Pocas películas mexicanas llaman mi atención, como para tomar un taxi o camión, comprar un par de boletos y disfrutar en la oscuridad de la proyección… es más, creo que la última vez que vi una cinta nacional fue “El Infierno” que me dejó llorando y con pesadillas por mucho tiempo.
La buena onda es que, no hay sexo, ni sangre, ni políticos, ni balazos… lo que sí hay es un exceso de malas palabras, lo cual no me gusta; cualquiera que la vea pensará que todos los mexicanos hablamos de este modo y no, no es así. ¡Ichi mae!
En fín, que era día de la madre, yo quise festejar a la mía, fuimos al festival de MiBeba, la llevé al museo, luego a comer, la invité al cine y nos tomamos unas aguas frescas mientras empezaba la función. Sospecho que es la última semana de exhibición y me sorprende bastante que todavía esté en cartelera, lamentablemente las cintas comerciales (normalmente estadounidenses) son las que dominan la taquilla.
Sale, pues ya ves que es una familia nice, donde el viudo Germán (Gonzalo Vega) se la vive en la oficina y sus tres hijitos: Javi MiRey, Barbie Fresa y Cha Hipster se dan la gran vida, cargada de lujosos excesos; hasta que un día Don Germán abre bien los ojos, entonces se da cuenta que sus hijos andan desperdiciando la vida (y el dinero), por lo que decide darles una lección: ganarse el pan con el sudor de su frente (y de otras partes corporales).
Aquí es donde comienza la parte chusca, ver como los ricos tienen que convivir con los pobres, chambear, limpiar, lavar, defender el honor, recibir regaños, golpes, críticas… cuando antes todo lo que hacían o dejaban de hacer se les aplaudía lambisconamente. Finalmente, se dan cuenta de quienes estaban con ellos únicamente por interés y quienes de verdad los aprecian (como la nana, el sobrino de la nana y otras personas que van conociendo en su aventura).
Sin embargo, la lección no es sólo para los chicos, también es una alerta para el padre, que ensimismado en la carrera por ganar más dinero, deja de lado la convivencia familiar. Germán no ha podido superar la muerte de su esposa y se ha formado una coraza donde no tienen cabida las llamadas de atención de sus hijos, sus problemas, sus sueños, sus mundos.
Para mí es un lujo gozar la actuación de Gonzalo Vega, toda una trayectoria lo respalda, lo recuerdo con admiración especialmente por su participación en “La Señora Presidenta”. Dice Gonzalo que estaba muy deprimido por un mal diagnóstico que le dieron acerca de sus salud, por lo que perdió contratos de trabajo y andaba muy mal, y que con este proyecto “volvió a la vida”. Se le nota. Basta con mirar el brillo en sus ojos.
Luis Gerardo Mendez,el Javi, platica en entrevistas, que es el hijo no reconocido de Roberto Palazuelos y Homero Simpson, es muy bobo, pero muy gracioso, a la vez adorable. Cada vez que entra a escena suena de fondo “Será que no me amas” en la versión de Luis Miguel… nada más que agregar.
Karla Souza,la Barbie, agarró un poquito de aquí y un muchito de allá, creó una niña fine muy creíble, que va sufriendo una dolorosa transformación, pero que en el fondo es buena. Lo malo que se pega el modito de hablar ¡aish!
Juan Pablo Gil, Cha, tiene un interés romántico en las mujeres mayores, quiere conectarse con el universo y toda la onda, pero no suelta la tarjeta de crédito.
Me encantó el personaje de Ianis Guerrero, Lucho, como su nombre lo señala, es bien luchón, tiene 3 trabajos y es muy noble además… “y más hombre que todas tus noviecitas” jeje, el chavo de barriada trabajador, quien inevitablemente se enamora de la niña bien.
¿Qué puedo agregar? Me hizo reír hasta las lágrimas.
P.D. Si puede véala en el cine. Y luego me cuenta… ¡Ánimo!
P.D.2. Olvidaba decirle: No se pierda la reinterpretación de “Será que no me amas” durante la proyección de los créditos… y no se le ocurra levantarse del asiento, hay una pequeña sorpresa referente al Novio Edzpañol-Cholulés.
¡Pero es que yo me tardo tanto en publicar acerca de una película! No sé que me pasa, sencillamente lo voy dejando pasar. Bueno y para no hacerla más larga (y más tardada), aquí vamos a hablar de Oz, del mágico mágico mago de Oz.
Para desdicha de quienes nos gusta ser sorprendidos, los famosos “cortos” revelan demasiado, por no decir casi todo, acerca de la película en cuestión.
Si usted alguna vez ha visto “El Mago de Oz“, 1939, tendrá grabadas a hierro ardiente, las caras, las voces y la apariencia de Dorothy, el espantapájaros, el hombre de hojalata, el león; y de todos los habitantes de este extraño y fascinante mundo de Oz. ¿Y eso qué? Pues vaya, que uno asiste al cine y quiera que no, está constantemente comparando el ambiente, el vestuario, la historia…
Caso contrario, si usted nunca ha visto este clásico del cine, no tendrá esa molesta obsesión… a menos que… péreme al rato le digo.
No es un re-make, sino una “precuela”.Nos narra lo que pasó antes de que Dorothy llegara a la tierra del camino amarillo. Esta es la historia del mago de poca monta: Oscar “Oz”, (James papacito Franco), quien viaja con el circo presentando su espectáculo de pueblo en pueblo y dejando corazones rotos por doquier.
Haciendo un homenaje al filme original, este largometraje también comienza en blanco y negro, para pasar al multicolorido paisaje de Oz. El paseo inicia en Kansas, viaja gracias a un torbellino, hay una transformación del viajero, conoce a peculiares personajes, pelea contra la malvada bruja y al final todos felices y contentos. ¡tan tán!
La trama es totalmente predecible, ya por el corto, ya por la película original, ya por que nos han contado muchas veces la misma historia. Y es una lástima, porque he visto mejores trabajos tanto de Franco, como de Mila Kunis, Rachel Weisz y Michelle Williams, que aquí entre nos, me parecen buenas actrices, bellas y talentosas todas ellas. En fin, que no se trataba del drama lacrimógeno, ni del filme indie… es un cuento adaptado de otro cuento, como quiera que sea, siento que daba para más.
