Siete Meses y contando

MiNeneMiNene cuenta ya con 7 meses de existencia extrauterina.

Se sienta solo, todavía se cae de lado por el peso de su cabeza (supongo). Tiene dos pequeños dientecillos al frente y se deja entrever que viene un tercero. En su cabecita se encuentran 3 remolinos, que hacen de su escasa cabellera un panorama por demás encantador :P

Es muy fuerte, si atrapa tu dedo te soltará hasta que pierda el interés o se ponga morado o ambas. En la cuna se rueda para alcanzar el barandal, se afianza con sus manitas hasta que logra lo que se propuso: ponerse en pie. Aún no gatea, pero parece no tener mucho apuro en ello.

Dicen que está gordo. Yo digo que no. En sus manitas y rodillas se le forman esos graciosos hoyitos que siempre buscaba en mis muñecas cuando era niña.

Le cantamos las papas y papas, witzy witzy araña, pom-pón, estos piecitos, y otro montón. Un día hizo “papas y papas” y cuando lo quise grabar se limitó a aplaudir con su mano rebotando en su pierna.

Sus piecitos son regordetes, si no fuera porque los necesita para caminar hace mucho me los hubiera comido. Bueno, sí me los como (a besos) aunque le suden…

Sus ojitos son tiernos e inocentes, igual que su sonrisa.

Le gusta jugar a las escondidas, “el on-ta bebé?” se escucha a diario en casa, interpretado por MiBeba. Él suelta su carcajada y se asoma a buscarla.

Mija lo carga apenas lo escucha quejarse, es muy buena para dormirlo, tiene brazos maternales.

Huele a caramelo.

Le pide brazos a MiEspo apenas él llega a casa.

Se asusta con los desconocidos, llora desconsolado si alguien lo carga y voltea a verme como diciendo: “No me abandones”

Antes lloraba a la hora del baño, ahora se enoja si se termina. Lejos quedaron los días en que le ponía el asiento para recostarlo, ahora parece un pulpo enjabonado, no se está quieto y todo quiere tocar y llevárselo a la boca.

Usa ropita de talla uno (año) y se le ve bien. Ni justa ni grande, bien. Le han regalado mucha ropita y otra poca que yo había comprado en bazares, gracias a todos no le ha faltado que ponerse ni en invierno, ni en primavera.

Nos habla: Babá (Papá), Amamá (Mamá), Hanana (Hermana-Mija), Hana (Hermana-MiBeba).

Nos pide: Aba (Agua), Ita (Lechita), Ya (que lo retiremos del wc).

Nos avisa: Si quiere hacer popó aprieta la boquita, si quiere comer se inclina hacia adelante y mueve efusivamente las piernas, si está aburrido gorgorea grgr grgr grgr.

Le da risa que los perros ladren. Le asusta que Mija discuta con MiEspo.

Una noche terminé de darle leche, me cubrí el pecho y en eso él se voltea desesperado y dice: ¡Nooooo! y me levanta la blusa con ambas manos. :P

Ríe. Sonríe. Grita de gusto.

Me enseña a ser paciente.

Lo amo.

Sólo quería decirte

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MiNene… hijo de mis entrañas… ¡te amo tanto!

Desconocía yo que se podía entregar una y otra y otra vez la vida, en cada llanto, en cada mirada, en cada noche.

Eres un ángel con las alas escondidas, no puedo dejar de verte cuando duermes, cuando gritas de gusto, cuando derramas tus lagrimitas por el dolor en tu barriguita.

Eres perfecto. Tus ojos, tu naricita preciosa, tus labios rosas, tus 2 dientitos, tus pequeñas orejas, tus deditos, tu espalda suave y tu dócil cabello.

Por las mañanas cuando despierto y te veo a mi lado, no puedo más que dar gracias al Creador por tan maravillosa obra. De inmediato me sientes y abres tus ojitos, me regalas una gran sonrisa, tu manita acaricia mi rostro, como diciendo: ¡Te amo tanto mamá! ¡Hoy nos espera un día fantástico!

Y me asombra tu asombro, me alegra tu alegría, me enternece tu ternura…

¡Eres tan pequeño y tan grande! ¡Todo te causa sorpresa! ¡El mundo es terreno para explorar!

¡Oh mi niño hermoso!

En los momentos en que me he dejado caer, en que me rindo al cansancio, a la frustración, al enojo… volteo a ver tu dulce carita y transformas mi mueca en una gran sonrisa, tu inocencia me invade y soy de nuevo feliz, me  inyectas energía para seguir el día, me recuerdas el milagro que es que estés aquí conmigo, a mi lado, dependiendo mutuamente uno de l otro…

Pues yo te necesito como tú a mí, eres alimento para mi corazón, fuerza para mi cuerpo, paz para mi interior…

Te abrazo, te beso, te huelo, te siento, te arrullo, te aprieto suavecito contra mi pecho, no puedo dormir si no te percibo…

Me enamora que me llames ¡amamá! y que cuando te siento en mi regazo, tuerces tu cuello hasta que tu mirada se encuentra con la mía y tus deditos tocan mi barbilla, como diciéndome ¡Aquí estás mamita!

Tu padre dice que cuando me ves te salen corazones de los ojos, yo sonrío porque a quien se le sale el corazón es a mí…

Ruego al Señor me dé salud y vida para verte crecer, hacerte un hombre de bien, que me permita ver el día en que ya no me necesites más y puedas tu rumbo andar, pero que sepas que siempre que lo requieras puedes a mis brazos abiertos regresar…

Sólo quería decirte eso, que te amo, ¡Te amo tanto! ¡Te amo mi niño, te amo hijo mío! ¡Te amo!

Sin Paciencia II

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Los ojos inyectados de rojo sangre.  Los hombros tensos, la columna adolorida cual bate de beisbol recién usado. Los dientes rechinando, las venas del cuello a punto de estallar. La garganta reseca de tanto gritar, una fuerte opresión en el pecho, dolor inmenso en el corazón que está por colapsar. El cerebro no cabe en la cabeza. La boca llena de reclamos, la mente cegada por el enojo, las manos retorcidas de frustración.

