Publicado en Familia, Maternidad

¿Me disculpas?


Era tarde. Estábamos cansadas y enfermas. Ella terminaba de cenar y, accidentalmente, rasguñé su mano. Comenzó a llorar, le pedí disculpas, le dí unos besitos en su manita. No contestó, pero dejó de llorar.

Ambas queríamos dormir, sin embargo, no quise enviarla a la cama sin bañar, se roza fácilmente y mañana tenemos evento temprano, peor sería ducharla para salir inmediatamente a la calle. La desvestí y pidió sentarse en el escusado. Hizo pipí, la limpié creyendo que ya había terminado. Comenzó a gritar que todavía no acababa, que quería hacer popó y que yo sacara el papel sucio del bote ¿?. “No voy a sacar el papel” le dije, “Sácalo” gritaba. Daba de patadas, pegaba alaridos. Y seguía sin hacer nada.

Perdí la paciencia, la levanté y la metí a bañar. Ella seguía gritando y llorando a todo pulmón. El berrinche en pleno. “No me grites” le decía, “Cálmate” le pedía. ¿Cómo va a calmarse si la estoy bañando en contra de su voluntad? Forcejeamos, terminé con el cabello, los pantalones y los zapatos mojados. Ella, se tiró varias veces al suelo, no se hizo daño, quería devolver el estómago del esfuerzo. Terminé finalmente de bañarla y la volví a sentar en el inodoro. Siguió llorando un rato. Súbitamente se calmó y dijo: “No quiere salir la popó”. Sonrió y se dejó secar y sacar.

La envolví en la toalla, la llevé al cuarto, la cambié, la peiné y se recostó en la cuna. Sonreía. Cantaba. Me arrepentí de lo que acaba de hacer ¿Qué me costaba haberme esperado unos momentos más, hasta que ella misma dijera que ya no quería hacer del baño? Abusé de mi fuerza y mi tamaño, para bañarla a la hora que yo decía, pese a que ambas estábamos rendidas. ¿Dónde quedan pues los discursos de amor maternal y crianza con apego y todas esas cosas de las que hablamos las mamás? Como siempre, mando todo a la porra por mi falta de paciencia, por mi cansancio, por mi inmadurez.

-Ven- le pedí. Inmediatamente me abrió sus pequeños bracitos y se avalanzó en mi regazo.
-¿Me disculpas? ¿Me perdonas por lo que hice?
-Sí, Mami
-¿Porqué? – Quería asegurarme que comprendiera el motivo de mi petición
-Te dizcupo pod adañame. Fué un accidete.

Mi niña, mi preciosa niña, había borrado inmediatamente el desagradable capítulo del baño y su llanto desgarrador. Y encima, me regaló un: “Te quiedo mamá”, mientras se dormía apretando mi mano.

P.D. En momentos así, siento que el monstruo vuelve a salir y no merezco perdón. 😦

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Autor:

Varias ideas rondan mi mente, muchas palabras quieren salir, pocas personas que quieran oir lo que en ocasiones me es dificil decir

28 comentarios sobre “¿Me disculpas?

  1. Oli….creo que ese monstruo lo llevamos todas por dentro, fruto de todo lo que hemos vivido, lo que reprimimos, se va convirtiendo en una cosa fea que sale cuando pretendemos meter mas cosas ahí dentro…. Pero es que no cabe mas!!!

    Tu niña es muy inteligente… Sabe que lo que inicio todo fue el rasguño….. Lo del baño fue solo una consecuencia de eso, ella aun no estaba calmada por eso reacciono Asi cuando la secaste la primera vez….

    Respira profundo.

    Ojalá pudiéramos irnos a una montaña o algo y dejar libre a ese monstruo para que no vuelva mas!!!!

    1. Sí, a veces he querido correr, huir como siempre lo hago, pero eso no soluciona nada. Tengo que domar a mi monstruo, que como dice @mikelfruits sea más fuerte mi Dr. Jeckyl que mi Mr. Hyde. Gracias Fati!