La primer parte me pareció que iba algo lenta y cuando se empezó a poner interesante (ver como iban a vencer a las malas de la historia) ¡Qué se va la electricidad en el cine! ¡Chicles!¡Awww! Triste mi calavera, todo mundo sacó sus celulares y parecía noche de Navidad de tantas lucecitas de colores. Transcurrieron varios minutos antes de que nos informaran que era un fallo en toda la zona alrededor, que si gustábamos esperar o podríamos regresar otro día. Ya no supe cuanto nos estuvimos en la sala, justo cuando nos levantamos para irnos ¡regresó la proyección! ¡Wiiiiiii!¡Con la música del FM en vez de los diálogos! ¿WTF? O.o
Ahí voy con mi cara de pocos amigos a regañar al muchacho que con una laptop controla todo el cine
Un poco por orgullo propio y un mucho por curiosidad acepté regresar a mi asiento, terminar de amamantar a MiNene, disponerme a disfrutar del desenlace de la historia. Está bien, lo acepto, en términos generales sí me gustó, pero hay bastantes detalles que no terminaron de cuajar.
Le decía al principio que me esperara tantito: si usted vio Alice in Wonderland, de Tim Burton, sentirá que ya vio esta obra. Mismos exagerados colores, mismos efectos especiales, mismo Disney copiándose a sí mismo… sólo faltarían Deep y Bonham Carter.
Ahora que lo pienso, después de leer cierto artículo, tal vez influyó mucho que Mija y yo deseábamos ver The odd life of Timothy Green mientras que a MiEspo no le llamó la atención en lo más mínimo. Sea como fuere, a las niñas les gustó mucho. De eso se trata ¿o no?
P.D. Ella se aleja cantando “sigue el camino amarillo, sigue el camino amarillo…”
He de confesar, así de entrada y sin anestesia, que cuando ví el trailer me dije a mi misma: MiMisma otra película más de Disney. ¡Naaaah que flojera! Y de videojuegos además. Y es que, ¿Sabe usted? ha pasado mucho tiempo, pero el efecto permanece… ha pasado mucho tiempo de aquel mal sabor de boca que dejó en mí “Las Vacas Vaqueras”, que en su momento dijeron los de Disney “será la última película de animación tradicional”, ¡ajá! ¿ y a luego? Pues como tantas otras cosas que dicen y luego se desdicen, no fue la última. Han sacado infinidad de películas posteriores a ésta, lamentablemente me transmiten un sentimiento de “usar y tirar”, porque no logro empatarme con los personajes, la trama es muy sosa o no hay un buen diseño de imagen. Así que, cuando me toca ver Disney en pantalla grande llego a la sala con mucho escepticismo (salvo sus excepciones si de Pixar se trata -y los Piratas del Caribe-) . Recuerdo que recién se estrenó el trailer le dije a MiEspo: “Esta película va dirigida a los papás de los niños, aquellos que fueron niños y adolescentes en los 80′s” ¡Cof, Cof! Es decir… para mí. *ella va por sus anteojos apoyándose en su bastón*
Mmmh, la cosa es así: sí fuí niña y adolescente en los 80′s, sí jugué video juegos en maquinita: Pacman, Frog It y el de las navecitas, y párale de contar. No me la vivía en el arcade, pues ni tiempo, ni dinero para eso, yo me la viví en la biblioteca y en la Danza… ¡ay que sí soy una aguafiestas! Muchos de los personajes que aparecen en pantalla los conozco por mera referencia maridil, otros porque los sobrinos o primos tenían esos videojuegos en casa, otros porque los rentaba en el ciber y la gran, gran mayoría, no los he visto.
Bueno, ¡ya! A lo que te truje Chencha.
Los juguetes videojuegos cobran vida al irse los niños a dormir y cerrar el negocio (¿Toy Story, pues?)
Entonces… tenemos a Ralph, el Demoledor, quien cansado de destruir todo lo que encuentra a su paso, día tras día, durante 30 años, decide que ya no quiere ser el malo del cuento juego (Shrek que siendo ogro hace las veces de Príncipe rescatador). Necesita una medalla para demostrarle al mundo que puede ser un héroe… pero no fue diseñado para eso... ¿Puede alguien rebelarse ante su código de programación? (¡En la Matrix!)
Aquí, luego luego, me entra una duda: ¿Porqué los ciudadanos del edificio tienen movimientos robóticos y se desplazan en el eje x y el eje y mientras Ralph y Félix Jr. sí se mueven en 3D? No sé si me expliqué, es como si los señorcitos estuvieran sobre rieles perpendiculares…
Los otros malos han aceptado su papel, en parte gracias a su asistencia a las reuniones de malos anónimos (que de anónimos nada tienen, todos son muy conocidos), pero Ralph es diferente, decide seguir los bits de su corazón, por decirlo de algún modo…(“Los peces son amigos no comida”, Finding Nemo)
Ralph se las arregla para salir de su zona de incomfort y ganar una medalla en otro juego, donde conoce a la exuberante y agresiva Sargento Calhoun, quien tiene un triste pasado y comparte voz y personalidad de Sue, sólo para terminar perdiendo su deseada presea en otro juego…
Acá conoce a Vanellope Von Schweetz, quien me cayó gorda en el trailer, pero al momento de identificar su Chilindrinesca voz hizo que mi chip se derritiera de inmediato… si Derbez le dió su personalidad a Burro en Shrek, María Antonieta de las Nieves hace lo propio con Vanellope, no soy fan del Chavo del Ocho, sí soy fan de la Chilindrina y ¡vamos! que terminó por caerme bien la chiquilla traviesa. (Me recordó muchísimo a otro grandote cuando conoce a una chiquita: Sully, el monstruo y la niña Boo, Monster Inc.) Resulta que Vanellope tiene un error en su código ¡Esto me atrapó! y no está programada para ganar… (¡Otra vez la mula al trigo!)
Otra alusión visual a Monster Inc. la encuentro en la central, de diseño muy muy parecida al portal desde donde envían a cada monstruo a su niño en turno. Aunque claro, que estamos a varios Terabytes de distancia con los gráficos manejados en las anteriores entregas de la casa Pixar. ¡Simplemente excepcionales!
El ritmo de la historia es vertiginoso, tienes que estar muy atento para no perder el hilo, al final ya sabes que siempre triunfa el bien sobre el mal, el amor todo lo vence, la amistad supera diferencias, acéptate como eres y tú puedes cambiar tu destino… y ya no te sigo contando porque ¡Tienes que verla!
P.D. Ya sé, ya sé, era Disney… lo que no me esperaba era el toque de John Lasseter ¿Eh, qué tal?
Ahora sí que me tardé un resto en publicar. Para cuando esto salga en el blog la película ya estará a la venta en DVD y en Blu-Ray. En fin, en fin, que lo que le quería contar (aparte del largometraje) es lo que pasó “antes de”.