-”Déjame en paz”, “Déjame sola”, “Me haces sufrir”, “Te portas muy mal conmigo”

Amenazas, reproches, regaños, más gritos, sollozos, lágrimas mudas, miradas de rencor.

Estallé por una nimiedad. Me dejé cegar por la furia, ya no pude contenerme más. Caí en el juego de la provocación, haciendo exactamente lo contrario a lo que mi instinto me dictaba. Ahora sí que me pasé por el arco del triunfo toda la filosofía de la Crianza Respetuosa, los libros de Carlos González y los blogs de maternidad. El saldo: mis muñecas lastimadas, su confianza quebrada.

Se supone que la adulta soy yo. Se supone que quien educa soy yo. Se supone que quien no pierde la paciencia, se autocontrola y debe dar el ejemplo soy yo. Puras suposiciones

Mal, muy mal me porté, el monstruo se apoderó de mí desplazando mi yo consciente a un rincón. Corrió a refugiarse a casa de su abuela, quien la acogió en “lo que se le pasa el carácter y a tí también”. ¡Chicles! Función gratis para toda la cuadra, drama en 3 actos sin efectos especiales añadidos. Tuvo que venir MiEspo del trabajo a hacerla de referi.

Cuando regresó a casa fue ella quien pidió perdón. Luego lo hice yo. Nos abrazamos. Ella sigue como si nada hubiera pasado, más no yo. :(

Mamá Malvada

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Ya no sé que hacer, sencillamente, no encuentro el modo.

Ya hablé, escuché, grité, callé,  recé…

Todos los días discutimos Mija y yo, ella pide más “libertad” pero no quiere cumplir con sus obligaciones. ¿Qué es la libertad? Le pregunto. Me contesta que hacer lo que ella quiere: Ver tv, navegar en Internet, usar el celular que su tía le regaló… ¡Claro que puede hacerlo! Una vez que haya cumplido con sus tareas escolares, ejercicios, aparato dental, baño diario y cosas tan terribles como alzar su cama, doblar su ropa y levantar sus trastes.

Me dicen que la tengo muy consentida, que debo usar mano firme, que con un par de nalgadas basta. No funciona, lo intenté hace mucho, no funciona y me arrepiento de haberlo hecho, le he pedido perdón de muchas formas… simplemente no funciona, no erradica la conducta indeseable y solo crea enemistad y rencor entre las partes.

Ahora bien, tiene once años, y como dice Franco de Vita, es más alta y más fuerte que yo, de momento es una chiquita que desea ser apapachada y al instante es una adolescente que grita, golpea, patea, rompe y se enfurece.

A cada rato me sale con que se va a ir de la casa, ayer ya hasta sus mochilas tenía listas con cambios de ropa… ella muy nice se quiere ir del hogar, pero cargar con ropa y celular ¿Qué onda? 

Dice que no se va porque quiere mucho a MiNene, MiBeba sufre muchísimo cada vez que ella le dice:“Esta noche sí me voy”, hablamos y volvemos a hablar, se calma y así hasta la próxima vez que haya un regaño, o una mala cara.

Lo peor de todo es que, en cierta ocasión no sólo planeaba irse sino que además hablaba de quitarse la vida… que ya no aguantaba a sus compañeros de clase, que la regañamos mucho, que ya no quiere amanecer… esto fue antes de salir de vacaciones de invierno, parece que ya abandonó esta idea, pero me ha angustiado tanto…

Cuando ella tenía como ocho años también decía que se iba de la casa, me gritaba mucho y me pegaba. Una vez me colmó el plato y la saqué a la calle, le dije que estaba bien que se fuera, a ver que hacía. Lloró y me pidió que volvieramos a ser amigas, y tan tan. No se volvió a hablar del asunto. Hasta ahora.

Serán las hormonas, será que está resintiendo a MiNene, será el clima o la cotización del dollar o el fin del mundo o no sé..

Y por si esto fuera poco, MiBeba se siente una bebé, ya tiene cinco añitos y habla como chiquita, hace como que tomara teta, camina como si estuviera aprendiendo apenas, llora como de meses… 

Sé que se siente desplazada por MiNene, intento hacerle ver que ella tiene un lugar en esta familia, pero el del pequeñito ya está ocupado, que los bebés no pueden valerse por sí mismos y ella puede hacer muchas cosas de “niña grande”.

Se infarta, grita como poseída por la menor contrariedad, le pega a la hermana, nos cierra la puerta, tira lo que se encuentra a su paso, hace tremenda rabieta, nos acusa de ser malvados, “Nadie me quiere en esta casa, solo MiNene, me engañaron”, ”Ya no eres mi mamá”, “No sé para que nací”.

Hacen ellas su berrinche, hago yo el mío. Y seguimos aquí, sin madurar ninguna de las tres.

Mija y las Vacaciones

Mis hijas de vacaciones y el clima bastante frío no son una buena combinación.

Hoy por ejemplo, le pedí por quincuagésima ocasión a Mija que ordenase su baúl de los juguetes y a MiBeba que se alistara para bañarla, esto mientras yo terminaba de darle pecho a MiNene, enviar unos correos del trabajo, buscar eventos para la tarde esperando poder sacar a pasear un rato a mis tremendas, haciendo changuitos para que el niño se duerma 10 minutos y lanzarme a lavar la pila de trastes…

En fín, que pasaron de gritarse y pelear al silencio peligroso… atendí unas llamadas de celular de mi jefa, me fui a asomar creyendo encontrar a MiBeba dormida y a Mija con la laptop o con el celular que su tía le acaba de regalar… sólo escuché sus voces pero no las veía ¡AJÁ! estaban en el patio…

Salí con MiNene a cuestas, MiBeba dijo con voz alta y tono de “yanoscacharon”: “ahí viene mamá”.

