Publicado en Familia, Maternidad, Personal

Tener Un Bebé

“… y estamos buscando tener un bebé” – concluí mi explicación a la Doctora. Ella abrió escéptica sus negros ojos y me miro por un breve momento: -Pero usted está ya muy grande señora, hay muchos riesgos en un embarazo a su edad – Silencio total, ella suspira y agrega: -Al final, es su decisión, usted sabe si se embaraza o no.

Repentinamente tuve un viaje al pasado, cuando me alivié de mi segunda hija. Mi compañera de cuarto era una chamaca de casi 18 años, dió a luz a su segunda hija con un peso de 4 kilos, inmediatamente nacer empezó a amantarla. Su voz taladra en mi cerebro: -¿Y tan grande se animó a tener un bebé? ¡Que valiente! Yo no, con ésta ya me quiero operar, pero el Doctor no me dejó. Y mire: ¡Se me está tirando la leche! Y además quedé igualita, ni se me nota.

Pues sí, tenía 35 años cumplidos, así “de grande me aventé”. A mí no me baja el calostro, sino hasta el tercer día, las enfermeras no querían darle leche de fórmula a mi beba alegando que yo era una floja que no quería amamantar. El reglamento del IMSS prohibía limpiarles las mucosas al nacer, que para eso estaba mi leche, la que -obviamente- no bajaba aún. Después de mucho solicitarles que le dieran leche a mi niña, accedieron, tomo una poca y la devolvió. A las 2 horas se llevaron a la hija de mi compañera, le dieron fórmula y la regresaron a su cuna. Mi beba se debilitaba. Estuve a punto de pedirle a la muchacha que le diera pecho a mi hija, con tal de que se reanimara un poco. No me importaba que no fuera mi leche la primera que probara, claro que las enfermeras no lo habrían permitido.

Saliendo del hospital corrimos a comprarle fórmula, mientras yo me la pegaba a cada rato con la esperanza de que la leche bajara. Nada. El tiempo transcurría y la beba se ponía cada vez más lacia, su piel parecía papel. Viernes por la noche y mi niña parecía morir. Tomamos un taxi, en medio de la helada noche, a buscar un pediatra que quisiera atendernos de emergencia. Lo encontramos, le mandó hacer un lavado esogástrico al otro lado de la ciudad. Todo parecía en cámara lenta. La niña salió con la cabeza derechita y la piel de color rosa en los brazos de la enfermera. Lloré más que cuando nació.

Me deprimí, la compañerita tenía mucha leche, pero luego me enteré que era porque tenía su beba de casi 2 años a la que todavía amamantaba, es decir, nunca se le fue la leche, ni le bajó de nuevo, todo el tiempo estuvo alimentando a su primer hija, ¿Porqué hacerme sentir mal presumiéndome la mucha leche que le salía? ¿Porqué hacerme sentir más vieja de lo que soy? ¿Porqué compararme con ella? Una enfermera le dijo que ella era muy buena “para parir” porque no había gritado nada en su parto… entonces ¿como yo sí grité era pésima? ¡Yo ya me estaba rajando!

Ahora tengo 39. Los riesgos: un posible aborto, enfermedades congénitas, mal formaciones en el bebé, diabetes, presión arterial alta, preclampsia, convulsiones, se incrementa la probabilidad de una césarea y un larguísimo étc.  que si le sigo no acabo.

Sí lo sé, soy mayor. Que ya no tendré la misma energía ni para jugar, ni para aguantarle el paso a este crío. Que mis dos hijas necesitan mucha atención, una porque es preadolescente, la otra porque se convertirá en la hija sandwich. Que apenas puedo con la casa, el ciber, las niñas, el catecismo, mi mamá y lo que surja. Que acabamos de dejar el pañal. Que el dinero escasea, que la situación económica está muy difícil. Que las niñas crecen y necesitan más y más y más. Que mi mamá está enfermá y mi mamá Gelo ya no está. Que el escasísimo tiempo que le dedico a mi marido será cercano a NADA.

Tengo miedo, ¡cómo no! con todo lo que me dijo la naturista que traigo mal y con todas esas porras de los doctores y enfermeras que casi, casi me dan un coscorrón, por andar con ideas de maternidad a estas alturas… esos mismos doctores que no quisieron operar a la chamaca “Porqué está muy jovencita” y que a mí me critican por no ponerme el aparato, ni ligarme las trompas a la hora que ellos quieren…

Pero también tengo fé. Creo firmemente que Dios pondrá los medios para llevar a cabo o no este deseo de engendrar. Porque no creo que sólo la edad sea determinante. Porque mi esposo y yo anhelamos conocer a una persona más. Porque extrañamos esos 9 meses de espera. Porque hay una voz en mi corazón que no he podido acallar. Y si en determinado momento, cayésemos en la cuenta de que no podemos tener más hijos, ambos estamos convencidos de adoptar a un bebé.