La últimas ocasiones que hemos ido al cine, ha sido cortesía de una estación de radio local, con programación infantil, la cual regala pases dobles para las funciones del miércoles de cierto complejo cinematográfico. Aunque eso de los “boletos gratis”…
Mire, a Mija le quitaron el yeso un martes y no podía apoyar muy bien el pie; por tanto, le comenté a MiEsposo que nos iríamos al cine MiBeba y yo, para que Mija descansara y no se fuera a lastimar. Además, él y Mija se habían ido (con otro pase y con todo y yeso) a ver la de Avengers y MiBeba se quedó llorando, ahora nos tocaba a nosotras. Ahí voy, miércoles por la mañana a dejar a MiBeba al kinder -caminando- y luego hasta la estación de radio -caminando-, subí escaleras -casi me desmayo-, recogí el pase, agarré aire y a bajar las escaleras de nuevo. Tenía que ir a pagar el agua, ya no tenía fuerza, así que tomé un taxi a SIMAS, pagué, salí deseando encontrar otro taxi que me llevase a casa. Nada, no apareció uno solo que estuviera libre. Ahí voy -caminando- a mi casita. En otros tiempos, era pan comido. Ahora, me resultaba un sobreesfuerzo. Volví a casa, hice algunos encargos y de pronto, ya era hora de recoger a MiBeba. ¡A caminarrrrrrr!
Obvio que cuando al fin regresé del kinder estaba medio muerta. Mi Mamá vino de visita. Entonces pensé, que mal se vería si le dijera: “Ahí se queda con la Mija, yo me voy con MiBeba al cine”. Como que no ¿verdad? Bueno, ya. La invité pues y Mija moría de ganas de ir a verla. Llegó la tarde y ahí vamos las 4 mujeres al cine. Como tenía poco dinero, nos fuimos en camión. Una señorita me cedió el asiento y MiBeba se sentó en mis rodillas (¡Ay! ¡Uy! ¡Ouch!). Otra persona le otorgó el asiento a mi Mamá y de ratito alguien más hizo lo mismo con Mija. El camión dió vuelta con mucha rapidez, iba lleno, corrimos para bajarnos, la última fue Mija y tuvo la infeliz ocurrencia de brincar del autobús, cayó, se le dobló el pie (sí, el fracturado ex-enyesado) y ahí se quedó un ratito, gritando en el piso.
Total, ya le caminamos otro poquito, entramos al cinema, le muestro el pase a la señorita, me cobra dos niños para que me salga más económico… $90 pesucos… ¿Eso es lo más barato? ¡Toing! Ya no me quedó para las palomitas :´( (Eso, porque tuve que apartar para el taxi a la salida, que la función terminó después de las 10:00 p.m.)
El trailer era lo único que había visto de esta entrega. Y es lo único que necesitaba saber, como en tantas otras, en el corto ya nos contaron toda la peli.
Alex, Marty, Gloria y Melman extrañan su hogar en Nueva York. Ellos nadan desde Madagascar hasta Montecarlo ¡Válgame el Santo Niño! para encontrar a los pingüinos, quienes se habían ido en avioneta al casino. Ahí comienzan una nueva aventura, que los llevará a recorrer Europa, con tal de volver a casa. En el camino conocen a los animales de un circo en decadencia, hacen amistades, se enamoran y aprenden nuevas lecciones.
Ahí tiene, aquí no interesa tanto la historia, porque es de lo más simple. Ni el desarrollo, porque no tiene ni pies ni cabeza. Es un pretexto para soltar la carcajada a la menor provocación. Lo curioso es que a mí, en particular, no me agrada el humor de pastelazo, y acá, hacen uso extremo de ese recurso. No pude menos que rendirme, estuve en constante destornillamiento toda la proyección.
La animación ha superado en mucho a la primer parte, tanto así, que… en la primer persecución por la ciudad (¡que tonta yo!) ¿me creerá que me puse a rezar porque no chocáramos? y eso que no era 3D ¡Ay Diu!
Sigo sin tragarme el romance entre Melman y Gloria, como que no. Alex, a pesar de ser el líder no logra convencerme. Marty me provoca muchas sonrisas. Los pingüinos Skipper, Kowalski, Cabo y Rico, siguen siendo los reyes de esta serie, sinceramente, fui a verlos a ellos, a los cuatro bonitos y gorditos, bonitos y gorditos. ¡Ah! y al Rey Julien , su enorme ego y sus eternos acompañantes Maurice y Mort (cosita).
Muy recomendable para reír sin parar. Y no se ponga usted a pensar, que entonces, no encontrará ninguna gracia. ¡Ah! Cómo me acordé de Agua para elefantes, pero esa es otra historia.
Brave, una de las películas que mas expectación me ha causado, atrapada por el teaser donde se aprecia la misteriosa silueta de esta bella pelirroja entrando al bosque y luchando contra algo que se percibe… terrible. ¡Quiero quiero quiero! Vengo repitiendo desde el año pasado.
Y es raro, la verdad, que vayamos los 4 al cine (bueno ahora los 5 contando a MiNene en mi panza), y que vayamos a los pocos días de estreno (estrenaron el Viernes y fuimos en Domingo). Aprovechando los precios de matiné, nos lanzamos al complejo.
Mérida, una adolescente típica de estos días, vive en la Escocia de otros días, harta de soportar a una madre que “controla cada instante de su vida”, sufre porque quiere libertad, que la dejen decidir, hacer su vida a su manera. Su madre es muy estricta con ella, pero su padre es más laxo, tiene unos hermanos trillizos tremendamente traviesos, y así va pasando su vida, entre el castillo y sus funciones de princesa, cabalgando por el bosque en su caballo Angus y practicando su puntería con el arco. Ha llegado el momento en que la princesa deberá casarse con alguno de los herederos de los otros 3 reinos colindantes, para evitar una guerra y forjar una nueva alianza. ¿Cómo podrá Mérida cambiar este destino?