  2. Hola tocaya 🙂 Admiro tu honestidad al compartir tu experiencia. A todas las mamis nos ha pasado alguna vez lo que a ti, somos humanas y la que diga que no le ha pasado debe ser extraterrestre o yogui 😉 Lo importante es darnos cuenta y reflexionar sobre ello para manejarlo mejor la próxima vez. Tu nena es una monada y muy inteligente, pues se da cuenra que lo que vivivieron en ese momento es una situación excepcional que no ha llegado a afectar su relación. Me encanta que le pidas disculpas a tu niña, yo también lo hago con el mío, y no te dejes llevar por eso de que demuestra debilidad, porque al contrario, denota amor y grandeza. Besos!

  3. De acuerdo!! Este monstruo vive dentro de todas y, a veces, sale sin compasión con toda su ira. Lo importante es que muy rápidamente somos conscientes y tenemos la humildad necesaria para pedir perdón y reconocer nuestros errores. E ese momento nuestro error se convierte en una oportunidad para aprender y estrechar aún más los lazos con nuestros pequeños, cosa que tu has hecho perfectamente. ;D Un abrazote por tu gran corazón y sinceridad, a pesar del monstruo!! Besos a la beba!!!

  4. Oli, pero si que a todas nos pasa alguna vez. No somos perfectas, somos madres, por eso humanas. Y si, nos equivocamos mucho, pero de eso también aprenden nuestros hijos. Aprenden que ellos también pueden equivocarse. Y aprenden al ver como nos comportamos después, si nos damos cuenta de nuestros errores y pedimos perdón. Ellos aprenderán a hacer lo mismo. Ojalá pudieramos desterrar al monstruo para siempre, pero dejariamos de ser un poco humanas, no?

    1. Sí Mica, no había pensado eso, dejaríamos de ser humanas. Imáginate una mamá siempre amorosa que nada le mueva al enojo o a la desesperación. Creo que no existe. Gracias por tu comentario. 🙂

  5. No puedo decirte que sé lo que sentiste, pero lo puedo tratar de imaginar y creo que lo transmites muy bien en tu escrito. Pero que linda tu nena, la inocencia es algo maravilloso, hace que se olviden los momentos menos agradables fácilmente. Tranquila, todos en algún momento nos hemos desesperado y tal vez hemos hecho algo que no estaba del todo bien, pero lo importante es reconocerlo y tratar de mejorarlo la próxima vez. Creo que la chica te dio una lección de vida y te devolvió todo el amor que seguramente has sembrado en ella.

  6. A todas nos paso alguna vez Oli! tener esos arrebatos de los que luego nos arrepentimos…Sos muy honesta en admitirlo y contarlo. Y te quiero mas por haberlo hecho♥ Lo bueno de todo esto es que siempre podemos pedir perdon a nuestros hij@s…y ell@s siempre , pero SIEMPRE nos perdonan…:)

    1. Me emociona que me quieras más por ser sincera. Me pasó algo muy raro, tenía planeado varios posts, pero no me salían las palabras, todo se centraba en el evento de esa noche. Hasta que lo escribí, descansé.

    1. No lo es, Keila, es simple. Lo que pasa es que nosotras mismas complicamos las cosas. Dejamos de escuchar a nuestro propio corazón y dejamos que otras ideas gobiernen nuestra maternidad. Besos mi pequeña.

  7. Hace unos días tuve una diferencia muy fuerte con mi #hijamayor y mi co-equipera, ‘el mostró’ como a bien lo refieres salio, tenia un buen tiempo sin aparecer, unos días después reflexionando sobre lo sucedido, me di cuenta de mi falta de paciencia, de mi intolerancia y de mi inmadurez. Que mis miedos surgieron, cada dia me voy dando cuenta de cuan grande es y que va dependiendo menos de mi, lo cual me cuesta a veces trabajo aceptar.

    Ser Padre, no es fácil ni sencillo, se aprende cada día, junto con ellos, es un gran reto que también nos va dejando una gran satisfacción. Porque la mayor parte de las veces obtendremos ese gran premio ‘Te quiero mucho’

    Felicidades

    1. De eso se trata no William? de reconocer que es lo que realmente pasa, te entiendo, uno quiere verlos pequeñitos y dependientes y resulta que ya están creciendo y haciendo su vida, aunque para nosotros siempre serán bebés.
      Me encanta la manera en que te expresas de tus diamantes, denota el gran amor que por ellas sientes.
      Gracias por dejar tu huella aquí.