En todo esto cabilaba, cuando mis pensamientos fueron interrumpidos por la voz de la doctora: “Vamos a mandarte hacer exámenes de todo, pues si queremos tener un bebé debes estar BIEN”, mientras sonreía cual cómplice comprendiendo la contraseña.

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Varias ideas rondan mi mente, muchas palabras quieren salir, pocas personas que quieran oir lo que en ocasiones me es dificil decir

21 comentarios sobre “Tener Un Bebé

  1. Hermosa, para ser mamá se necesita más que “parir bien”, y tú lo tienes todo: amas a tus hijas, eres dedicada, paciente, inteligente, amorosa, y sobre todo, deseas otro hijo.

    Qué curioso, por cierto, yo también tuve leche hasta el tercer día, casi pensaba que nunca iba a tener. El primer día que amamanté al Gabielin fue MARAVILLOSO 😀

    1. ¡Agradezco de corazón tus palabras, las necesito! Ayer me sentía como muy desanimada…
      Lo de la leche es cuestión muy personal, cada cuerpo es diferente, pero sí, comparto la sensación, cuando al fín baja la leche, sientes que estás viviendo un milagro. Y lo es.

  2. ¡Wow! ¡Que Notición! Que Dios colme de bendiciones a tu familia y que sea lo que sea que pase, sea lo mejor para todos. Mucha suerte en esta nueva empresa que tienen enfrente, no es tarea fácil pero tampoco es imposible. Eres una Mujer en todos los aspectos y sabrás como sortear cada prueba fácil o difícil que tengas enfrente. De corazón deseo que sus propósitos de tener un hijo más se hagan realidad y disfruten mucho el proceso.

    ¡Besos Olivia! 🙂 (L)

  3. En España lo normal es tenerlos muy tarde y si el embarazo se controla bien por el médico no suele haber problemas, asi que no te preocupes, a mi me parece una edad normal, a mi hijo lo tuve con 34 años y me pareció la edad ideal.
    Y lo de la lactancia, es muy difícil y hay que respetar el que una madre no pueda o no quiera darle el pecho a su hijo, cada cual tiene sus circunstancias, asi que no dejes que te
    depriman, ¡mucho ánimo!

    1. ¡Oh mil gracias Lulú! ¡Me das muchas esperanzas! Acá si hay mucha presión por tenerlos antes de los 30 y si tienes más de 2 ya te ven raro, cuando antes lo normal eran familias numerosas, o como en muchos pueblos se acostumbra todavía, tener mucha descendencia.
      ¡Gracias de verdad, gracias! Empiezo mi día con una gran SONRISA 😀

  4. Primeramente no estás demasiado grande para tener bebés, mi mamá tuvo a mi hermana menor a los 42 años y conozco varias personas que los han tenido después de los 40 y los bebés han salido bien. Hoy las cosas son muy distintas, si te llega esa bendición, disfruta y si tienes que volver a gritar al parir hazlo sin temor, es tú dolor y nadie puede decirte qué hacer. Que Dios tome el control y te conceda las peticiones de tu corazón.

  5. Pues te confieso que el comentario lo escribí desde lo profundo de mi corazón y me alegra que pueda haber esta conexión aunque no nos conozcamos, DE NADA!!

  6. Oli Querida: Voy a rezar para que Dios les conceda el deseo que tienen en su corazon de ser padres nuevamente… que felicidad! No te preocupes por lo de la edad… ni que tuvieras 50! Hoy en dia hay muchisimas mujeres que son mamas desp. de los 35… Te mando un abrazo, no, miles y miles, de verdad! Y Mucha fuerza para que les llegue la bendicion. Te quiero nena!♥

  7. Que Dios te acompañe en esta misión. Que la Virgen santísima te cubra con tu manto y te proteja a ti y a tus hijos…. Sigue esa voz que te habla en tu interior….

  8. Y qué lindo ves? ahora tienes a tus tres hijitos 🙂
    Yo a veces me pregunto cómo haría con un segundo, si con uno siento que a las justas puedo! y la parte económica es otro factor a considerar… en fin, me imagino que todo se dará cuando tenga que darse.
    Pd. Qué mala onda la compañera de cuarto…

    1. Eso es precisamente… Para todo hay tiempo, si es que es tu decisión, el segundo bebé llegará en su tiempo y momento, lo económico siempre será un factor a tomar en cuenta, sin embargo, que no sea lo que te detenga, porque entonces no te animarás nunca.
      Gracias por leer hasta por acá 😀

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