-¿Qué están haciendo? -Les pregunto mientras recorro el escenario: MiBeba en chanclas y pijama trepada en el lavadero, con la manita lista para abrir la llave que alimenta la manguera, un charco de agua en el piso, su juguete nuevo de construcción en medio del patio, Mija haciendo su narración mocosa y tosienta y grabando con el celular…

-¡Estamos haciendo una película!
-¿Porqué no me habían dicho nada?
-¡Porque queríamos darte una sorpresa!
-¡Pues vaya que me la dieron! ¿Desde que horas les pedí que ordenaran el baúl? ¡A tí te dije que te iba a bañar! ¡Está haciendo aire frío! ¡Se me van a enfermar! ¡Dejen todo esto!
-¡Pero sólo nos falta terminar! ¡Ándale! ¿Sí?
-¡No! Mijas: que bueno que tienen tanta imaginación, que bueno que estén jugando, pero primero hagan lo que les toca hacer, van a regresar de vacaciones y su cuarto sigue tirado…
-¡Ándale! ¿Sí?
-¡No! Está haciendo frío, dame ese celular ¡ya!
-¡Ándale! ¿Sí?
-¡Les doy 5 minutos y se meten a la casa! ¡Y no quiero que se mojen!
-¡Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!

¡Chicles! Cada vez me vuelvo más blandita…

P.D. Recién en la mañana me preguntaba Mija que era lo que más me gustaba de estar de vacaciones cuando era niña: JUGAR le contesté… yo no recuerdo que mi mamá me tuviera recogiendo mis juguetes, ni limpiando la casa… jugaba mucho, veía películas de navidad, me aburría y apagaba la tv, salía a brincar y correr entre los árboles, en la bicicleta, a jugar con mi hermano, escondidas, la trais, con las muñecas y los carritos, a investigar las plantas y los bichos, a ver fotografías viejas… y pues sí, como dice MiEspo, son niñas, y eso es lo que recordarán cuando crezcan… de como armaban sus historias y mamá las estropeaba.

P.D2. Acá la primer parte de la pelí…

Mi Familia Ideal

-¿Cuál es el secreto?- Me preguntó mi amiga alzando la ceja, con la esperanza reflejada en su rostro, como si yo fuera la poseedora de tan valiosa información.

Llevamos 15 años de matrimonio, criamos a 3 hijos, él trabaja fuera de casa, yo trabajo en casa, tenemos un cyber que a veces agoniza. El ayuda con las labores del hogar, yo aporto ensuciando. Él es bueno reparando y yo descomponiendo. Él es comprensivo, maduro, tierno, amable y yo… soy yo (a saber: caprichosa, terca, enojona, mandona, sensible, chipil y párale de contar, que de eso no iba el post).

Recuerdo bien, que un amigo nos platicaba acerca de su novia en turno, lo vimos tan enamorado y dijimos: “ella ES”. Sin pensarlo más se casó, al cabo de unos meses y varios problemillas, vino y le reclamó a MiEspo O.o qué porqué a él le iba mal si a nosotros nos iba bien, qué porqué le habíamos engañado diciéndole que todo era miel sobre hojuelas y la verdad era otra… pero nosotros jamás dijimos eso.

¿El secreto? ¿Para seguir juntos? ¿Para llevar un hogar? ¿Para educar a los hijos? No lo sé, no tengo la menor idea. Si la tuviera otro gallo cantaría. Y es que… la gente nos percibe como una familia perfecta, ejemplo a seguir, un matrimonio estable, unos hijos bien portados… No, la realidad dista mucho de esa imagen.

Para empezar, la perfección desconoce este domicilio. Discuto con miEspo por el dinero, por la educación de los niños, por el tiempo y la falta de él, por el dinero, porque me deja los tenis en el negocio y olvida tender la toalla, porque yo no barro entre semana ni los fines de semana y dejo la ropa en el sillón por meses, por el dinero, porque se tarda en traer la merienda y porque paso mucho tiempo en Twitter; y también por el dinero. Procuramos no gritarnos, pero a veces lo hago. Nunca nos decimos groserías, no nos golpeamos (aunque yo le he dado algunos manotazos :( ). Respeto ante todo. Hace mucho dijimos: no irnos a la cama enojados. Lamentablemente no siempre lo cumplimos. :(

Hay hábitos que nunca van a cambiar, hay actitudes que nos es difícil erradicar, aunque llevemos tanto tiempo juntos parece que tenemos pocos meses de casados, todavía le sorprendo con alguna maniacada, todavía no comprendo porque hace tal o cual, sin embargo he aprendido a vivir con ello.

Confianza: Platicamos de nuestras cosas, nuestros sueños, nuestros miedos, yo más que él, porque como la mayoría de los varones, él es algo más reservado (a ver si no me regaña por andarlo balconeando, ya me había advertido que no platicara de él en el blog, ¿pero luego de que va a vivir este espacio? ¿De pura Mija y MiBeba?:P). Yo soy muy detallada en mis explicaciones (no se había dado cuenta usted ¿verdad?) y bueno, no me alcanza el tiempo para hablar, ¡por eso abrí este blog! para platicar por acá lo que no alcanzo a charlar con el mariado. Trato de no guardarme las cosas, igual no siempre lo consigo y me trago los corajes y al rato exploto y nos enojamos, normalmente yo tengo la culpa, y debería pedir perdón más seguido… pues ahí está este hombre que aún me ama, de lo contrario, hace tiempo me habría mandado a la porra y sin pompón :(

¿Y que hay de la Intimidad? No sólo en el plano físico, hablo de lo que es íntimo, sólo entre él y yo, los secretos compartidos, la complicidad, la comprensión, la amistad y la pasión integradas en una relación. Que prefiero contarle a él antes que a nadie, que él me conoce tal cual, sin maquillaje, sin fajas, sin poses, sin falsedades y yo a él.

