-

¡Ay Diu! Yo echaba chispas, ella tan contenta…

Pues bueno… se llegó el Martes, estábamos media hora antes, para que no nos fueran a regañar otra vez. La asistente, de nuevo no estaba en su lugar. Tardó media hora en volver. Le explico la onda, me dice que vamos a ser las primeras en pasar, que en cuanto llegue el médico ¡sobres de él! Sale.

Cada una leyendo un libro. Y nos dieron las 9 y las 10. Y el doctor ni sus luces. Al fín llegó y el mismo cantar. El tic tac del reloj poniéndonos cada vez más ansiosas. Ahí va de nuevo Mija, a tocar la puerta. Luego yo, luego ella, luego yo. ¿Pues que tienen? Allá a las cansadas nos abrió. Entramos, Mija se sienta en la única silla disponible. Le explico al doctor que fuimos el viernes anterior y lo que había pasado. Me pide la hoja médica, la lee, me pide la radiografía, la examina.

-¿Ya ve? Aquí dice que se fracturó el pie, yo creí que era la pierna. ¿Cuánto tiempo le dieron para el yeso?
-6 (largaaaaaas) semanas. Ya se pasaron y ya va otra más.
-Por eso, ¿Cuánto tiempo es?
-¿? O.o Un mes y medio
-¿Desde cuando?- levantando cada vez más la voz
-(Pus ¿qué no ta leyendo la hoja médica?) Desde el 7 de Mayo
-Ya pasaron las 6 semanas, ya quítele el yeso (sin voltear a ver a Mija, sin preguntarle nada, sin revisarle nada, sin mandarle hacer más radiografías)
-Pásele al lado, dígales que digo YO que le retiren el yeso. Que se incorpore a sus actividades de a poco. Adiós, adiós adiós.
-¿No le va a mandar a hacer radiografía para confirmar?
-Adiós, adiós, adiós.

Y mmmh no, no le mandó hacer nada. Ahora a esperar a que el chamaco quita-yesos pone-inyecciones se desocupe. Otra media hora y más. Mija tenía mucho miedo que la lastimaran, afortunadamente el hombre lo hizo con cuidado. Me dió indicaciones para curar una pequeña herida en el empeine, la piel estaba “descarapelada” como decimos, y la pierna más flaca. Al fín ya le habían quitado el yeso, regresábamos a nuestra rutina.

Pero ella se seguía quejando de dolor en el pie. Me daba miedo que tuviera algún punto sin soldar. Fuimos las dos de nuevo al IMSS a sacar cita, ya sabe, hay que estar ahí mínimo a las 6:00 a.m., poner su carnet en el mostrador, esperar a que la srita. de las citas llegue después de las 8:00 a.m. para que la doctora comience a consultar entre 9:oo a.m. y 10:00 a.m.

Pasamos y la médico general nos atendió. Otra que, teniendo a la niña en frente, me pregunta a mí que le pasa. De muy mal modo aceptó mandarle hacer otras radiografías, las cuales le tomaron… 19 días después de haberle quitado el yeso. #Plop

Hubo que esperar otra semana para que el médico general me hiciera la caridad de leer la radiografía, “ya soldó” me dice, sólo si siguiera con dolor la vuelve a traer para revisarla. 😦

Los dientes

Desde mediados de Noviembre del año pasado Mija se encuentra en tratamiento con el ortodoncista. Le montaron un arco lingual y un arco extra-oral para corregirle la mandíbula superior. Cada mes la llevo a revisión.

Era un sábado, que empezó a quejarse que le dolía la encía. Luego el domingo, que le dolía la muela. La revisé y ví que tenía muy inflamada la encía. Recordé a mi prima a cuyo hijo también en tratamiento, se le encajó el arco y tuvieron que retirárselo. Entonces, la llevé el lunes, de urgencia. Su dentista estaba ocupado, así que la atendió la doctora de guardia. Le quitó el arco lingual, que porque se había desprendido una parte de la encía y ahí se le estaba acumulando la comida, por eso le dolía. En su opinión, el trabajo ya estaba hecho y no veía motivo por el cual seguir dejando el arco, pero que de todos modos, preguntáramos a su Dentista. Mija descansó.