El aspecto técnico: Una M-A-R-A-V-I-L-L-A No se puede esperar menos del estudio que nos trajo las Toy’s Stories, al Nemo, a los Monster’s Inc. y párele de contar. Ya hemos comentado en otras pelis que lo más difícil de manejar a la hora de la animación digital son tres cocos: El agua, el fuego y el cabello. Cada vez se superan estos chicos, el agua casi sientes que te moja (no, no la ví en 3D, ni falta que hace), el fuego… momento ¿hubo fuego? hubo una explosión mágica… de luz azul… había fuego en las antorchas supongo, ahora no puse mucha atención en ello, la verdad. ¡Pero el cabello! ¡OMG! No me lo va a creer, pero mientras los rojizos rizos de la protagonista se movían al ritmo del viento en su loca cabalgata, yo pensaba para mis adentros (lo cual es más fácil que pensar para mis afueras) ¡La cantidad y complejidad de algoritmos que usaron los desarrolladores para animar tanto pelo! Y es que fíjese bien, las películas de la Barbie: sale con el cabello agarrado en una colita o en un chongo “pa que todo esté en su lugar”. Bueno, en los Increíbles, mamá e hija tenían cabello lacio y ya era mucho que se les moviera sin desfase… pero ¡oiga! el greñero loco a lo Amanda Miguel que se carga Mérida! No, no, yo fascinada… y como siempre perdida en la escenografía, en detalles ínfimos como la textura de las telas y pieles, los bordes rugosos de las piedras en las paredes, la ambientación, en ratos muy oscura (claro, dentro del castillo o de la choza de la bruja talladora de madera), en otros muy clara (cuando están en el claro del bosque, cuando se ve el mar en el horizonte).
El desarrollo de los personajes, me pareció muy acertado, cada uno tiene su personalidad definida, y no creo que haya alguno de más, como ocurre con otras historias, que denotan ”mucho de relleno”, algunas veces me pregunto ¿Pa’ que diantres pusieron tal o cual mascota o individuo? acá no fue necesario cuestionarse esto.
La música, muy bien, pero he de confesar, que cuando empezaron a cantar puse mis oídos en off, no presté atención a la letra, lo siento, me concentré en admirar los paisajes digitales, que hasta te dan ganas de andar corriendo descalza por entre tanto árbol. Al igual la musicalización, me encantó, ¿qué sería de las películas sin ese turi turi o ese tan tan taaaaaan justo en el momento en que se está a la espera de que algo, ALGO, algo va a pasar y… ¡ZAZ! pasa?
N’ombre, que bárbaros. Se llevan cuatro estrellitas de mi parte estos de Pixar.
Ok, hasta aquí todo bien. Mire, si usted no ha visto la película, haga 2 cosas: 1) Llegue temprano a la sala para disfrutar del corto La Luna¡Preciosidad! 2) Sáltese hasta donde está el enlace del sitio oficial en español latino (o en Inglés, según sus preferencias), no vaya a entrar a Wikipedia que le cuentan toda la película en tres patadas (eso sí, como a mí, le gusta que lo sorprendan, si no, entonces sí lléguele con confianza a todos los enlaces y al resto del post). Si usted ya vio la película, continúe leyendo por favor. Hecha la aclaración, a lo que te truje Chencha.
Mmmh… Mire, le comentaba al principio, que esta película me causó DEMASIADA expectativa. Cuando ví a la pelirroja, el título Brave y escuché la música… imaginé una princesa, una heroína brava, valiente, tenaz… que tal vez estaba luchando por salvar a su pueblo de un destino terrible… muy, muy adentro de mí tenía la esperanza de que fuera un poquito como Mulán, que se hizo pasar por hombre, para salvar el honor de su familia, que tuviera habilidades como Rapunzel, quien a pesar de vivir encerrada en una torre, sabía disfrutar de la vida y buscó y forjó su propia historia…
Pues no… Mérida no es así… digo, ¿cómo le digo? Es una adolescente, rebelde, algo caprichosa, contestona (como no), muy “silvestre”, a pesar de haber sido educada como princesa, como que por una le entró y por la otra le salió, porque, digo yo, si la mamá era tan estricta ¿Porqué ella no se portaba, ni hacía, ni sabía hacer bien las cosas como una princesa? Se supone, por lo que se ve en el relato, que las mujeres no usaban arco, y ella lo maneja magistralmente. Esto gracias a su padre, quien le regala el artefacto siendo ella una pequeña, y quien la alienta y la motiva a seguir adelante. Muy bien, pero ¿el resto de las labores que su madre le enseña? Esto es muy evidente cuando, Mérida se da a la tarea de zurcir el precioso tapiz que su madre bordó con tanto esfuerzo (y que Mérida rasga en un mega-berrinche)… ¿se fija en las puntadas que le da? MiEsposo dice, que no podía hacer más, ya que iba cabalgando y bordando, pero no, lo hizo al moche troche. En fin, ella reclama por la libertad y la verdad, es que tenía mucha libertad. Una día a la semana la dejaban hacer lo que ella quería, pero toda su vida hizo lo que le gustaba: usar el arco, correr en su caballo, “robarse” comida de la cocina, andar con el cabello suelto… ella podía hacer y deshacer y nadie la regañaba (a excepción de su amá)… En su defensa, poseía vasto conocimiento de la supervivencia en el campo, como cuando le da cátedra de los frutos venenosos y donde se puede conseguir agua sin lombrices.
No le gusta que la van a casar con alguien que no conoce, ni ama (¿pues a quién le gusta?) entonces, huye enojada, fúrica. Se encuentra con la bruja en el bosque y le pide el hechizo para “cambiar a su mamá” (ya sé, ya sé, muchas de nosotras quisieramos cambiar a nuestra madre) y lo logra, al convertirla en oso. Pero, cuando pasa esto, no admite ni su culpa ni su responsabilidad, “la culpa la tiene la hechicera”. El reconocimiento de su error, le llega casi al final, cuando se da cuenta, de que su madre se quedará como un oso por el resto de su existencia. Aquí hay una lección muy importante que aprendió, y entonces, creció, maduró ¡y que bien! pero en el inter… eso de echarle la culpa a los demás…
También me cayó muy mal, cuando se pone a gritarle a su papá: “No te atrevas a hacerle daño”, en vez de explicarle el conjuro que ella misma le administró, el papá ¿qué iba a saber? estaba en estado de shock, pensando que el oso había matado a su mujer, obvio que Mérida no iba a dejar que su papá dañara a su mamá, sin embargo, había mucho enojo en su voz… cuando fue ella misma la causante de todo este embrollo.
Otra que no me gustó: la pelea entre los osos, sinceramente se me hizo demasiado violenta, sobre todo para los pequeños, MiBeba estaba muy asustada, angustiada, sobresaltada, yo me sentía muy mal, no por la pelea en sí, sino por saber que se trataba de un hombre luchando contra una mujer, eso me chocó en la mente… muchísimo.