Las niñas… ¡oh, las niñas! Todo mundo dice: que son lindas, obedientes, nobles, inteligentes, cumplidas, tranquilas, “buenas niñas”. Sí que lo son, no lo voy a negar. Sin embargo, también tienen su lado B como los casetes de 60 min. ¡Y que nos agarren confesados!

Porque a estas alturas del partido, ya no sé a quien culpar. Que si la preadolescencia, que si reclaman atención, que si se quieren hacer las chiquitas, que si MiNene, que antes de MiNene,  que si el calor, que si el frío, que si el bullying, que si el Internet, que si la TV, que si los compañeros de la escuela, que si la edad…

Cada día es una de regaños, de alzar la voz: Arriba! Alza la cama! Termina de desayunar! Que tiras la leche! Quítate la pijama! Peínate! Lávate las manos! Cepíllate los dientes! Haz los ejercicios! y el Militar Mode On a todo lo que da: ¿Ya terminaste la tarea? ¿Ya limpiaste tu cuarto? ¿Ya te pusiste el aparato? ¿Ya te pusiste los zapatos? ¿Ya te quitaste el uniforme? ¿Ya recogiste tu vaso tu plato?  y más gritos y sombrerazos: Bájate que te pegas! No lo cargues que lo zarandeas! No lo beses que lo contagias! Levántate que está sucio! Salte que te quemas! Métete que está frío!

Yo soy Mamá NO:

-¿Me das permiso para ver la tv? -No, hasta que termines la tarea
-¿Me das permiso de usar la compu? -No, hasta que limpies tu desorden
-¿Me llevas con mi amiguita? -No, que estoy atendiendo el cyber
-¿Me dejas llevar refresco a la escuela? -No, que te hace daño
-¿Me dejas tener novio? -No, hasta que cumplas 30

Y así… y asá… y hago mis corajes, todos los días me repito: hoy no voy a regañar, mantendré la calma, las trataré con cariño y paciencia… y anda, que MiBeba llega del kinder y no se quiere quitar el uniforme, trae su calzado repleto de arena (a veces los vacía a veces no, o bueno sí, pero en la cama), se quita los zapatos y se anda descalza toda la santa tarde, tengo que corretearla para bañarla, se porta como bebita y quiere que la bañe, la cambie y casi casi que le dé de comer en la boca, NO COME, le grita a Mija, se trepa a los sillones, se tira de cabeza, se sube a la cuna de MiNene, deja tirados sus recortes por toda la casa, si algo no le parece me sale con “NO ES CIERTO” y “¿Qué tiene de malo?”, para toda pregunta e instrucción un NO gritado es la respuesta por obligación…

Mija vacía el envase de talco en las camas, se acaba el shampoo en su “Hispary” (loción que ella inventó mezclando shampoo, enjuage, perfume, espuma de jabón, gel y lo que encuentre en el baño y tocador, sirve para aplacar los pelos, curar raspones, sanar moretones y entretener a MiBeba), le desespera que la quiera peinar con colita “porque se ve fea” ¿?, rompe las hojas de su cuaderno porque borra con mucha energía, pasa días sin hacer sus ejercicios, me grita, me berrinchea y casi se tira al suelo (¡oh, pero estaba ocupado por mí!), no quiere compartir sus galletas con MiBeba, hace exactamente lo contrario a lo que le pedimos, niega lo que hace, llora, le contesta groseramente a MiEspo…

El otro día discutía con ella que no quería hacer la tarea y deseaba ver tv, me dice que así se entretiene y que yo no sé por lo que ella tiene que pasar en la escuela, que la molestan, que le pasan muchas cosas y yo no me entero ¿Cómo me voy a enterar si no me platica? Todos los días le pregunto como le fue, como la trataron, que aprendió y me contesta que bien y se encierra en su cuarto a jugar.

Ayer, me morí del susto, como Bren que se le escondió Bianqui, así se escondió MiBeba aconsejada por Mija. No la hallé en toda la casa, normalmente le hablo y se oye una risita, un “aquí estoy”, ayer nada, silencio de MiBeba, carcajadas de Mija porque yo no la podía localizar, hasta que al fín, no sé como, la encontré: estaba metida en el cesto de la ropa sucia, tapada con una cobija… bañada en sudor y con una cara de susto: “yo ya me quería salir pero mi hermana dijo que no, que hasta que llegara papá”. Deshidratada, adolorida y cansada estuvo como media hora metida en el bote… se pudo asfixiar… se pudo desmayar… no sé… regañé a Mija, le llamé la atención, le dije lo peligroso que era jugar así y que, considero eso fue un abuso, porque MiBeba ya quería salirse y ella no le permitía hacerlo :(  Mija es muy imprudente, ya sé que no se le debe exigir mucho a su edad, pero jamás visualiza lo que va a pasar, que algo pueda salir mal. Y si sale mal es culpa de medio mundo, pero no de ella. Nunca acepta su responsabilidad.

Me siento mal, porque se supone que estoy en casa para estar pendiente de ellas y así suceden estas cosas, me digo pues ¿qué tengo que estar literalmente pegada a Mija? Para checar que no tenga más accidentes, que termine su tarea y no haga travesuras… ¿y el ciber? ¿la lavadera de la ropa? ¿la comida? ¿MiNene?