Martes y Miércoles, MiBeba se estuvo lamentando, que le dolía la muela y que le dolía la muela. La verdad no hice mucho caso, porque lo decía con una sonrisa en la boca y luego se iba tan campante a jugar y no volvía a mencionar nada durante el transcurso del día.

El jueves tenía Mija su cita mensual con el dentista. Aproveché a llevar a MiBeba, también como urgencia, porque pensé: “si no la atiendo y tiene de verdad algo, empeorará.”

Revisa a Mija su dentista y sale y me dice, un poco molesto, que no debieron quitarle el arco, que trae inflamada la encía porque la muela le está terminando de brotar, que era cuestión de mantener limpia el área y que ahora no podrá ponérselo hasta que termine de desinflamar. Que la otra dentista no sabe ni el porqué del tratamiento, ni sabe cuánto tiempo llevamos con esto. Si le retiro por completo el arco, lo que hemos avanzado se perderá, los dientes se volverán a empalmar y no habrá servido de nada todos estos meses. 😦

¿Y MiBeba? La atendió otra dentista de guardia, que inmediatamente me dijo que lo más seguro, era que MiBeba estaba imitando a Mija (en lo que yo estaba de acuerdo) pero de todos modos la revisó muy bien, le sacó dos radiografías para corroborar que no hubiera caries, comida o algo molestando. Efectivamente, no encontró nada, al contrario, la felicitó por su buena higiene dental, todo bien, ni sarro siquiera, sólo una muelita que no ha acabado de brotar, pero que no representa mayor problema, porque ni inflamada, irritada o lastimada estaba. Para calmar sus ansias le dijo que había encontrado un gusanito y que se lo quitaría con el cepillito mágico. La otra feliz, porque al final le regalaron unos globos. 🙂

Y todo esto en un lapso de ¡2 horas y pico!

La cabeza

Estábamos en casa, puse a mis hijas a limpiar su cuarto. MiBeba limpiaba una cocinita de juguete y de rato fue conmigo, diciéndome que le dolía la cabeza y los brazos. Pensé que era un pretexto, siempre que la pongo a limpiar me sale con que está cansada, de todos modos lo hace. Ahora fue diferente, le dije que se fuera a acostar, pero que no podía ver ni TV ni PC hasta que terminara la limpieza. Se fue y no hacía ruido alguno. Después de mucho rato fuí a revisarla, yo me sentía realmente mal, mareada y con mucho sueño. Pues anda, que MiBeba yacía en mi cama inmóvil. Ardía en fiebre. ¡Oh Dios! Inmediatamente le puse pañitos en la cabeza, las axilas y la panza. Le dí paracetamol. Se le calmó. Ahora se quejaba de dolor en la panza. Pasó la tarde alicaída. Al día siguiente la llevé al pediatra. Ya sabe, la espera de 2 horas reglamentaria. El Pediatra (nuevo) la trató de maravilla. Que traía parásitos (¿todavía? Acababa de darle tratamiento), más medicamento. Que está en el promedio de peso y altura, que no me apure si no come, que está bien en su desarrollo. Bueno, no pasó del susto. A pagar consulta y medicinas.

El bebé

Cuando estaba embarazada de MiBeba, me atendía en el IMSS y en particular. En el servicio público me vió un par de veces la médico general y me envió a materno-infantil, a donde iba yo cada mes para que me midieran la panza, me tomaran la presión, me dieran vitaminas y ácido fólico, me checaran las vacunas (me pusieron la del tétanos), me dieran alguna platiquita leve de los cuidados durante el embarazo, trípticos y más trípticos y, a que me regañaran cada vez por no querer ponerme el aparato. 😦

Me fijé en otras pacientes, que les llamaban la atención por no acudir a materno, inclusive a varias se les ha negado el servicio a la hora del parto, porque no encuentran su expediente (ya que nunca fueron a consulta).

Con esos antecedentes, en cuanto le dieron el alta a MiEsposo, fui rauda y veloz a activar el servicio. La primera vez la doctora ni caso me hizo, me dió cita en un mes. La segunda vez le dije que me sentía bien, pero que quería ácido fólico, vitaminas y hierro. Me mandó hacer exámenes para poder justificar lo que yo le estaba pidiendo. Salí con un poco de anemia y entonces ya, la tercera vez sí me dió los complementos. La cuarta vez me mandó de nuevo a hacer análisis, aquella vez que me sacaron 5 frasquitos de sangre; al llevarle los resultados me dijo que la química de mis estudios estaba MUY ALTERADA (¡Realmente ando muy mal en su opinión!). Le pregunto si no me va a pasar a materno-infantil.

