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El Hospital III

Día 0
Mi mamá Gelo se disponía a disfrutar del partido del Santos en TV, le encendí el aparato, había una cliente en el cyber, yo estaba por meter a mi beba a bañar, mi mamá a su lado. De repente, me grita mi mamá con un tono de angustia que hace años no escuchaba: -Ven pronto!!!

Mi mamá Gelo comenzó a temblar… a convulsionarse… su cabeza se vino abajo… su mirada se perdió en el vacío… no podía hablar… apretaba los dientes… su piel blanca como el papel… no tenía pulso… los labios verdes…

Le hablamos, le gritamos, le dimos a oler alcohol, corrí por una vecina que sabe algo de primeros auxilios, poco a poco volvió a la “normalidad”. Dijo que la llevásemos con un médico, que le había bajado la presión.

Le llamé a mi tío que vive al otro lado de la ciudad, yo sin auto, prácticamente sin dinero, ella tiene su servicio médico en otra ciudad, así que lo único que se nos ocurrió fue llevarla con un doctor cuyo consultorio está cerca de mi casa.

– Efectivamente, le bajó la presión, le bajó el azúcar y está anémica. Dele una Coca.
– ¿Qué quéeee?
– Esto se debió a que pasó casi 2 horas en ayunas desde que le dió la pastilla para el dolor hasta que almorzó.

Luego, se sintió débil, inapetente, refería que le dolía la pierna que no estaba operada y las cosas volvieron a su lugar, excepto por algo… evacuó de color negro. ¿Sería la Coca? ¿La ciruela? ¿Reacción al medicamento?

Día 1
Levantándose le comenzó el asco, otra vez toda lacia. A oler alcohol y de rato ya estaba desayunando. Por la tarde fuimos a la rehabilitación. Terminó exhausta y adolorida. Su pierna y su cadera izquierdas, no la dejaban descansar. Se consiguió que le adelantasen la cita con su médico tratante.

Día 2
Casi sin apetito, mucho dolor. La baño y no muestra ánimo alguno. Ya no quiso ir a la terapia. Ya no volvió a levantarse de la cama. Sumamente decaída. Nada le calma ese sufrimiento. Pide a mi Padre que ya se la lleve.

Día 3
Le toca la cita, atravesamos las 2 ciudades que nos separan de la clínica que le corresponde… mi mamá Gelo se puso muy mala en el camino, ya no la pude bajar del auto. Le pedí ayuda a un guardia de seguridad, entre él y mi tío lograron sentarla en la silla de ruedas. Entré corriendo a urgencias, mientras empujaba la silla:  alguien atienda a mi mamá!!! les gritaba. En menos de 5 minutos, le habían puesto suero, sacado sangre para análisis (parecía agua apenas pintada de rojo), le hicieron la prueba de la glucosa… 2 minutos después mi mamá ya estaba acostada en una cama de la sala de emergencias, (¿a que horas le pusieron la bata?) con la mascarilla de oxígeno, con los electródos conectados, mientras 2 doctores y 4 enfermeras le rodeaban atendiéndola con tal premura y cuidado que no pude articular palabra alguna. En un momento, las piernas vendadas. ¡Dios! Eso es eficiencia.

Todo pasó muy rápido, un doctor me interrogaba a mí, otro a mi mamá, mi tío esperando afuera por noticias. El galeno le dijo a mi mamá que le llamara a todos sus hijos, hermanos y familiares, mi mamá Gelo venía muy grave, estaba a punto de morir.

¿Qué tenía? Presentaba sangrado y no sabían de donde provenía. “Coma diabético” dijo el médico. Lo negro que vimos aquel día, era sangre digerida y no sabíamos. ¿Porqué coma diabético si mi mamá no tiene diabetes? Ella padece únicamente de presión alta. En aquel momento, tenía 2 de hemoglobina, el azúcar se le disparó a 489, su presión bajó a lo mínimo, la urea presentaba sedimentos… agonizaba.

¿Porque no la llevaron a  urgencias? ¿Desde cuando sangraba? ¿Presentaba fiebre? ¿Le dolía el cuerpo? ¿Vomitaba? Me preguntaba el hombre de bata blanca mientras hacía anotaciones. Entonces, no la cuidé bien… entonces no me dí cuenta… entonces no debí llevarla a aquel médico… entonces yo tengo la culpa…

incompetente
incapaz
impotente
ignorante
imbécil

– Usted tiene que ir a comer, si no al rato la van a internar también– me indica el guardia que nos recibió. ¿De cuándo acá un perfecto desconocido se apura por mí? O.o

Para la tarde, ya estaba en Terapia Intensiva. Necesitamos donadores. De 8 a 10 donadores. ¿De dónde los voy a sacar?

Día 4
-Que vengas- dice mi mamá al teléfono – ya nos dieron permiso de despedirnos de ella.

Ningún taxista quiere llevarme hasta allá. Que amenazados, golpeados y robados. Que las balaceras. Mi mamita Gelo se muere. No voy a llegar. No voy a alcanzarla.