Me dan unas ganas de agarrarlas a nalgadas ¡caray! ¡qué mal! y con las ganas me quedo… En vez de golpearlas, les hablo fuerte y siguen sin hacerme caso. Entonces sí que me enojo, les castigo alguna cosa (juguete, tv, compu, celular) y me retiro, les digo que estoy muy molesta, que me dejen un momento sola, porque exploto y no quiero hacerles daño, me voy a otro cuarto… y me pregunto ¿cómo puedo hablar de crianza con apego si yo misma no respeto sus tiempos? De repente no sé que hacer, si gritar o dejarles de hablar. Hablo con ellas, les explico las consecuencias de sus actos, y siguen igual… no limpian, no recogen, no obedecen… me gritan, me juzgan… Con todo y son buenas niñas, luego de mucho terminan recogiendo, limpiando, ordenando, haciendo su tarea…

Cada una tiene asignadas pequeñas tareas en la casa: Mija es la encargada de las servilletas y de la luz, MiBeba de los cubiertos y de los ventiladores, MiBeba me ayuda con las pinzas al tender ropa, deben alzar sus camas, recoger su plato y vaso al terminar, guardar sus juguetes, colocar la ropa sucia en el cesto, auxiliar a MiEspo en el testing de las compus y ayudar con MiNene dentro de sus posibilidades. Lo hacen una vez sí y dos veces no, ahí es donde comienzan los problemas.

Tengo tanto miedo por su futuro, me pregunto si las estamos educando bien, sobre todo a Mija, que está en una edad muy difícil y con quien me peleo ¡a diario! No me tiene confianza, me tiene miedo y me da mucha tristeza. Prefiere hablar con MiEspo antes que conmigo… y me temo que estoy repitiendo la historia de MiMamáO conmigo, igual yo prefería hablar con MiMamáGelo que con mi madre, porque siempre le tuve más confianza… :(

Precisamente hoy tocó junta en la escuela de Mija, a la que asistió MiEspo. Resulta que Mija sacó el 1° lugar de calificación del salón, la maestra dijo que teníamos que trabajar en su autoestima y ¡nos puso como modelo de familia! @.@ Le dice a MiEspo: Díganos el secreto para tener una niña tan buena como Mija ¡Toing!

P.D. Sigo sin entender y sigo sin  saber cuál es el secreto mentao.

En Mi Cama Somos

Bueno, no, mentira. Ok, sí, hemos sido cinco un par de veces, porque mi cama es matrimonial (aún no consigo la king size) y miEspo y Mija son altos… y duermen como X, así abiertos haciendo una equis con su cuerpo… y yo hecha tirita en la orilla de la cama, abrazando a MiNene y MiBeba hecha bolita en alguna esquina. Pero en ese caso, los únicos que duermen son MiNene y MiBeba.

Esto se parece más a nosotros… estem… sí a veces somos 4: Mija, MiBeba, MiNene y yo, porque MiEspo desea dormir y la verdad, no puede, así que él se va al sillón de la sala.

Acá caben algunas combinaciones: MiEspo, MiNene y yo; Mija, MiNene y yo; la más habitual: MiBeba, MiNene y yo; aunque suene raro: Mija, MiBeba y MiNene ¡gulp!

La puritita verdad es ésta: no soy madre soltera (todavía), pero he aquí que MiEspo teme aplastar al crío, viene, nos ve durmiendo, nos da un beso a cada uno y se retira a roncar plácidamente a  la sala, mientras MiNene y yo, fundidos en un abrazo, esperamos la siguiente toma.

P.D. Espero que Saraí Llamas no diseñe algo así como “en mi cama soy sólo yo”, porque entonces sí ¡ya la amolé!

Reportándome

Cada que me siento frente a la PC a intentar escribir sobre mi vida y la de mi familia, MiNene llora, o llega un cliente, o se me cierran los ojos como cortinas de acero, o se me quema el arroz. Y así, van pasando los días y las noches, de día me conformo con leer algunos blogs mientras MiNene se alimenta de mi pecho, de noche me sigo desvelando pero ahora no frente al monitor, sino con MiNene al lado, ya sea abrazados en la cama o él en su cunita y yo en la cama.

Y no es falta de inspiración, simple y sencillamente no me doy tiempo. A veces me dan las 12 del día y yo con la pila de trastes sin lavar (¡cof cof como ahorita!), la carga de la lavadora sin tender (¡cajum, cajum como ahorita!), MiBeba a punto de llegar del kinder, la comida aún sin preparar (¡cof, cajum, ARGHHH!), las camas sin alzar, el ciber sin sacudir… ¿Está esta casa abandonada?

A mi favor: al menos el día de hoy me bañé temprano, le dí de desayunar a MiBeba, la mandé con lonche a la escuela (hay días que ni eso), fuí a la tiendita a por unas charolas deshechables que le habían encargado de tarea, mientras cargaba a MiNene en el rebozo, porque en la bandolera nomás no se quiere estar el chamaco. Luego, llamé a un taxi y subí las 7 bolsas de material para reciclar (botellas de plástico y cartón), me dirigí al jardín de niños, reporté lo que llevaba y que entro al salón de MiBeba y que me dice la maestra: ¡yo no le encargué eso señora! Seguramente se confundió O.o ¡toing! Bueno… es que el chofer de la combi me dijo ayer que le habían encargado eso a mi niñita, el confundido fue él y yo tan apurada :(

En fín, que de ahí me vine en camión, ¡Sí en camión! Todo un reto y un logro para mí, que no me había subido en un colectivo desde hace casi 3 meses, tenía tanto miedo, pero ya lo hice, y mire algo tan sencillo como eso, pero para mí fue un gran paso hacia la nueva “normalidad”; pues sin niño, ya sabe que yo me caminaba 6 km diarios y me subía a cuanto camión fuese necesario, pero ahora con mi criatura de 2 meses me daba mucho pendiente, en cuanto a la seguridad de él y también en cuanto a que yo me lastimo con facilidad, quedé como que muy sensible después del parto, cuando hago esfuerzo o estoy mucho de pie o camino largas distancias me duele la entrepierna como si fuera gimnasta haciendo split, siento que se me remueve la matriz y me duele la cintura y/o la cabeza. Pero ahora sólo me sentí un poco cansada del hombro que cargaba la mayor parte del peso de mi chiquilín.