Bien, acepto que su mamá era muy exigente, que también tenía que cambiar, escuchar más a su hija y menos a la tradición, ser menos rígida. Igual la chamaca ni caso le hacía ¿para que amargarse la existencia? :S
Oiga la voz ¿porqué se empeñan en poner voces de niña fresa? y lo peor es que es de la cuasi-paisana Hiromi, ¡Chicles! Aquí me van a acusar de racista, mas bien malinchista. No me gustó, no, no y no. Supongo que lo hicieron para que las chicas de hoy se identifiquen con ella, o no sé, pero no me agrada. Como que la descontextualiza por completo.
Y ya para terminar y no agüarle la fiesta a nadie, en mi muy personal y subjetiva opinión, la valienteaquí fue la Reina Elinor, tanto por conducir ella el reino (su esposo sin ella está perdido), como para educar a sus cuatro hijos y sobre todo, por exponer su propia vida para salvar a Mérida del oso Mor’du.
P.D. Que conste que le advertí que si no la había visto se saltara hasta los enlaces… y que conste también que la película me gustó mucho. Que si no…
Fuimos al cine por cortesía de la estación de radio Torreón 96.3 , esta vez sólo Mija y yo, recordando viejos tiempos, cuando practicábamos el “día de mamá e hija”, que era un día a la semana salir ella y yo solas, al teatro, al parque o a dar la vuelta. Nos tocó la película de John Carter, la cual estábamos sumamente ansiosas por ver, con tanta publicidad que manejaron entre la TV y el Internet, sucumbimos a la tentación y allá vamos.
Se trata de la historia de John Carter (Taylor Kitsch), veterano de la guerra civil estadounidense (no se como puede ser veterano, cuando no aparenta más de 30), quien en la búsqueda del preciado oro termina siendo transportado al planeta Marte, en donde es tratado poco menos que una bestia. Algo extraordinario ocurre: debido al cambio de gravedad, Carter es ahora capaz de dar saltos gigantescos y posee una fuerza descomunal.
El líder Tars Tarkas (Willem Dafoe) ve en Carter el héroe que su pueblo necesita para salir victorioso en todas sus batallas, sin embargo, Carter no quiere participar en ningún encuentro bélico.
Al poco tiempo, conoce a la princesa Deja Thoris (Lynn Collins) cuyas habilidades científicas y guerreras logran cautivar al desconfiado ex-Capitán (¿Cómo se enamora de ella, cuando es evidente que le sigue guardando luto a su esposa asesinada durante la mentada guerra? ¡Años de negarse a una relación y se entrega a esta mujer luego de tratarla unos cuantos días! Nada más porque la chica es sensible, inteligente, bella, curvilínea, apasionada, sexy, audaz, rebelde… eh… ya me estoy enamorando yo también ¡Chicles!).
Por ahí sale apenas unos minutos, el sobrino de John: Edgar Rice Burroughs (Daryl Sabara) -aquel muchachito simpático de los Spy Kids, ya bastante crecidito- :) leyendo en voz alta la carta que su tío le dejó contándole toda esta épica aventura.
La narración, por demás entretenida, lleva medio escondida su moraleja: el poder corrompe a los pueblos, la guerra como única respuesta a cualquier conflicto, en la tierra y en los más recónditos planetas del universo.
Nunca me ha gustado la propuesta de un hombre que se alza en contra de todo un sistema, se pelea y mata a ejércitos completos y ni siquiera uno de sus rizos se mueve de su lugar (para mayor referencia ver cualquier cinta de cualquier protagonista de The expendables 2). Está bien que les dé una lección a quienes abusan, pero termina también él abusando. Bullying cíclico.
Violencia y más violencia, entre evidente y disfrazada por la poca sangre (de 3 colores diferentes: verde, azul y roja) para tanta matazón expuesta en el filme (es Disney ¿Qué querías?).
Otra cosa que no entendí (tendría que leer los libros, a ver si así) es el hecho de que los “seres divinos” primero le dan dominio absoluto -un artefacto que controla un poderosísisimo rayo- a un tipo malvado que somete al planeta (comprendo que es porque esos sujetos se “alimentan” de la destrucción) y luego, quieren eliminar a todos aquellos que tengan algún conocimiento sobre el mismo, incluyendo al tirano. (¿Pa que le dan y luego lo matan? ¿Pa que dejan que Carter y su pandilla lleguen tan lejos si no quieren que nadie se entere de su secreto? ¿No era más fácil destruirlos desde el principio? ¡Ah! pus nos quedábamos sin película. ¡Ya entendí!)
Sentí que ya la había visto un montón de veces (Avatar, El Príncipe de Persia, Atlantis, Stargate y hasta tintes de Star Wars). Después, reflexioné en que la cosa era al revés, puesto que la novela en la que se basaron fue escrita por Edgar Rice Burroughs(sí, el de Tarzán), allá por el año de 1911; era lógico que un montonal de filmes habrían “rendido homenaje” (aka copiar-fusilar) a esta centenaria obra (haciendo cuentas, tiene 101 años de haberse publicado ¿no?).
No poseía más información que los trailers que Disney pasaba en su canal, no quise investigar antes de ir a verla. La verdad, me esperaba algo más. Se nota a leguas que quisieron abarcar mucho en poco tiempo, hay huecos en la narrativa, la acción se lleva a cabo a velocidad extrema, se siente algo forzada. Sin saber nada del origen, entendí que era un proyecto basado en varios libros, pusieron un poquito de aquí, un poquito de allá, como ya lo habían hecho anteriormente con Narnia y otras cintas.
La producción, vestuario, ambientación, diseño, música simplemente ¡Espectaculares! Y para muestra, aquí el trailer:
Para los amantes de la acción trepidante, explosiones y persecusiones, esta es la película que estaban esperando. Para niños pequeños, personas sensibles o quienes gustan de historias a un nivel más personal será mejor esperar otra propuesta.
P.D. A Mija le encantó, no pudo despegarse del asiento. A final de cuentas, era lo que me importaba.
Miércoles por la mañana. Mija y su papá van camino a la escuela, escuchando la radio infantil en el celular. El locutor hace una invitación para asistir al cine esa misma tarde. Mija llama y casualmente su llamada logra entrar. Se gana su pase. A la salida de clases, fueron ambos a recoger el boleto. Resultaron ser 2 pases dobles para la función de las 7:10 p.m. Ese día hizo mucho frío y estábamos a punto de decir que no, pero la ilusión de mis niñas por ver la película pudo más y nos lanzamos. Únicamente alcancé a checar en el internet la hora y la ubicación de la sala, ya no me entretuve en la sinópsis ni en nada parecido. Por ahí ví el nombre de Matt Damon, así que deduje que me gustaría. Y así fué.