-Dios es muy grande, tal vez está sufriendo mucho, ya cumplió su misión, déjeme acercarla lo más al límite estatal- El taxista dándome palabras de apoyo hasta conseguir otro taxi al que transbordé.

Mi hermano, quien hizo guardia durante la noche, me recibe con los ojos hinchados de tanto llorar. Nos abrazamos.

Necesitan hacerle una endoscopia, pero no saben si la resistirá. Está por demás agotada. Sobrevivió.

Que hay demasiada sangre, no les permite ver cual es el órgano dañado, es necesaria la operación. Por su edad, la anestesia, la reciente operación anterior, no saben si la tolerará. Sobrevivió.

Muchos pacientes salen bien de la cirugía para morir en la sala de recuperación. En este caso, mamá fue llevada de regreso a Terapia Intensiva… donde sobrevivió.

Le retiraron parte del estómago y de intestinos ulcerados ¿Porqué? ¿Cómo? Nadie atina a decirnos la causa. Creemos es por tanto medicamento, tal vez el estrés, o la depresión, o… o…

Donadores… quieren donadores… si no pude conseguir 2 donadores para mi mamá , ¿Cómo obtendré más sangre para mi abue?

Llamadas a amigos, familia, vecinosTwitter, FaceBook, Messenger… Se busca sangre…

Día 5
Sigue perdiendo sangre… así como la transfunden así la desecha… Grave… llegaron donadores, 5 alumnos del Tecnológico de Lerdo, sólo aprobaron a 2. Ahora quieren de 10 a 15, que porque ya desfalcamos al banco de sangre. El Lunes hay puente. El fin de semana más largo de mi historia. El Sacerdote la visita. Familiares y amigos en cadena de oración. No sé como agradecer a cada uno.

Día 6
¿Porqué no la llevaron a urgencias? Todos los días alguien me hace esa pregunta. Todos los días me la hago yo también. Al grado que me he sentido culpable y responsable por todo lo que le ha pasado. Llorar no sirve de nada, lamentarse tampoco. “Si hubiera… si hubiera…” Hasta que algunas personas me hicieron abrir los ojos: hice lo que pensé en su momento era correcto. Es muy fácil para cualquiera venir y decirnos a mí y a mi mamá lo que debimos hacer. Ellos no estaban ahí. Ellos no la vieron.

Salgo otra vez afligida de mi casa rumbo al hospital. Mejor dormiré en casa de mi mamá. Mejor dormiré en cama de mi mamá. Así sentiré su calorcito, oleré su aroma y escucharé el teléfono si alguien llama.

A media noche marca mi tío, que súper urge donadores de plaquetas para el día siguiente. ¿Habrá alguna especie de súper 24×7 para solicitar préstamos del preciado líquido rojo? 😦

Día 7
Dono mi sangre para las plaquetas, junto con la cuñada de mi prima y su sobrino. Me siento llena de vida. Es la primera vez que lo hago. Todo bien, salvo que hice bizcos mientras charlaba por el celular de mi marido. Me aceptaron mi sangre. Estoy feliz. 🙂

Otro guardia ya mayor, comparte conmigo su almuerzo: tacos de chicharrón en salsa verde con frijoles. Mientras espero por mi plato de Corn Flakes y un mini plátano que el hospital amablemente me proporciona, le hinco el diente a los taquitos con doble tortilla. 😀

Que no cuentan con el aparato que separa las plaquetas de la sangre, que lo van a hacer manual y se tardan varios días. Ya no estoy tan feliz. 😦

Día 8
Mis tío busca opciones particulares, para el mentado aparatito ese, costos elevadísimos, pero que con un donador lo hacen rendir por 10 paquetes de plaquetas.

Llamo a diferentes estaciones de radio, en la televisión no me contestan, sigo mandando mails, haciendo llamadas, tuiteando, suplicando ayuda. Muchos quieren apoyar, no pueden. Toda la familia movilizada, corriendo, llamando, buscando, orando, cuidando…

Ella está luchando por su vida, pone de su parte, no quiere irse aún… sin embargo sufre… aun sedada siente.

Muy noche me marca mi tío: ya se consiguieron las plaquetas, no fue necesario pagar, se las ponen mañana.

Día 9
Sufre paro cardiorespiratorio. Su corazón dejó de latir. El mío también. Le estabilizan y una vez más: (lo vuelvo a escribir) Sobrevivió.

Quiero ir con ella, cada vez que me dispongo a partir, llegan clientes, me mareo, me llaman… parece que alguien no quiere que salga de casa. ¿Y si voy, que haría? ¿De que serviría?

Estoy en stand by. Ni lloro, ni río, ni imagino nada. Sólo espero. Espero una llamada.

Día 10
Corren los primeros 60 minutos de este día. Escribo esta entrada para mantenerme despierta, aguardando escuchar noticias al otro lado de la línea. En manos de mi Señor está.