Me bajo del camión y me dirijo a la empresa de cable a pagar la mensualidad vigente. Me salió más caro que en meses anteriores, se me hace que era alguna promoción y ya se terminó, sinceramente, quisiera ya cancelar ese “servicio”, el internet se cae a cada rato, el teléfono no da línea o no te avisa cuando te llaman y la televisión… yo sólo veo un programa o dos. Total que, ya me desvié, estoy muy contenta porque me subí y me bajé del camión sin mayores “lastimaduras” y me vine caminando del cable a mi casa, llegando y vaciando mandado (que también compré mandadito en el camino), a acomodar pañalera, a poner la lavadora, a checar correos, todo esto cargando a MiNene. :)

Y bueno, en otro orden de ideas, Mija está creciendo, ayer prendió su primer cerillo y se preparó un huevito con jamón, ella solita y de pasada le compartió a MiEspo :) Esto me llena de orgullo, ya que en las vacaciones intenté convencerla de hacerlo y era un drama de aquellos, porque le tiene PAVOR a quemarse con el cerillo. Como en otras ocasiones, decidí dejarlo por la paz y 3 meses después, por voluntad propia la niña se preparó su desayuno. Además, me ayuda muchísimo, ha resultado más que una hermana mayor una “segunda” madre para MiNene, llega de la escuela y me echa la mano con el niño, lo carga, lo arrulla, lo pasea mientras yo en friega lavo los trastes, preparo comida y tiendo la ropa. Tiene “muy buenos brazos” porque MiNene se queda tan en paz cuando ella lo carga, no le pide lechita, ni llora. Ya sea que lo cambie, lo pasee o simplemente platique con él se está de lo más tranquilo. :) Lo único malo es que, por andar atendiendo al hermano deja de hacer lo que le toca (tareas, ejercicios, baño, recoger, etc.).

En cuanto a MiBeba, no está nada celosa, lo quiere muchísimo, pero como es más pequeña no puede cargarlo, así que se limita a hablarle, cantarle cuando llora y ayudarme con los pañales, o la ropita, o cuando lo baño ella está cerca para tallarle la espalda :) . Sin embargo, sí se pone chipil y dice que ella es bebé, quiere que la cargue (está esperando que me alivie de mi panza), que la cambie y que la bañe. Sólo un día en que le estaba dando pecho a MiNene mientras estábamos los tres en el baño, ella se duchó solita, se lavó, se enjuagó y se secó por sí misma, creo también se cambió, sí que lo puede hacer, pero quiere sentirse “la chiquita”.

MiNene bello, hermoso, risueño como él solo, claro que también llora, si no lo cargamos pronto, pues si estoy haciendo comida o en el sanitario ¿como?, o en lo que le cambiamos el pañal, o simplemente está aburrido y llora ¿qué otra cosa va a hacer? Por eso me re-choca que me pregunten si el niño me salió llorón, pues si es su forma de comunicarse, va a llorar hasta que le entendamos que es lo que tiene/quiere. A pesar de todo, es muy coqueto, se ríe con facilidad, ahorita mismo está con unas carcajadas y mueve sus manitas como platicando con alguien, como si se desesperara por poder explicar algo que vió o que vivió… es muy vivaracho el niño, muy listo, se mueve muchísimo, gorgorea y balbucea, dice ¡AU! cuando estornuda y le decimos salud, ¡amam! cuando me habla, y si quiere tomar su lechita me jala de la blusa… sí señor, está muy pequeño pero se da a entender muy a su manera.

Yo lo veo y no me cabe el corazón en el pecho de amor por él, pensar que hace tan poco vivía dentro de mí, y ahora le tengo en brazos, oliendo su aroma de bebé, oyendo sus gorgoritos, viendo sus enormes ojos, sintiendo sus pequeñas manitas, cansándome de cargar sus 5 kilitos, bañándolo en 5 minutos de tan chiquito que es, cambiándolo 5 veces al día por la leche que rejurgita…

El lunes le tocaron 4 vacunas: una en la boca, dos piquetes en una pierna, un tercer piquete en la otra pierna. ¡Pobrecito! ¡Como lloró! Lloraba tan fuerte que por momentos se privó, pero se calmó pronto, eso sí. A mí se me apachurraba el alma al oírlo, pero mejor llorar un ratito y no toda la vida por una vacuna que le haya faltado y se vaya enfermando precisamente de la que no le pusieron.

De noche ya duerme un poquito más, con el cuento de que dormimos abrazados la mayor parte del tiempo, si tiene hambre sólo se voltea y toma lechita y tán tán. Yo aún me siento algo cansada, creo que todavía me va a tomar más tiempo recuperarme de las desveladas, eso, si algún día lo logro :P

A la hora del baño, no me complico nada, la bañerita que MiEspo le compró la coloco en el suelo, encima su asientito, luego una toallita para que no sienta frío y a cantar ¡al agua patos! Me agacho mucho sí, pero no tengo ningún temor a que el niño se caiga, ni tengo que andar metiendo mesa, ni nada por el estilo al baño. Y acabamos de bolón pimpón.

Pues van creciendo tan deprisa los niños, que uno quisiera atesorar cada momento vivido a su lado, al rato ya estará MiNene corriendo, miBeba entrando a primaria y Mija noviando ¡Ay Diu! ¡qué me dá qué me dá!

Y ya me voy porque el niño necesita urgentemente cambio de pañal…

P.D. Seguiremos reportando…

Día 19 Sin Mis Hijos… Por Isha Oropeza

Día 19 sin mis hijos.

El lunes pasado muy amablemente Jesús Robles Maloof @roblesmaloof me acompaño por primera vez a la cámara de diputados donde nos recibiría El diputado Fernando Belauzaran @ferbelaunzaran le explique con detenimiento mi caso, he aprendido a resumirlo de manera estupenda luego de haberlo contado ya más de cien veces. Él quedo sorprendido que no existiera la forma de detener (aún) al padre de mis hijos.