-¿Ya la está viendo el ginecólogo?
-¿Cuál? Usted no me ha enviado y ya me falta menos de 2 meses para aliviarme
-Hágase otros análisis y un ultrasonido y con esos se va para allá

Omitiré una discusión que tuvimos por el trámite que hay que hacer para poder ir con el especialista (que la vigencia, que la autorización, que venga, que vaya, que la cita con la asistente, que aquí no, que allá sí), la verdad no quiero recordar el coraje. Lo único, que hasta este punto se le ocurrió revisarme, para medirme me apachurró el vientre, me tomó la presión de muy mal modo. Me estaba acompañando Mija, a quien había llevado por lo de la radiografía que expliqué párrafos arriba. Poco le faltó a la doctora para darle un manazo y sacarla del consultorio. Es que Mija pregunta: ¿Esto para qué es? ¿Cómo se toma la presión? ¿Me puedo pesar en la báscula? ¿Para que son estos frasquitos? Por lo regular, la mayoría de los doctores contesta sus dudas y hasta la felicitan por ser curiosa. Más, esta doctora no, la callaba y le hablaba de muy mala gana. 😦

¿Sabe cuánto tiempo había pasado, desde que llegamos hasta que salimos? La friolera de casi 4 horas. ¡Cuatro horas en el IMSS, con una niña de 10 años, los sanitarios descompuestos y un hambre de los mil dem…!

Extrañamente, me citaron a la semana con el Ginecólogo del IMSS. Igual, llegué temprano, me reporté, discutí con una señora muy embarazada que me quiso robar mi lugar en la fila (¡Mah! ¿Pos esta?), me senté a esperar y a esperar y a esperar, me acabé varios capítulos de la novela que estaba leyendo. Ya me estaba quedando dormida y comenzaba a perder la esperanza que me atendieran ese día, cuando escuché mi nombre. Llevaba esperando desde las 8:20 a.m. y ya eran las 10:40 a.m.

Entro y el Doctor y la enfermera en pleno chismesazo: “Y luego, salió todo agitado y sudoroso del cuarto de máquinas. ¿Pues que no tendrán para el hotel? ¡Todo mundo se enteró! Y hace como si nada pasara”

-¡Cof, cof, cof! Buenos días doctor.
-¡Ah! Sí, siéntese.

El Ginecólogo pela y pela nueces, con toda enjundia, seguía platicando las aventuras erótico-amorosas de no-sé-quien con no-sé-cual. El escritorio, lleno de cáscaras. Mientras la enfermera le seguía el cuento, me toma la presión, me jalonea el brazo, dije: ¡ésta me lo va a dislocarrrrsh!, me lo avienta, me pesa.

-¿Cuántos años tiene? ¿Cuál es la fecha de su última menstruación? ¿Cuántos partos ha tenido? ¿Se mueve el bebé? ¡Súbase para revisarla!

Respondo a sus preguntas, volteo hacia la camilla… estaba repleta de cáscaras de nuez. Miro con reproche a la enfermera, aquella se sonroja un poco, sacude con su mano la camilla y dice: -¡Listo!

¿WTF? Al menos en materno-infantil tenían la decencia de cambiar la telita que cubre la camilla con cada paciente. En fin, me subo, nadie me ayuda ni a subir, ni a acostarme. Viene el médico, otra medición de panza, me furgonea buscando el fondo uterino y la cabeza de MiNene. Dice que ya está encajado, que todo está muy bien, que voy para parto. Me auxilia para poder reincorporarme, me da fecha de parto: 28 de Agosto. Así de seguro está. Guarda silencio unos momentos.

-Bueno, véngase en un mes y entonces le digo si será parto o cesárea- O.o
-¿Ya se va a operar señora?- Cuestiona la enfermera
-No- Contesto categórica
-¿Porquéeeeeeeeeee? ¿Qué no ve que es de alto riesgo? ¡Por la edad! ¿Qué tal si vuelve a quedar embarazada? ¡Opérese señora!
-No, no me voy a operar.