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Autor:

Varias ideas rondan mi mente, muchas palabras quieren salir, pocas personas que quieran oir lo que en ocasiones me es dificil decir

12 comentarios sobre “El Hospital III

  1. Mi niña, efectivamente la evacuación que tubo Mama Gelo es sangre digerida se llama Melena, eso significa que hay sangrado de tubo digestivo bajo, hay perdida de sangre de algun órgano, por esto la anemia, la hemoglobina de 2, si es muy grave corazón, la glucosa en 479 entras en cetoacidosis arriba de 600 entras en coma hiperosmolar, la hipertensión se acompaña por la diabetes. Creeme no es descuido tuyo, ni de tu mami, la Hipertensión, al igual que la diabetes se disparan súbitamente, no es culpa de nadie, no eres Médico, ni enfermera, efectivamente no existe el hubiera, tu hiciste como decimos los paramedicos y enfermeras, hiciste lo humanamente posible dentro de tus posibilidades y conocimientos, te lo digo de corazón no te sientas culpable de nada, sientete culpable cuando tengas los conocimientos y no hagas nada, tu tranquila, y dejale tu carga a Dios dejale ese costal que llevas cargando, entregaselo, el te iluminara y te guiara. Me despido Nena, que mi papi Dios derrame su presiosisima sangre sobre las 3 y las bendiga.

    1. Aunque lo diga no lo he hecho… necesito quitarme ese costal de encima. Te leo con lágrimas en los ojos, luego de que hace 5 horas estaba totalmente seca. Tus palabras son un bálsamo en estos momentos de dolor.
      Gracias Ednna!!!

  2. Orcita preciosa, quisiera tener el súper poder de llenarte de consuelo de forma remota, muchos te lo han dicho ya, hiciste lo que creiste oportuno y que en su momento con tus medios pudiste, es conmovedora toda la historia que haz vivido estos días, no puedo imaginar el remolino de emociones que experimentas. Ponte en manos de Dios, de la misma forma encomienda a Ma’ Gelo, de todo corazón deseo que esto termine de la mejor forma para todos.

    Te Mando mi Cariño y Fortaleza donde quiera que te encuentres en este momento.

    1. Así es, he vivido un remolino de emociones, del llanto a la risa, de la culpa a la depresión, de la esperanza a la inercia…
      Yo sé Liz, que estás conmigo y aunque no lo creas cada abrazo tuyo lo recibo.

  3. Se me arrugó el corazón al leer toda la historia. No puedo más que decirte que no tienes culpa de nada. Como dice el comentario de más arriba, hiciste lo que creiste conveniente y tanto la glicemia como la tensión se disparan sin aviso, que te lo digo yo que mi mamá sufre de las dos.

    No puedo hacer mucho desde aqui. Solo puedo enviarte la mayor cantidad de luz posible para ti, tu familia y en especial para Mama Gelo. Solo puedo decirte que te abrazo y ofrezco mi hombro invisible para que llores en él. Te quiero mucho y no me gusta sentir que sufres, pero si ha de ser así, solo me queda acompañarte para ayudarte a sobrellevar el momento.

    Sigue teniendo fe. Aunque al final ella se vaya con su Padre. Sigue teniendo fe. La vida sigue, ella, igual que todos, solo está de paso. Vino para cuidarte a ti y a tus hermanos, para traer al mundo a tu mamá, para lograr que la familia que le asignaron saliera adelante, y lo ha hecho con éxito. Si ella desea descansar, deja que lo haga. La van a extrañar, claro que sí, porque es una mujer maravillosa (la conozco a través de ti, y si tu dices que es maravillosa, no tengo dudas), pero pueden relajarse recordandola, y agradeciendo a Dios por haberselas prestado.

    Un fuerte abrazo, y aprovechando que con la distancia puedo estirar mis brazos, abrazo tambien a Mamá Gelo, y a tu mami.

    1. Sé que no tengo culpa, sin embargo… tiendo a sentirla.
      Entro al blog y leo tus palabras de aliento, el corazón se acelera y la respiración se agita. Es como un llanto que hierve y de tanto no alcanza a salir de mi pecho.
      Recibo tu abrazo con los míos abiertos, absorbo tu luz y también la reflejo, ambas mi madre y mi abuela son alcanzadas por ese cariño tuyo tan inmenso. Gracias!

  4. Oli,
    Mi Oli preciosa a quien a pesar de no conocer en persona quiero tanto, me acabo de enterar y estoy sufriendo junto contigo.. Se que no hay palabra q pueda decirte q te haga sentir mejor mas q Dios padre sabe xq hace las cosas, recuerda que tu no tienes ni una pizca de culpa xq esto ya estaba escrito x el.. Piensa que fuiste una excelente nieta hija amiga, en tu mente solo deben existir los buenos recuerdos de cuando estaban juntas.. Te mando todo mi cariño y mis oraciones.. Animo! Ella esta en un lugar mejor.. Tu corazón..

    1. Ale bella, mi mamá Gelo aun sigue en Terapia Intensiva, atada a varios tubos y cables… ahora mismo me dispongo a salir para cubrir el turno de la noche… Sólo Dios tiene la última palabra… Gracias por tu presencia!!!

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