“Es algo que debe cambiar Fer, me han contactado varias madres y esta lucha no va sólo por mi, va por todas aquellas mujeres y también hombres que se les prive de ver a sus hijos”
Y así es, de pronto dejé de ser la madre que lloriqueaba por cualquier lugar, la débil, la angustiada, a ser la guerrera, la que aunque no tenga hambre come, se viste y lucha en el nombre de todas y todos.
 Ya el Lunes me sentía toda una política, había aprendido más de derecho que mi propio abogado, me devore libros sobre el derecho de los niños y cómo funciona en México.
Y he de agregar que los niños ahora son los menos protegidos, tiene más derechos un delincuente que un bebé y eso tiene que cambiarse.
Ese mismo lunes recibí una llamada de los abogados del padre diciéndome que los podría ver el día martes, que escogiera hora y lugar. Por supuesto a mi me daba igual yo sólo quería verlos, abrazarlos, decirles que; mami sigue aquí, que no los abandonaría nunca. Esa noche dormí como nunca, feliz.
Parecía que entre tanta oscuridad aparecía una diminuta luz en el camino, “podremos firmar un convenio” agrego su abogada.
¿Qué más podía pedir?, ver a mis hijos y resolver mi situación porque desde que se fue el padre no me ha dado un sólo peso, mis amigos y familia son los que me han apoyado para vivir con $50 pesos en la bolsa.
Llego el martes y yo debía encontrarme con la Fiscal de Asuntos de la Niñez, estaba convencida que se podría hacer algo una reforma tal vez, dado que la UNICEF dicta que: “Los niños tienen derecho a recibir cuidados de ambos progenitores.” Esto desde 1989, ¿Pero cómo se puede garantizar el cumplimiento de esos derechos? Es ahí donde aparezco yo, no tengo idea de cómo pero lo haré.
Ese día mi blog estaba siendo leído por muchísimas personas, llevaba más de 4mil visitas. Madres desesperadas pidiendo ayuda en mis mails, yo respondiendo a cada uno, caminando de un lado para otro para estar con la Fiscal, era una locura. El hermano del padre de mis hijos es programador y hacía ya un tiempo se habían llevado la computadora de mi casa también.
Así que decidieron tirar el blog, lo eliminaron con todos los escritos de seis años que yo les hice a mis hijos, no es suficiente con lo que esta familia hace, no les basta.
Y bueno, ahora mi texto no está en mi blog. Pero lo pueden encontrar en más de 20 blogs que al final mencionare.
Para la tarde del martes estaba dispuesta a salir a nuestra cita, ya cargaba en mi bolsa los disfraces favoritos de mis hijos, los juguetes que en este tiempo les he comprado y toda mi ilusión, mi amor por volver a abrazarlos cuando recibo la llamada de mi abogado donde me explica que la reunión no será posible, el Sr. Padre de mis hijos no me permitiría verlos si yo no paro todo lo escrito en Twitter y en redes sociales, si me quedo callada entonces él accedería a que viera a mis niños.
Colgué y explote en llanto, ya fuera de la cámara de diputados dos personas de seguridad me levantaron del piso donde estaba sentada deteniéndome de una pared, no podía ni hablar yo sólo lloraba como una niña peor aún, tenía una rabia, no les bastaba con quitarme a mis hijos, además tiraron mi blog y juegan con mis emociones de verlos, chantajes, sobornos, MIS HIJOS SON MÁS QUE ESO!! Lograron los de seguridad levantarme y me llevaron cerca de la cafetería, uno de ellos me trajo un té.
No podía explicar nada, mi bolsa estaba en el suelo y se habían caído algunos juguetes que eran para mis niños. “Tranquila señorita, todo va a estar bien”
Asentía con la cabeza sin dejar de llorar, ya pasmada y respirando agitadamente. Me recompuse luego de unos 10 minutos, les di las gracias, me levanté con la frente muy en alto.
A seguir luchando que esto no se acaba aquí, luego recibí una llamada del Coordinador de Asesores del C. Procurador el Lic. Rodolfo Ríos @rodolfofrios estaba dispuesto a tomar mi caso y me vería ahí en cuanto pudiera llegar.
Sin comer, después de la devastadora noticia que no vería a mis niños llame a mi madre y le dije dónde nos encontraríamos. Salí de la cámara de diputados con más fuerza de la que había entrado, con fe, con todo lo quedaba de mi a seguir buscando a mis hijos.
Esa misma tarde el padre empezó a abrir varias cuentas anónimas en Twitter acosándome y acusándome se ser una cualquiera, de estar con tal o cual persona, de estar mintiendo, de asegurar que ni siquiera tenía hijos, a hostigarme. Yo no respondí a ninguno de sus insultos, podría contar lo mal que la pase durante 6 años con él, pero eso ya lo supere, a mi lo único que realmente tiene relevancia son mis hijos y sus derechos como niños. Así que me límite a leerlos y bloquearlos.
El padre de mis hijos más tarde me llamo por teléfono para decirme que este mes debía yo desalojar el departamento porque no seguiría pagándolo, que me buscara a dónde ir.
No puedo comprender por el infierno por el que él esta pasando y por el cual nos está arrastrando a nosotros también, a mis pobres hijos. Siempre le pedí que hiciéramos las cosas por la paz pero él no conoce esa palabra.
Y quiero compartir con ustedes una pequeña parte de una oración de Francisco de Asís:
Señor, hazme un instrumento de Tu Paz .
Donde hay odio, que lleve yo el Amor.
Donde haya ofensa, que lleve yo el   Perdón.
Donde haya discordia, que lleve yo la Unión. 
Donde haya duda, que lleve yo la Fe.
Donde haya error, que lleve yo la Verdad.
Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.
Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.
Sé que me lees y quiero decirte como siempre te lo he dicho: “te perdono por todo lo que nos haz hecho, aún antes de que lo hubieras hecho” encuentra tu paz, tu camino y da paz a tu al rededor, estás a tiempo de cambiar tú historia, de cambiar la de nuestros hijos. Con cada mala palabra que diriges hacia mi te estás condenando tú, sálvate aún estás a tiempo.
Hoy se cumplen 19 días de no estar con mis hijos, ahora temo por lo que pueda pasarme, me siguen, me acosan en redes sociales, vienen a mi casa de madrugada a tocar el timbre pero todo esto es poco al imaginar la vida sin mis hijos.
Sigo en pie, no pienso abandonarlos y hago responsable de cualquier cosa que pueda pasarme al padre de mis hijos.
A mis niños; les mando todo mi amor, pronto estaremos juntos y confío en que haremos algo grande porque ninguna madre o padre pase por esto, todos merecen tener el cuidado de ambos y seguiré luchando por eso. Los amo con todo mi ser.
Gracias a todos los que difunden información, son de gran ayuda para mi que estoy con los pies bien plantados en tierra, gracias a los blogs amigos que han difundido mi texto. Las abrazo fuerte, gracias infinitas.
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Isha Oropeza