¿Qué si vuelvo a quedar embarazada? ¡Pues Bendición del Señor será! ¿Opérese por vieja? ¡Oh, pérese usted señorita! (otra más a la lista de las cosas que quise contestar y no contesté). Pues si el Ginécologo no me dijo nada, no sé porque las enfermeras siempre insisten e insisten. De hecho, en el embarazo anterior tuve que firmar un papel para que NO me colocaran el DIU, ni me operaran, ni nada.

No me manda hacer análisis, ni ultrasonido. Nos vemos en un mes. Duración de la consulta: cinco minutos. Ta’ bien, seis minutos.

Y exactamente, a la semana, de nuevo con la médico general, quien para mi sorpresa, se jubiló. ¡A ver quien me toca ahora! ¡PUF! Un doctor, jovenazo, que se la pasó con el celular desde que entré, tratando de conseguirle unos medicamentos a algún amigo(a). Después de 10-15 minutos de conversación cuelga. Y yo ahí de adorno.

-¿Viene a consulta por el embarazo?
(No, vengo porque en mi casa me aburro y tengo mucho tiempo para perder…) Sí, vengo por lo del embarazo :S
-¿Cuántos años tiene?
-40 (¡Tsssss! Anticipo un regaño de esos)
-¡Es de alto riesgo! ¿Sí sabe verdad? ¡Es de alto riesgo por la edad!

Así, a ojo de buen cubero. Sin verificar mi historial (porque hace más de un mes que no tienen sistema en el IMSS, no pueden ver historiales, no pueden imprimir recetas, no pueden dar cita para análisis, ni citas generales, ni nada), sin preguntarme si he sangrado, si he tenido abortos, si he estado enferma, presión alta, diabetes, problemas pélvicos, ETS, si fumo, si bebo, si me drogo, si escucho reggaetón…

Me toma la presión. Infla tanto el aparato, que siento que el brazo me va a explotar. ¿Seré muy exagerada? El velcro comenzó a desprenderse, se estaba abriendo ¿Cómo ve? No me dice si estoy bien, si estoy mal, si ya me morí. Me ordena subirme a la camilla, aquí vamos de nuevo.

Me mide el vientre. Me entierra literalmente las puntas de los dedos, por arriba y por la parte de abajo. ¡Ouch! Ya me dejó chato a MiNene.

-¿Molesta un poco?
-No, no molesta. Duele mucho.

Por una le entra y por la otra le sale. Quiere escuchar el latido de MiNene con tan sólo el estestoscopio, así que me lo coloca en la panza y casi  me lo entierra arriba del ombligo. Empuja tres veces y yo siento que me va a romper la piel. Igual, no me dice nada, si lo oyó, si está bien, si está mal, si lleva ritmo cumbianchero o de balada pop. De nueva cuenta, no me ayuda a levantarme, me lastimo en el proceso. Ahora sí me duele todo mi redondo y embarazado cuerpo. Se limita a mandarme hacer más análisis, un ultrasonido y nos vemos en un mes.

-Ya sabe que tiene que venir a URGENCIAS si le duele la cabeza, si siente mareo, si sangra como de regla. Y más porque usted es de alto riesgo.

Mire, salí toda apachurrada, de todos los doctores y ginecólogos que me han visto en este embarazo, es el primero que me dice que soy de alto riesgo. Pues sí me preocupó, pero deje usted eso, la furgoneada ¿Quién me la quita? Bueno, hasta la cabeza me dolió. Tanto así, que tenía cita por la tarde con mi Ginecólogo particular y ya no fui. Me sentí fatal, pasé la tarde en cama. No sé porque tenía que clavarme los dedos. Creo que hasta al niño le dolió, se sentía triste.

Me dieron cita para el ultrasonido el siguiente jueves. Debía estar a las 8:00 a.m., llegué cinco minutos después y ya había bastantes personas en espera. Resulta que a todo(a)s nos citaron a la misma hora, así que, los que ya sabían la movida, llegaron por ahí de las 6:00 a.m. y otros a las 7:00 a.m. ¡Uh! Estuve aproximadamente hora y media de pie, mientras que otras señoritas jóvenes, hombres y hasta una bebé ocupaban los asientos. Pero no me queda quejarme, había ancianos con andadera sin asiento. 😦