  8. Oli, abrazos para ti y esa beba hermosa con corazón de oro. No es fácil reconocer cuando nos equivocamos, pero son momentos para aprender más, y para querer más a nuestra familia. Sobra decirte que me ha pasado muchas veces sentirme superada por la situación, y luego me siento fatal. Y aunque a veces es muy difícil esto de educar con respeto y apego, creo que hasta en esos momentos de estrés, se nota la diferencia. Lo que platicas de tu beba, lo veo también en Gabielin, él es capaz de decirme que me quiere y que me perdona (de corazón, no por miedo), y estar contento otra vez, sabe que cometí un error y que eso no implica que ya no lo quiero o que no estoy feliz con él. Hay que tener fe en ellos, son muy buenos niños, y serán buenas personas 😀

  9. Nena, creo que todos sacamos de repente ese monstruo. Justo estoy por escribir un post sobre esos momentos en que nos olvidamos de lo que predicamos, aunque creo que no es olvidarse, creo que somos humanos y las mamás también tenemos derecho a desesperarnos de repente, pero también tenemos la obligación de pedir disculpas y explicarles a los peques qué fue lo que sucedió.

    Creo que hiciste bien en pedirle una disculpa y asegurarte que entendiera por qué. El sacar el monstruo de repente, no significa que no los amemos con todo nuestro corazón, que no los respetemos, significa que a veces también nos cansamos y es difícil controlarnos, no somos robots.

    Dudo mucho que alguna mamá no haya estallado en algún momento de su maternidad, lo que sucede es que pocas, como tú, se atreven a decirlo porque sienten que serán criticadas.

    1. Tenemos ese derecho y nos recriminamos cuando explotamos. Tenemos esa obligación pero muchas veces no lo hacemos, no pedimos disculpas aunque sepamos que hicimos mal.
      Gracias por el apoyo. Necesito sentirlo. 🙂

  10. Oli! me emocioné con tu post!
    Me ha gustado mucho tu dialogo final con tu hija… Todas hemos tenido dias así, dias que solo queremos terminar con la rutina e irnos a descansar…. y ellos en algun lugar mas alla del berrinche, y del capricho tiene ese momento de lucidez, en el que nosotras parecemos las pequeñas. Yo también les pido disculpas cuando siento que me equivoco, y me hace bien hacerlo, me siento mas liviana, creo que es un buen ejemplo para ellas/os…
    No esta mal que estalles, no esta mal que estes cansada…. ya ves, tampoco me has dejado sola en esto! 😉 Gracias por ser honesta, por compartir con todos nosotros tu realidad!
    un beso grande!

    Carla

    1. Eso es muy común en esta tu casa, la más de las veces le digo a mi esposo: nosotros somos quienes hacemos el berrinche.
      Te admiro por pedir disculpas a tus hijos, no es fácil y muchas no lo hacen, por miedo a perder autoridad.
      Gracias por el apoyo, así no me siento sola en esta aventura. Beso recibido y reenviado!

  11. Recuerdo un post sobre las madres perfectas y lo imperfectas que en realidad somos, el gran corazón que tienen los hijos para perdonarnos, mi Leo todavía no me habla, pero me he equivocado, no soy perfecta y en ocasiones me he desesperado por algo que no le entiendo y le grito, yo que he prometido que ya no le voy a gritar, luego me arrepiento y él parece tan tranquilo, tienes un gran corazón, eres una gran mujer, una excelente mamá y tu hija lo sabe, todas nos equivocamos, todas estamos aprendiendo. Te quiero y te mando besos. Gracias como siempre por compartir y hacerme saber que no soy extraterrestre.

    1. Oh no! Jamás pensaría eso de tí! Todas nos hemos equivocado, y todas estamos aprendiendo, es verdad. Leo no necesita hablarte, tú entiendes lo que él te dice, a señas o con sonidos o con su mirada. Gracias por tus palabras, yo también te quiero Aubanel!

  12. Hay querida que casi lloro con esta entrada, no sabes las veces que he vivido esa escena con mi hija, llantos gritos, al baño….

    Te entiendo, también tengo cero paciencia y siempre me siento lo peor, me interpretas en cada palabra, ellas siempre nos perdonas, la pregunta es: nos perdonamos nosotras??

    Besos miles

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