Publicado en Personal

¿Qué Tanto es Tantito?

12:00 a.m. No me acordaba que tenía análisis de sangre y orina dentro de 7 horas. Apenas estoy leyendo que debía estar en ayuno desde las 6:00 p.m. y yo que me cené sendas quesadillas por ahí de las 10:00 p.m. Ni modo, saldré alta en los trigliceridos. A hervir el frasco para la muestra.

5:00 a.m. Toma de muestra… de una vez me baño, no vaya a ser que me duerma otra vez.

6:00 a.m. Debo salir rumbo al IMSS, si quiero alcanzar buen lugar para la sacada de sangre. ¡Tengo tanta hambre! A esta hora ya debía estar desayunando. La calle está despoblada, ni un alma alrededor. 😦

7:50 a.m. Se supone me tenían que tomar la muestra a las 7:15 a.m., pero ya sabemos como son las cosas en los hospitales públicos. Veo con sorpresa, que la enfermera carga cuatro ¡ouch! tubitos de ensaye para la sangre. Hago bizcos para el tercero.

-¿Qué señora, le parece mucha sangre?
-No, es sólo que ya estoy muy mareada.
-Es poquita sangre (¿qué tanto es tantito?). Vaya, almuerce y cuando termine, cuente dos horas y vuelva, le voy a extraer este otro frasco (me lo da en la mano).
-¿Qué vuelva? 😦

8:15 a.m. Llego a casa, MiBeba con su uniforme lista para el jardín, me dice muy preocupada que ni ella, ni su papá, encuentran el short-falda guinda, que por eso trae puesto el short blanco de deportes.

-¡Andale mamá! ¡Se nos hace tarde, me van a cerrar la reja, no me van a dejar entrar!
Hija, déjame desayunar, sino me voy a desmayar.- Le suplico, mientras revuelvo toda la casa buscando el dichoso short. Al fin lo encuentro, en el cesto de la ropa sucia 😦 Que no sé porque demontres está ahí, si lavé el viernes, y ese día ni siquiera fue al kinder.

8:40 a.m. Termino de desayunar, me lavo los dientes, agarro mi monedero, mis llaves, corremos a la calle, no saco la basura.

8:53 a.m. Definitivamente, no alcanzo a llegar a pie, ni en camión, tendré que tomar un taxi.

9:00 a.m. Tratamos de ingresar por la puerta lateral del jardín. Que no señora, que los niños no entran por aquí, vaya a la puerta principal. Ahí vamos. Hay un letrero que dice así: “A partir de hoy se cerrará la reja a las 9 y no se abrirá a nadie, sin excepción”. ¡ouch! me duele mi piquete en el brazo. Se juntan varios papás y mamás. Adentro, ya comenzaron los honores a la bandera, como todos los lunes. Quiero alcanzar a la maestra de MiBeba, nomás pa’ aclararle que me acaban de sacar sangre y que por eso llegué tarde (algo tendría que ver la búsqueda del short, también, lo sé). No, la miss no me ve, anda allá ocupada con las criaturas. Que ya nos va abrir la directora, pero por la lateral. Allá vamos la comitiva de padres impuntuales, con sus respectivos chamacos desesperados por entrar a la escuela. Sale la Directora, con la cara más larga, que hoy es el ÚLTIMO día, que nos quede bien claro, que nos hace el favor de abrir la puerta, aunque su reloj marque las 9:03 a.m. (¿Qué tanto es tantito?) Pero como ya están en el acto cívico, nos tendremos que esperar a que terminen. ¡Plop! Ta’ bien, tiene razón, pero hay modos digo yo.

Arriban los chiquitos de la combi, que siempre, siempre llega tarde. No ps… tampoco a ellos los dejó pasar. Ahí siguen los inocentes trepados en la combi, con tanto calor que hace. Y nosotros afuera, con bastante sol, poca o nula sombra, sin tener un lugar donde sentarnos. 😦 😦 😦

9:15 a.m. Que sí nos van a permitir entrar. Que vayamos (¿Otra vezzzzzzz?) a la puerta principal, que por la lateral no entran niños. Ya estoy tranquila. MiBeba y otros 2 pequeños entran a su salón a dejar su “lonche”. La Miss les llama la atención. Los 2 niños se van a formar, MiBeba sale disparada rumbo a la reja, llora como Magdalena. Ya estoy intranquila, la panza dura. No quiere estar en el kinder, no quiere volver a la escuela, no le gusta que la regañen, quiere estar conmigo SIEMPDE. Le explico que debe quedarse para aprender muchas cosas, que yo debo irme a que me extraigan más líquido rojo. Nada, llora y llora y mueve sus manitas, las saca por entre las rejas, me abraza la panza, sigue llorando. Luego de estar un buen rato intentando consolarla, su maestra se dió cuenta y fue por ella: “venga mi niña, vamos a hacer los ejercicios, su mamá ya se va” en el tono cariñoso y tierno que siempre usa con MiBeba. Me quedo otro ratito, viendo como de a poco su rostro cambia de tristeza a alegría. Ya estoy tranquila, la panza sigue dura. 😦

9:45 a.m.  Hago unas compras en un centro comercial, para “hacer tiempo” y me de la hora de volver al hospital.