Me pasan, me acuestan. Me bañan en gel (tuve que usar 5 servilletas de papel para limpiarme posteriormente), me sangolotean el bajo vientre, MiNene se niega a moverse. Que traigo infección, dice la señorita. Otra que me lastima. Eso sí, el aparato es de lo más moderno, la atención es de cavernícolas. Me tengo que esperar para los resultados, en tanto, entablo conversación con una señora. El niño se mueve todo contento. Me dice: “Hay que armarse de paciencia, señora. Fíjese en cuánto nos saldría por fuera un estudio de estos. Todo sea por ahorrarnos unos cuantos pesos.” Pues sí, tiene razón. ¿De qué me quejo? Tantas personas que no tienen acceso a los servicios médicos, y, simplemente, no cuento con el dinero para estarme haciendo tanto análisis y estudios. De cualquier modo, no por eso, dejan de ser groseros y actuar como si le hicieran el favor a uno. Tampoco es gratis, digo yo, bien que le descuentan a uno de su trabajo. 😦 Me entregan el resultado, dice que MiNene trae circular de cordón.

Al siguiente día, me fuí con el particular (no me fuí con él, fuí a verlo pues), le llevé el resultado y me dice: no se preocupe, así como al rato se desenreda, se vuelve a enredar. Mientras no se encaje, no hay problema. Y su niño no se ha encajado aún. Se me hace que no llegamos a Septiembre. Su bebé está muy bien (haciéndome el ultrasonido), la placenta, el líquido amniótico, todo en orden. Tampoco trae infección, ni es de alto riesgo. Todo apunta a parto, no se apure, el de arriba está con nosotros. Nos vemos en dos semanas. 😀

Así he andado desde hace un más de un mes:

  • Jueves 11:00 a.m. Odontología Mija
  • Lunes 7:00 a.m. Análisis YoMera
  • Martes 6:00 a.m. Medicina Gral. YoMera, recoger medicamento suegra
  • Viernes 11:00 a.m. Ortopedia Mija
  • 5:00 p.m. Ginecología YoMera
  • Martes 9:00 a.m. Ortopedia Mija
  • Viernes 6:00 a.m. Medicina Gral. YoMera y Mija
  • Jueves 11:00 a.m. Odontología Mija (le cancelan la cita)
  • Viernes 9:00 a.m. Ginecología YoMera
  • Domingo 10:00 a.m. Radiología Mija
  • Lunes 9:00 a.m. Odontología Mija
  • Miércoles 9:00 a.m. Pediatría MiBeba
  • Jueves 11:00 a.m. Odontología Mija y MiBeba
  • Viernes 11:00 a.m. Medicina Gral. YoMera
  • Jueves 8:00 a.m. Ultrasonido YoMera
  • Viernes 5:00 p.m. Ginecología YoMera

¡Esquina bajaaaaaaaan!

P.D. Dicen por ahí que estamos de vacaciones. Estoy dudando de ello. 😉

16 comentarios sobre “Entre Doctores Te Veas

  1. Al final que bueno que tu nene esta bien. Eso es lo más importante, aunque es bien feo el trato, no me puedo quejar tanto de mi clínica, hago las citas por teléfono (sólo he ido una vez), y llegue 20 minutos antes de la cita, aunque si pasamos casi media hora después, pensé que era lo peor, pero en ocasiones me pasa igual en el particular, no tengo idea porque los doctores siempre empiezan tarde, o no calculan bien los tiempos, luego dicen que la cita anterior llego tarde o cosas por el estilo para justificar que uno tenga que esperar. Es verdad que debemos agradecer porque mucha gente no tiene servicios médicos, pero como bien dices no es gratis, no es que uno este exigiendo las cosas de gratis, pero trabajamos y pagamos impuestos y debería ser diferente, si, debería (sigo siendo una soñadora), que lastima que horrible y que feo que te hayan lastimado, que bueno que no paso a mayores, que bueno que tu hija ya no tiene el yeso, que mal lo de la dentista de urgencias, que bueno que sólo fue la muela de una hija y no de las dos, que mal que le dio fiebre, que bueno que están juntas y que te tienen a ti y que tu las tienes a ellas, que se cuidan y se quieren. Te mando muchos besos, muchos abrazos (no fuertes, claro), mucha paciencia y mucho amor para que te sea llevadera toda esta rutina de doctores… Te quiero.