Realmente la historia es muy sencilla: Un hombre, acostumbrado a vivir al extremo, nunca pensó que su mayor aventura comenzaría al morir su esposa. Dispuesto a iniciar una nueva vida, se muda con sus hijos (un adolescente de 14 años y una pequeña de 7) a una casa que parece de ensueño, con un pequeño detalle: viene acompañada de un zoológico.
Él, que no tiene conocimiento alguno sobre el cuidado y administración de un parque zoológico, ahora es el dueño y tiene una enorme lista de To-do’s por cumplir. El equipo que trabaja desde hace tiempo en este lugar ha ido mermándose poco a poco, debido a la falta de ingresos. Ellos se han quedado más por amor a los animales -varios en peligro de extinción- que por resultarles una actividad redituable.
Se adivina el surgimiento de 2 romances casi inevitables, uno entre la encargada del lugar y el ahora dueño, el otro entre los adolescentes (la prima de la encargada y el hijo del dueño). En especial éste último me pareció cándido, tierno y sublime. Sus personalidades son diametralmente opuestas, ella del campo, él de la ciudad, ella es un sol, él se refugia en las sombras, ella habla hasta por los codos, él emite gruñidos.
Terminas por tomarle cariño a cada personaje que interviene en la narración. Cada uno tiene un elemento especial cuyo aderezo le da más sabor a esta ensalada. Me gustaron mucho las actuaciones, se ven muy naturales, nada sobreactuados, todos muy en su papel. La chiquitina robó mi corazón, recordándome en muchas actitudes a mis propias hijas. El conflicto entre el hijo adolescente y el padre abrumado por la pérdida de su compañera harán reflexionar a más de 2 en la sala de proyección.
Uno de los momentos más emotivos lo constituye una escena en la que el papá está revisando fotografías familiares en su lap. Hay una foto donde su esposa duerme plácidamente. Y entonces… abre los ojos. Las fotografías cobran vida, todo se recrea ante la mirada tierna y lluviosa del protagonista. las lágrimas caen sin parar, la risa aparece en su rostro, la brisa en el aire, su esposa danza ante él, los niños juegan, el perro corre… lo que sucede normalmente cuando uno ve fotografías ¿o no?
El hecho de que la leyenda del póster diga: “basada en hechos reales” implica para mí dos cosas: La primera es que tengo constantemente presente que esas son las vidas, las admirables vidas y decisiones de alguien que existe o existió en este mundo, no sólo producto de la imaginación, lo que me lleva a estarme preguntando a cada momento ¿Que haría si a mí me tocara vivir algo así? ¿Qué sentiría si mi esposo muriera y tuviera que hacerme cargo yo sola de mis hijos? ¿Me atrevería a comenzar de nuevo? ¿Tendría el valor de dejar TODO atrás? ¿Me daría la oportunidad de volver a enamorarme?
Lo segundo es que, sé que NO TODO lo representado en pantalla es real, ya que hay que hacer adaptaciones para que ciertas partes sean más atractivas al público, como situaciones imaginarias o cambios en detalles por cuestión de narrativa. Algunas de esas alteraciones se mencionan por acá si les interesa.
Una película netamente familiar, que a los más pequeñitos puede llegar a cansar (como en el caso de mibeba, que pedía ya irse a casa, si no fuera por las palomitas no nos habríamos enterado en que terminaba todo este asunto), pero a los mayorcitos sí les resulta atractiva (Mija y otros niños presentes estaban súper emocionadísimos con todo lo que pasaba en pantalla).
No sexo, no choques, no explosiones, no naves, no sangre, no violencia, no groserías.
Manejo de valores, la unión de la familia, la crisis existencial de un adolescente, el mundo de fantasía de una pequeña, las enseñanzas de los animales, no darse por vencido, todo problema nos trae una lección.
Sucedió que estando mi mamá de visita en casa, mientras comíamos bromeábamos acerca de irnos al cine mi esposo y yo, sin las niñas y dejarlas al cuidado de mi madre. Ella planeaba regresarse a su hogar esa misma tarde, así que era improbable que esto sucediera. Además mi esposo tenía varios equipos que entregar y yo, bueno, he andado con demasiadas naúseas, así que muchas ganas de salir no tenía.
De pronto mi mamá dijo: pues si van a ir al cine, vayan, yo me quedo con las niñas y me regreso mañana. Guardamos silencio absoluto. Le tomamos la palabra. Como siempre cuando estábamos a punto de salir, sonó el teléfono, llamaron a la puerta, algo se trabó en la PC. Sin inmutarnos siquiera, y de forma casi mágica, todo se resolvió de inmediato. Y en 15 min. ya estábamos comprando las entradas para Sherlock Holmes 2.
Entramos a la sala a la hora de los cortos, así que ya estaba completamente a oscuras. Lo normal es que mi esposo se adelante a buscar asientos y yo vaya agarrada ferozmente de su cintura, porque no logro distinguir absolutamente nada que no sea la pantalla al frente. Ahora, (¿sería porque llevaba los lentes oscuros al salir de casa?) mi vista se adaptó de inmediato y logré encontrar varios lugares vacíos. De hecho, a pesar de ser día de promoción (el coste un poco más bajo de lo normal) la sala estaba muy sola. Supongo que era porque la película la estrenaron desde Diciembre. A mí me gusta sentarme en la parte del centro, ni muy atrás que no alcance a ver subtitulos, ni muy adelante que tenga que torcerme el cuello. Encontré el lugar perfecto, me acomodé, me estiré y a mirar cortos me dediqué. ¿Y mi marido, apá? Nada, que el pobre aún estaba encandilado y no atinaba a moverse de la entrada, esperando que yo le fuera a echar un lazo. ¡Y yo creyendo que estaba tan entretenido con los teasers que no quería sentarse!
Bueno, ya, fuí por él y lo tuve que guiar para que pudiera sentarse, de verdad no veía nada. Ya acurrucaditos, con una buena dotación de palomitas, chocolate y refresco (del cual sólo probé un sorbito y casi lo devuelvo) nos dispusimos a disfrutar de la película. ¿Sabes una cosa? La última vez que salimos SOLOS al cine fue hace 4 años, un par de días antes de aliviarme de mibeba, apenas cupe en la butaca del cine y la nena hacía tantas olas en mi barriga, que me la pasé calmándola, era tan ruidoso el audio que la alteraba.
Las inconfundibles y pegajosas notas del tema principal inundaron las bocinas de la sala, la proyección comenzó, y yo, me sentí transportada a aquella tarde en que asistí a ver la primer parte con mi mejor amiga y de repente (2 horas después) terminó la aventura dejándonos con ansías locas de saber que más pasaría con el Inspector Holmes y su fiel amigo el Doctor Watson.
