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Maratón Pro-Lectura Infantil

“Ante ciertos libros uno se pregunta: ¿Quién los leerá?
Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿Qué leerán?
Y al fin, libros y personas se encuentran”
André Gide (1859-1951) Escritor francés

El jueves de la semana pasada llegó Mija con un libro que le prestó el Director de su escuela: El libro salvaje, de Juan Villorio. Lo venía leyendo en el transporte escolar. Se bajó de la combi, apenas saludó, aventó la mochila y se recostó en su cama a seguir leyendo.

-¡Ven a comer!
-¡Estoy leyendoooo!
-¡Déjalo y ven a comeeeeer!

Silencio.

Después de un buen rato, se sentó a la mesa sin soltar el libro.

-¡Ahí deje! ¡Se le va a ensuciar el libro! ¿De quién es?
-¡Ah mamá! Es que me escogieron para un concurso de lectura, el próximo domingo. Dijo el Dire que me lo prestaba para que practicara. ¡Y no puedo dejar de leerlo!
-¡Pues tendrás que dejarlo, porque te toca ir a la USAER!

Bueno, dejó el libro en casa, salimos a la escuela, tomó su clase, regresamos y vuelta al libro.

-Hija: me da mucho gusto que te agrade tanto la lectura, pero tienes otras cosas que hacer.
-Es que… Mamá… ¡No puedo dejar de leerlo!

Once de la noche y mi niña picadota con el libro. :)

Viernes por la mañana, se despierta y lo primero que hace: seguir leyendo. Viene la combi por ella, se va a la escuela, regresa, el libro.
Total que para la tarde ya lo había terminado. :O

Llegó el domingo y ahí vamos todos encarrerados a la librería donde nos citaron, nos queda al otro lado de la ciudad. Habían sido seleccionados los 2 mejores alumnos de cada sección de 4°, 5° y 6° de diferentes primarias de la región. Apenas nos vieron los organizadores nos mandaron a volar. “Váyanse los papás, aquí les cuidamos a sus hijos” ¡GULP! 

Pues… nos fuimos a hacer tiempo a la plaza comercial más cercana. El evento duró dos horas y media y resultó que no era un concurso, sino una convivencia de lectores infantiles. Yo quería estar presente, pues me encantan estos eventos, pero como nos corrieron, ni modo, no vi nanais.

Mija y su mejor amiguita del salón, compartieron lecturas y opiniones con otros niños. Les dieron a leer Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain. Había pegadas unas cartulinas con palabras no muy comunes y su significado, para una mejor comprensión del texto. A todos los participantes les regalaron el libro, su diploma de participación, una mochila, 4 calcomanías (Yo ♥ Howgarts, Yo ♥ El País de las Maravillas, L3ER está de moda, #divierteteleyendo), un bolo (dulcero), una lámpara llavero, una libretita,  un refresco y galletitas. (¡Ah, como no me invitaron a mí!).

Total que Mija se la pasó muy contenta, cuando regresamos por ella nos felicitaron las organizadoras, una de ellas nos dijo:

-¡Su hija WOW, o sea WOW! ¡Qué lindísima niña!.

A mi esposo le dió risa. A mí me dió orgullo. No dijo mucho, pero sí dijo mucho. Ya Cantinflié, lo sé. Yo me entiendo. A veces.

Más información:

http://www.divierteteleyendo.com/

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/683712.html