 

A mis hijos que hoy no están… Por Isha Oropeza

A mis hijos que hoy no están…

El pasado 19 de octubre me despedí de ustedes en el pasillo de la casa, irían a la escuela y ese día Sophie volvió para darme un gran abrazo, nunca imagine que sería la última vez que los vería.
Me aterra que piensen que su mamá los abandonó, desde que vi sus cajones de ropa vacíos no he hecho más que buscar ayuda, día a día, minuto a minuto.
No puedo comprender el nivel de egoísmo de su padre y no pienso quedarme callada, ya no más. No puedo entender sus razones, porque ninguna de ellas sería válida para que una madre como yo no pueda estar cerca de sus hijos.
Al principio llamaba todo el tiempo al padre pidiéndole que me dejara llamarlos, que era una crueldad, que me dejara verlos y él siempre me colgaba el teléfono.
Los he buscado con sus abuelos, con sus tíos, primos y ninguno es capaz de responderme una llamada o un mensaje.
He hecho filas interminables en el DIF, en Derechos Humanos, en asociaciones feministas, nadie puede hacer nada porque la patria potestad, guardia y custodia aún no estaban definidas, el padre actúa como delincuente pero no puede considerárselo tal pues es el padre de los niños. A cambio me pide que firme un convenio donde acepto que estoy “loca” y que no puedo hacerme cargo de mis hijos por tener depresión. En su convenio sólo podría verlos dos horas a la semana con una persona vigilando. No accedí a firmar tal cosa y mis hijos están siendo usados como rehenes, como monedas de cambio y ellos son mucho más que eso.
Yo los bañaba a diario con la misma música que les ponía cuando estaban en mi panza, los peinaba, les ponía sus pijamas, la nena aún dormía conmigo las dos abrazadas muriendo de calor y sudando, Nicolás siempre me pedía “Mami me cantas esa canción donde dice que estás hecha de pedacitos de mi”.
‘Fue un abrazo de tu amor con guantes,
con sonrisas que me regalabas,
el saber que sin ti no soy nada,
yo estoy hecha de pedacitos de ti.
de tu voz, de tu andar,
de cada despertar,
del reír, del caminar,
de los susurros de abril,
del sentir, del despertar,
aunque la noche fue gris,
del saber que estoy hecho
de ti…’
La casa la he convertido en mi lugar de rehabilitación, me compro flores casi todos los días, salgo a buscar trabajo, hablo con amigos, abogados, voy a tribunales, explico una y otra vez lo que ha pasado…
El padre dice que estoy en depresión y que eso me impide cuidar a mis hijos, dice que soy alcohólica y que me drogo. Estoy en la mejor disposición de someterme a cualquier clase de estudios psicológicos y de sangre para comprobar lo contrario, él miente y lo sabe.
Estos últimos seis años me he dedicado por completo a cuidarlos, a llevarlos diario al parque, a la escuela, a fiestas infantiles, éramos los más felices juntos hasta que el padre decidió vengarse de mi porque salía con alguien más. No tengo nada que ocultar y las razones que tiene al momento ninguna es válida para lastimarnos de esta forma.
Agradezco a todos aquellos que me han ayudado, desde los médicos que no me han cobrado nada, hasta los amigos que me invitan a comer a su casa, las llamadas interminables de madrugada cuando yo lo único que hago es llorar, a aquel grandioso hombre que ha pagado mi abogado, a todas y todos muchas gracias.
Hace unas semanas el padre suspendió mi celular, luego vino a casa a llevarse el cablevisión, el teléfono, el internet. Semanas antes se llevaba la cámara fotográfica con la que yo esporádicamente trabajaba. No puedo imaginar la inestabilidad emocional en la que vive, ahora dañando a nuestros propios hijos.
Espero pronto encuentre la paz que tanto le hace falta, algo de sabiduría y compasión por el sufrimiento en el que estamos siendo sometidos.
Quiero, mis niños, que sepan que los amo más a que a nada en este mundo, con todo mi corazón, que no hay momento en el día en que deje de adorarlos, no hay día en el que no llore por ustedes y repaso mil veces un encuentro, sus abrazos y cuando corran a mi gritando “mami”.
Tienen una gran madre que no piensa rendirse ni renunciar a ustedes, no sin mis hijos. Lamento tanto que tengamos que pasar por todo esto luego de seis años de abusos, a veces parece que esto no llega a su fin, pero llegará.
Me armo de fuerzas para lo que venga, que una madre mueve el mundo con tal de ver a sus hijos. Los extraño, los pienso y los amo con todo mi ser.
Isha Oropeza
Tw @isha_oropeza

P.D. Isha Oropeza es una amiga a la que conocí a través de Twitter; en ese entonces esperaba a su nena y luchó por tener un parto natural después de haber tenido una cesárea. Siempre se ha referido en términos amorosos hacia sus 2 hijos, practica el colecho, la lactancia materna, la crianza con apego. Antes que actriz, fotógrafa, empresaria, amiga es madre, sinceramente no deseo que nadie más pase por lo que ella está pasando, lo afirmo como hija de padres divorciados y como madre de tres pequeños. Favor de difundir.