Han transcurrido 2 años desde entonces, más la excelente producción logra enlazar de nuevo el recuerdo con la imaginación y no se siente, de verdad no se siente, el brinco en el tiempo. Es como si tan sólo hubiera cerrado un poco los ojos y al abrirlos, la historia continúase. De nueva cuenta, Guy Ritchie al frente de este megaproyecto.
Ya en la entrega anterior nos dieron algunas pistas acerca del Profesor Moriarty (Jared Harris), cuya genialidad es apenas comparable con la inteligencia del propio Holmes (Robert Downey Jr.). La diferencia estriba en que Moriarty la usa con propósitos bélicos y de enriquecimiento personal. El Doctor Watson (Jude Law) está a punto de contraer nupcias con su prometida, la dulce Mary Morstan (Kelly Reilly) y prepara emocionado su luna de miel, con lo que supuestamente, se despedirá de su asociación con Holmes, para dedicarse a formar una familia.
Holmes está decidido a detener al Profesor, no obstando que esto se contraponga al único interés romántico de nuestro protagonista, Irene Adler (Rachel Mc Adams) quien trabaja precisamente para Moriarty. Entra en escena una misteriosa gitana, Simza (Noomi Rapace), quien será pieza clave para la resolución de este nuevo misterio. Una agradable sorpresa ver a Stephen Fry interpretando a Mycroft, el hermano de Holmes, demostrando que para lograr una gran actuación no necesita ser el personaje principal.
Me f-a-s-c-i-n-a la lógica y la deducción de que hace gala Holmes, cuya maldición es ver TODO, el más mínimo detalle le da pie para armar un rompecabezas completo. La agilidad mental que posee le permite adelantarse a los movimientos de su adversario, estudiar las posibles alternativas y tomar una decisión en cuestión de segundos -aparentemente-. En realidad, pareciese que cada uno de sus pasos están fríamente calculados para llegar a su destino en el modo y tiempo previsto. No obstante, existe el factor sorpresa que viene a darle ese giro inesperado a toda el proceso que en su cerebro había representado.
Hay una secuencia en especial que me afectó de dos modos diametralmente opuestos: Los protagonistas huyen a través del bosque, evadiendo una cacería desenfrenada contra ellos. El armamento, tecnología de punta, lo último de lo último para matar masivamente, es estrenado en la piel de estos conejillos de indias. Las tomas estilo matrix te permiten ver los fragmentos de la madera de los árboles al desprenderse tras una ráfaga de balas. ¡cuánta destrucción cabe en un pequeño trozo de metal! Explosiones, fuego, sangre. Todo en perfecta coreografía sincronizada al ritmo de los acordes de Hans Zimmer. La acción transcurre en cámara lenta, como efectivamente, se siente y ve uno el momento en que está en peligro la propia vida o la de otra persona. Magistral el manejo de imágenes, efectos, sonidos y gestos. Me quedé atónita. La otra cara de la moneda, que mientras sé que lo que transcurre en pantalla es mera ficción, no deja de atribularme el pensar en todas esas personas que han vivido el horror de una guerra, la persecución, el terror, perder a sus seres queridos. Las heridas del cuerpo sanan. Las del alma… a veces no. Cómo el mundo está completamente de cabeza y se invierten millones en perfeccionar las máquinas y las armas, como matar más personas de un modo más rápido. La guerra, el negocio redondo. ¡Que triste!
No puedes perder detalle alguno, por esto, muy a mi pesar, terminé agradeciendo que me tocara la versión doblada. Prefiero admirar las obras con su audio original, llenándome de toda la intención y personalidad de cada miembro de la historia, pero en esta ocasión, por ser una película repleta de acción y especialmente, cargada de sutiles mensajes que te ayudan a descifrar el enigma, es imprescindible contar con toda tu atención. Me sucede que por estar leyendo los subtitulos mi visión no abarca ciertas delicadezas y pormenores claves en el desarrollo de la trama. Esto conlleva a que me tenga que chutar otra vez la película, la siguiente ocasión será con el audio original, ¡Sí señor! *ella sufre y se sacrifica por ver de nuevo a ese señorón llamado Robert Downey Jr. sighhhh suspira *
P.D. Me faltó contar el número de disfraces que utiliza Holmes durante las 2 horas de proyección.
¿Sabe usted? Soy una admiradora de los teaser, los pósters y los conceptos de arte, todo eso de los bocetos y como una película va tomando forma en el aspecto gráfico me mantiene muy entretenida. Acá tenemos un teaser representativo de la saga, cualquiera que vea una “calaca” con 2 espadas atravesadas, sabe bien que se trata de piratas. Tiene muchísimos detalles este diseño, sería conveniente darle click para verlo un poco mas ampliado. Estoy embobada de verdad. Dientes de oro, de plata, la textura de la tela, el brillo en las cuentas, el filo gastado en las espadas, simplemente fantástico.
Las sirenas siempre me han cautivado, desde esa primer criatura que observé en las cartas de la lotería, seres mitólogicos que cautivan a los marinos con sus cantos y los encaminan a la perdición. Mija alega que también las hay buenas como: La Sirenita, Ariel y sus variantes. Ella nunca había visto sirenas con colmillos devora-hombres incapaces de llorar. Sólo por eso, integro este otro póster a mi colección ¿Quién no se enamoraría de estas beldades?
Mire, por acá le traigo a este excelente actor llamado Johnny Depp en su personificación de Jack Sparrow, ataviado con sus infaltables armas, anillos, trenzas, rastas y demás. Es un camaleón este hombre, le sigo desde que salía en la serie juvenil 21 jump street, también lo ví en A Nightmare on Elm Street, pero la verdad no le puse mucha atención. Es una delicia el caballero en todos los sentidos. Y en Piratas del Caribe reafirma su posición en mi ranking personal (¡cof, cof, cajum, cajum!).
Rob Marshall dirige la cuarta parte de la saga, sustituyendo a Gore Verbisnki quien iba al frente de las 3 anteriores. Tenemos a Jerry Bruckheimer en la producción garantizando así la acción de principio a fin. La música corre a cargo de Hans Zimmer y las guitarras son magistralmente interpretadas por Rodrigo y Gabriela (¿Qué sería de las películas sin el acompañamiento musical?).