    1. ¡HAHAHA! ¡Ay que linda eres Aubanel! Toda ternura tú. Me haces ver lo bueno de entre lo malo, ya sabes, sólo quería desahogarme un mucho.
      Recibo con todo cariño, los besos, los abrazos, la paciencia y el amor.
      También te quiero ternura.

  2. En todos lados es lo mismo!! particulares o en el imss aunque en los particulares tienen tele, musica o revistas y como quiera te entretienes en la espera, y en un particular tampoco te lastiman es un trato muyy diferente que con los del IMSS, estos te tratan peor que … no lo se pero a mi me lastimaron varias veces algunas hasta salia llorando 😦

    Pero como te dijeron hay que tener paciencia no hay de otra

    Animooo te mando toda la buena vibra y veraz ke todo saldra perfectirijillo jeje 😀

  3. Olí a mi me paso lo mismo noé atendían me atendían mal despues de horas de espera la primera visita al ginecólogo ni me reviso bueno en realidad fue la segunda porque la primera me la cancelaron por llegar 5 min tarde (no les importo que apenas y pudiera moverme) al final de cuentas tuve la bendicion de poder pagar un parto particular y al decirles ufff me trataron de lo mejor (como seria la ultima vez) es un sufrir con esos hijos de Dios q no aprecian su trabajo… Bendiciones…

    1. ¡qué mal Ale! Peor cuando es tu primera experiencia, en que deberías sentir apoyo y comprensión. Lo bueno que al final recibiste una buena atención, pero todo lo tolera uno por sus hijos. Besos dobles.

  4. Yo igual me he encontrado muy buenos doctores en el IMSS, pero otros tantos que son para el olvido!
    En cambio tu doctor, que te alienta, que te tranquiliza 😀 qué alegría encontrarse personas así. Sin saber mucho de medicina, creo que no es lo mismo un embarazo a los 40, siendo el 1er hijo que el tercero. Tan solo mis abuelas tuvieron hijos casi a esa edad (ya no recuerdo exactamente su edad, jiji). Así que tú tranquila y a disfrutar estas últimas semanas, ya llegara el Nene lindo, y a escuchar otras tantas “linduras” de los doctorcitos. Jijiji (ah, que la idea era alegrarte, verdad? glup), bueno, viendo su carita se te olvidará todo 😀

    1. Mi Ginecólogo es un amor con pies, siempre se enternece con mis hijas, saluda a mi esposo, siempre me tranquiliza, me relaja y me pone en sintonía con mi Señor 😀
      ¡HAHAHA! sí me alegras, claro que sí 😀

  5. Oli linda, no desesperes, es todo junto y la suma angustia. –
    Yo llegue a la conclusion que la gente habla porque tiene boca, quedate con lo que dijo el medico, pero no te abuses de tu buena suerte, no te muevas tanto, no te quedes parada tanto tiempo… Disfruta del embarazo, que te queda poco, recuestate todo lo que puedas, leele cuentos a las niñas, hablale a tuBebe, y explicale quees momento de “empollar”, así sale mas fuerte y mas grande :D, suma horas de descanso, que las vas a necesitar!!!
    Un beso grande, y recuerda viejos son los trapos, una divina por la vida!!
    Carla

    1. Carla preciosa…ya te había leído eso de que “hablan porque tienen boca”, tienes mucha razón, trato de no escuchar lo negativo, sólo que a veces me supera…
      Son las últimas semanas con MiNene dentro mío, me relajaré y pasaré más rato con mis hijas, lo del descanso… cuando puedo me tomo siestas 😀
      ¡Muchas gracias por todo tu apoyo querida amiga!

      1. aqui me tienes para lo que necesites! (reconozco que ando ocupada, y entro poco), pero es momento de escucharte a ti y no aellas, levanta autoestima no la bajes. Benja nació cuando yo tenia 40 y escuche toda serie de comentarios horribles también, hasta mi hermana me ha dicho que soy una mujer “añosa” comentario horrible si lo hay, y yo me limito a pensar que los tiempos cambian, y las cosas llegan. Estar embarazada a los 40 es un lujo, una bendición, no una carga o un descuido, vos sos la que esta llena de vida y ellas no, andan tristes y grises, lamentandose…. (bueno, tal vez se me fue la mano, no? pero suena bien ;), cuidate y no te olvides que te quiero mucho amiga!!!

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