10:25 a.m. De nueva cuenta en el laboratorio, no está el encargado, no hay quien me atienda.

10:40 a.m. Viene un hombre de bata blanca, ve su reloj, se dispone a pincharme. Le pregunto que sí será en el mismo brazo, me dice que sí. ¡Ouch! Encima de que este segundo piquete me dolió más que el primero, el muy…. remueve la jeringa, como si buscara algo dentro de mi vena. La aguja es más gruesa que la anterior. ¿Qué tanto es tantito, que te piquen el mismo bracito? Sale otro frasquito lleno de sangre. Que los resultados me los entregan el martes ¿Será?

10:50 a.m. Me llama MiMamá, que si quiero me acompaña, por si me siento mal o por si me mareo. Ya me sacaron la sangre ma’, estoy reposando, ahorita voy por algo dulce, gracias. Busco un puesto de jugos naturales, sin éxito. Me conformo con un agua celis de la alameda.

11:20 a.m. Llevo comida al trabajo de mi esposo, quien por no perder cinco minutitos (¿Qué tanto es tantito?) se fue en la mañana sin lonche. Hay que subir escaleras, ¡puf puf!. No está el hombre, le dejo encargada la vianda a la recepcionista. A bajar escaleras. ¡Puf, PUF!

12:00 p.m. Regreso al kinder a recoger a MiBeba. Nos vamos en camión, me doy un golpe en la mano al bajar, me tuerzo el pie por tercera ocasión en el día, ya lo que quiero es llegar a casa, aunque me entretengo preguntando por los tapones para la andadera de Mija, que ya se los echó, voy al a panadería y a la tiendita de la esquina…

12:45 p.m. Ya en casita, a ver que hace falta para la comida, sinceramente me siento muy, muy mal… MiMama me dice que me recueste, que ella me ayuda. Esta ocasión sí obedeceré, a la cama, que no puedo con mi alma.

2:oo p.m. MiMamá me despierta para avisarme que mi hermano pasa por ella, que ya se va a su casa… yo me vuelvo  a desmayar.

3:00 p.m. Mira nomás ¿Que horas son estas? ¡A comerrrrrrrrrrrrrrrrrr! Llega una sobrina de MiEsposo, a encargarme un trabajo…

3:30 p.m. Apenas se sientan mis hijas a la mesa.

4:00 p.m. A lavar los trastes acumulados.

5:00 p.m. Ya bañé a MiBeba, ya bañé a Mija, estoy por darme yo misma otro baño, regresa la sobrina a seguir con el trabajo…

8:00 p.m. Vuelve MiEsposo del trabajo, ya puedo meterme a bañar. ¡Ah! Le ha entrado virus a la máquina principal, esa donde yo estaba trabajando.

10:45 p.m. Entre “idas y venidas” terminamos el trabajo de la sobrina. Apenas voy a cenar.

Y todavía hay quien me dice, ¡Es que tú no trabajas! ¡Qué a gusto estás en tu casa!

P.D. Aquí la respuesta:
Cinco minutitos.
Cuatro frasquitos.
Tres minutitos.
Dos piquetitos.
Un frasquito.

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Autor:

Varias ideas rondan mi mente, muchas palabras quieren salir, pocas personas que quieran oir lo que en ocasiones me es dificil decir

7 comentarios sobre “¿Qué Tanto es Tantito?

  1. Oli, quien dice eso de “lo bueno que tú no trabajas”, no sabe lo que implica todo el trabajo de la casa, especialmente cuando tienes niños pequeños, así que ni te fijes.

    Yo ando en busca del kinder para Gabriel, ay, que me da nostalgia pensar que dejaremos la guardería 😦 jiji… bueno, a ver qué tal nos va ahora con horarios y obligaciones varias, glup!

    1. Seguido me lo dicen, diferentes personas 😦 sólo las escucho, a veces si me molestan.
      El kinder… uno donde te sientas y él se sienta a gusto, que no te quede muy lejos de tu casa, para que tu mami pase por él cuando tú no puedas, que te guste el sistema educativo que lleven ahí, pregunta con las mamis de la guardería y con las que vecinas… díficil elección, pero bueh… algún día lo tenemos que hacer… 🙂
      Pensaba yo, verdá? que en 3 años si Dios me permite… tendré a Mija en Secundaria, a MiBeba en primaria y a MiNene en kinder ¡Dios me agarre confesadaaaaaaaa!

    1. ¡JEJE! Sabía que tendría que correr, pero ahora me siento en un triatlón… espero la cosa se calme un poco cuando nazca MiNene ¿o se pondrá peor? Lo bueno, que el viernes ya le quitan el yeso a Mija y será un poco menos de trabajo 😀

      1. no cariño, no se calmará, lamento la honestidad, pero dormirás menos, TuNene estará demandante (como corresponde) y Mija y MiBeba, reclamaran mucho a su mama, (que se enamorará perdidamente de TuNene), jajaja!! pero sabes qué? serás muy, muy feliz! 😀

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