Archive | enero 13, 2012

Caminar, Caminar y Parar

El primer consejo que me dió el ginecólogo fue:
-¡Cuídese! Limite su actividad física.
-Pero, pero… yo hago ejercicio todos los días (casi)…
-Deje el ejercicio durante estos primeros tres meses. Lo único que sí quiero que haga es que camine.
-¿Caminar sí pero bailar no? :(
-¡Exacto!

Hasta este momento, venía haciendo ejercicio de manera regular, con todo y lo abrumador del mes de Diciembre. Es cierto. Estoy embarazada y no puedo seguir portándome como antes. Los tres primeros meses son decisivos. Por un esfuerzo o sobreactividad física pudiera llegar a desprenderse la placenta. ¡Chicles! Pues a obedecer, no me queda de otra.

Entonces, dejé de levantarme a las 6:00 a.m. para hacer ejercicio, preparar desayuno, enviar a mija a la escuela en el transporte escolar… Resulta, que suspendimos el servicio de la combi, debido a que prefiero ahorrarme ese dinero y juntarlo para otras cosas más necesarias. No digo que no sea necesario el traslado, de hecho, lo necesitamos hoy más que nunca. Pero de pronto sí batallo para completar el pago semanal. En fín, que a partir de Enero, llevamos y traemos a mija de la escuela. Suena sencillo, pero no lo es. O bueno, sí lo es pero también es algo cansadillo.

Me explico: La escuela de mija queda a 1.5 km de mi casa. Nos turnamos para llevarla, aunque en ocasiones, ha sido mi esposo quien cumple con todos los viajes, ya porque ando muy mareada, ya porque me excedo en la caminata. Te decía: Caminamos 1.5 km a la escuela de mija con su extra-pesada mochila (a veces rodando a veces en la espalda, ¡UF!). La dejamos, regresamos los 1.5 km. a casa. Y en 15 min. otra vez a la calle, a llevar a mibeba al jardín de niños que también nos queda a 1.5 km aproximadamente, sólo que en sentido contrario, exactamente al otro extremo de la escuela de mija. Ahí vamos, caminar 1.5 km al kinder, dejarla y volver a casa 1.5 km.

¿Todo bien? Bien. Dan las 11:30 a.m. y uno de nosotros va por la beba al kinder: 3.0 km. de caminata. El reloj avanza y al llegar a las 12:30 p.m. el otro va por mija a la escuela: 3 km. de caminata más. Hacer la comida, comer, lavar los trastes y cuando se pueda, tomar una pequeña siesta. Ahora con lo del embarazo me da sueño a todas horas y de repente tengo mucha energía a deshoras (sí, como ayer a las 11:30 p.m. y yo queriendo limpiar la casa).

Martes y Jueves mija tiene un curso por las tardes en la misma escuela, caminamos 1.5 km, ella toma su curso, yo la espero en el patio aprovecho para sentarme y leer un buen libro, o ponerme al corriente con mi agenda, y a veces, si el clima y la ocasión lo amerita, también me tomo una siestecita. Sí que descarada, me acuesto en las jardineras y ahí ronco feliz. Con y sin embarazo, ¡Que barbaridad! De regreso, otros 1.5 km a casa.

Así, en un día común camino cosa de 6 km. El otro día que me sentía un poco mal, mi esposo se aventó todos los viajes del día. Caminó 12 km el hombre. :(

Estamos haciendo ejercicio aunque no queramos, y caminar le hace bien a la mayoría de las personas, por eso no quiero quejarme tanto. De hecho, a mí me gusta mucho caminar, disfruto enormemente el platicar con mija, tener un rato para las dos solas, como antes, cuando sólo era ella. En un futuro cercano, cuando nazca bebé tal vez sea el único ratito que nos quede a solas. Y con la pequeña también, es una delicia el ver como todo le causa admiración, ¿Porqué tal cosa? ¿Qué es aquello? subirse a toda superficie subible que encuentre en el camino, jugar con los puntos de reunión, hacer equilibrio en los señalamientos de cada estacionamiento, oler flores, encontrar números, letras, colores…

Lo que ahora hago es levantarme a las 6:30 a.m., preparar el desayuno y llevar a mija a su escuela. O bien, la lleva mi esposo y yo me lanzo con la beba al kinder. De regreso a bañarme y atender el ciber, lavar ropa o lo que se ofrezca en la casa. Tampoco puedo abusar de esas ganas que tengo de limpiar, empiezo a barrer o trapear y siento un tirón muy fuerte en la cintura, me acalambro y me entra el miedillo. Me da cosa, porque normalmente nunca tengo el ánimo de recoger, y ahora que me entra el deseo… debo contenerme. Ora sí que el síndrome del nido se me adelantó 8 meses. :S

Bueno, pues el tiempo que ahora dedico a caminar era el tiempo que antes pasaba en el Twitter, o leyendo blogs, o en el Google+. He ahí el motivo de mi ausencia. Luego por la tarde, hay que llevar a la niña al curso, o ver que haga la tarea, los ejercicios, hacer algún trabajito acá en el cyber, etc. Sábados en el catecismo, la niña al coro, pendientes de la casa. Domingos la niña al coro, la misa, alguna piñata, visitar a las abuelas…

Otra cosa que estoy haciendo y que ya no hacía, es tomarme la siesta cada que puedo. Me he quedado dormida hasta 3 horas por la tarde. Entiendo que es por lo mismo, bebé demanda reposo y comida y yo obedezco. Ahí tiene, que sin abdominales y comiendo como si no hubiera mañana, ya tengo una barrigota que parece de 4 meses. Un cuarto de panza es bebé y el resto pura comida. ¡Aysh! ¡Qué he perdido la vergüenza!

P.D. Les extraño mucho. Les leo, a veces no comento, pero aquí sigo. :D

P.D.2 Acá el porqué del título de la entrada: http://www.youtube.com/watch?v=lv1QPYoirSo