¡Ah sí, la historia! Nos habíamos quedado con la imagen de Sparrow navegando en una pequeña lanchita con el centro del mapa móvil que señalaba el lugar dónde se encuentra la fuente de la juventud. Tiempo después, corren rumores de que Jack está integrando su tripulación para zarpar hacia las famosas aguas; sólo que no es el auténtico Sparrow, sino (una copia pirata) alguien que, valiéndose de su fama, comenzará tan atrevida misión. Barbosa se ha unido a las fuerzas del imperio británico en la búsqueda del legendario lugar en tanto los españoles llevan algo de ventaja, pues también les interesa la ubicación de la fuente. La reaparición de una misteriosa mujer en la vida de Jack y un posible enfrentamiento con el temido Pirata Barbanegra confrontarán a Sparrow con su pasado mientras decide su futuro.
Geoffrey Rush se lleva las palmas con su actuación como Barbosa, el señor como los buenos vinos, con el paso del tiempo mejor sabor. Se suman al elenco Penélope Cruz como Penélope Cruz, digo, como Angélica(según quesque, no mire, no me cae mal la actriz, pero no pude ver al personaje, sólo veía a Penélope disfrazada de Pirata y no dejaba de pensar en el hecho de que estaba embarazada durante la filmación y si no sentiría ascos y como se aguantaba las ganas de ir al baño, cosas así) y el estupendo actor Ian McShane en el rol de Barba Negra cuya negra alma parece no tener salvación.
Hay una subtrama que me llamo poderosamente la atención, tanto que no eché de menos el romance entre Elizabeth Swann y William Turner. Esta historia es protagonizada por el exquisito misionero Philip (Sam Claffin) y la etérea Syrena (Astrid Berges-Frisbe) juntos aprenderán sobre la compasión, la fe y el amor. ¡Sencillamente me cautivó! He de decir que con esa cara, con ese cuerpo y esa mirada… eh? ¿Convertirse? ¿Perdón?
Me agradó que le dieran más protagonismo a Gibbs (Kevin McNally), se lo merece después de tanto navegar al lado de Jack. Acá entre nos, como me recuerda a Smee, el contramaestre de Garfio. Gibbs me cae mucho mejor, es fiel, gracioso y siempre capta las enredadas ideas del Capitán Sparrow.
Al principio de la película decía: ¡Esa no es la voz de Jack Sparrow! ¿Qué pasa? Hasta que me dí cuenta que estaba escuchando la voz original de Johnny Depp; yo acostumbro llevar a mija a la versión doblada con la voz de Ricardo Tejedo y de momento sí me causó extrañeza. Lo bueno que mija ya está un poco más grande y alcanzó a leer casi todos los subtitulos. Al menos ella disfrutó en grande la película, mi beba terminó dormida en mis brazos y yo todavía me quedé con ganas de más.
Mire que esta vez, lo único que sabía de la película era que está basada en un libro, que el protagonista era el muchachito éste de moda de los vampiros y que tenía que cuidar a una elefanta en un circo. Bien. ¿Qué más? Nada, las ganas de ir al cine y ver un largometraje que no fuera de corte infantil (¡No, por favor no, al menos el día de las madres no!). Así las cosas el buenazo de mi marido se llevó a las chicas a ver Thor (¡No me digan que me equivoqué de sala, muérdanse los labios!) para que mi madre y yo pudiésemos entrar al agua pa’ paquidermos.
La historia: basta ver el tráiler (¡Que mal!) ya he dicho que lo que me gusta de una película es que me sorprenda, y la verdad, es muy predecible. Ya sabía que Jacob la conocería y se enamoraría de ella. Ya sabía que Marlena no podría resistir la tentación. Que era un “amor prohíbido” (acá entre nos, no creo que eso exista, si es amor ¿Cómo puede ser prohibido? creo que más bien comenzó como una fascinación, una admiración que luego fue obsesión y deseo, pasión y lo que quieras, pero de eso al amor… hay un tramo que contaron en menos de 3 patadas, entonces sí, ahí sí es amor, cuando logran vencer todos los obstáculos, que viéndolos en perspectiva, eran más sus propios temores a expresar sus sentimientos, a perder la seguridad que su posición le brindaba -ella- pues al menos él no tenía más que perder -sólo su vida, nada más, ¿qué tal?- )
Ya sabía también que se quedarían juntos, tenía la enfermiza y ligera esperanza de que no fuera así, será que quería un cuento de hadas con un final infeliz, así se habría convertido en uno de esos clásicos inolvidables, pero no, no fue así. Debo admitir que sí me sorprendió un poquitín el modo en que se dieron las cosas, eso sí. Es decir, casi casi al final y no digo más.
Lo que sí me cautivó por completo, fue observar el modus vivendi de los artistas del circo, eso porque siempre me ha llamado la atención, ando por la vida preguntándome como será vivir de ese modo, sin un lugar fijo, echando raíces en el aire, donde tu hogar es un vagón del tren y tu familia tus compañeros de trabajo, aquí hay un cierto status determinado por lo que sea a lo que te dediques dentro del espectáculo.
El dueño del Circo es el señor que da la vida y así mismo te la quita, basándose en un sistema casi feudal, un mundo rodante dentro del mundo girante. ¡Que personaje tan complejo! Capaz de tirar a sus empleados desde el tren en movimiento con tal de no pagarles (¡Mi madre!). August, un hombre que se vuelve loco de pensar que algo malo le pudiera pasar a su amada -su propiedad-, un hombre que no teme llorar para pedirle perdón. Hace lo imposible por mantener el circo con vida, empresario visionario, no duda en hacer uso de los métodos más bizarros para alcanzar su objetivo. Su actuación logra conmoverte, lo odias o le tienes lástima o algo pasa por tus entrañas, no te puedes quedar impasible ante tal celebridad.
El anciano, el enano, la mujer sexy, personajes llenos de texturas y ambivalencias, seres que llegan a ser entrañables y cuyas existencias supongo se desmenuzan de manera más vívida en el libro. Con esa probadita tuve, para querer conocer más sobre ellos.
La elefanta, ¡Mi reina! te roba el corazón, ¡Cuánto sufrimiento se esconde detrás de las carpas del circo! ¡Cuánto dolor se necesita para poder arrancarte una carcajada por la que pagaste unos cuantos centavos! Mis respetos para el animal. Deberían darle algún premio, o si no unos buenos litros de Whisky, o que se yo que toman los elefantes, agua me parece por el título del filme. No, no. Mejor hubieran usado un elefante computarizado en vez de lastimarlo ¡Que lamentable! :(
“Damas y Caballeros Bienvenidos al Show más espectacular sobre la tierra…”
P.D. En general sí me gustó, aunque no me convenció el romance entre los protagonistas y encima comienza al estilo Titanic. Si a usted le gusta el estilo Titanic, tons ésta le encantará.